OTROS BEBÉS ESTRELLA

Meu soño cumplido chàmase Xoàn

Mi sueño cumplido se llama Xoàn

Somos Cris y David.. nos amamos desde adolescentes y la distancia hizo que la vida juntos se hiciera esperar hasta que, hace más de 3 años, nos hicimos inseparables.

Fui una niña “neneira” como dicen en esta hermosa tierra.. siempre me gustaron las criaturas, y de hecho me dedico a ellas y sus familias como maestra. No solo es un oficio.. es mi “hobbie” y mi tiempo libre, ya que no paro de formarme, leer y aprender, para luchar por la infancia y sus derechos.

Siempre quise ser mamá, hace muchos años. Pero no siempre la vida te da opción en algunos momentos.. y cuando por fin habíamos decidido que íbamos a crear una familia, la primera vez que no tomamos precauciones no pude sino llorar como una magdalena.

No fue fácil, padezco de dos enfermedades autoinmunes (y alguna cosa más menos importante) y para una de ellas, la artritis, he estado pasando por algún tratamiento biológico que suelen ser incompatibles con el embarazo. Entre dejar el tratamiento, desintoxicar el cuerpo, nuestra boda!! otro tratamiento, dejar de nuevo, desintoxicar de nuevo… pasaron 2 largos años hasta que por fin lo habíamos conseguido!

Esta era la primera vez que soñé con ser mamá cuando vi el positivo 3 veces… Si, 3 días seguidos… no me lo creí hasta semanas después, no reaccioné como se supone que unas cuantas mujeres hacen dando saltos de alegría.. no me creía que por fin el mundo me traería una criatura propia, que mi cuerpo había sido capaz de concebir de manera natural! (ya estábamos derivados a reproducción humana).

En la semana 7 quise saber si todo iba bien, y allá nos fuimos mi querida madre, mi marido y yo a escuchar latir su minúsculo corazoncito y llorar por primera vez porque parecía que era verdad! Que me lo tenía que creer!

El primer susto fue en el cribado de trisomías en la semana 12, alto riesgo en Down que supimos dos semanas después que era negativo, y que íbamos a tener un niño!

Durante el embarazo mi marido fue operado (programado) de un tumor en el hígado. Además, quizá por estrés o casualidad, tuve un brote de artritis y las articulaciones comenzaron a atacar. Fui tratada con cortisona y en espera de tratarme con un biológico compatible. Pasaban las semanas y algo dentro de mí decía que no iba bien.. y que esa barriga no crecía, pero no le di importancia. Siempre se dijo, lo importante no es el crecimiento de la barriga, cada una es diferente.

Faltaban 2 días para la semana 17 y tenía mi primera cita en el servicio de alto riesgo dadas mis enfermedades previas. Acababan de dar de alta a mi marido y allá nos fuimos los dos. Básicamente comentamos el tema del tratamiento biológico del que estaba esperando y la necesidad de que la enfermedad estuviera controlada. Al terminar la consulta el doctor nos dijo que haríamos una ecografía, solo para “saludar al bebé”. Nos dijo “Aquí está, está bien” y continuó con la eco, aquello se alargaba más de lo habitual y comencé a ver caras raras. Miraba a mi marido, a el, a mi marido, a el…. Empecé a estar presa del pánico y mis temores se confirmaron. “No hay latido”.

A partir de ahí el mundo se derrumbó, y yo con el. El trato posterior en esa consulta no fue muy adecuado pero si en planta. La nube (de tormenta) en la que me encontraba hizo que nada de lo que me explicaran entrara en mi cerebro racionalmente. Cuando todo pasó me di cuenta de que… si bien pedí yo ver a mi hijo.. estuve apenas solo unos minutos con el, y nadie me dijo que podría estar más tiempo, podría haberlo tocado, podría haberle sacado fotos, haberlo abrazado etc. Nadie me lo dijo y de hecho no lo hice. Solo le dije que yo era mamá, que lo quería infinitamente, siempre sería así y que gracias por haberme hecho madre. Y ya está. Poder estar más tiempo con el ya es irrecuperable, como lo son las huellitas que no nos ofrecieron. Me duele el alma por ello.

El proceso ha sido tan inhumano que parece como si no tuviera derecho a decir que he dado a luz! Que mi hijo nació! Y el vacío que físicamente y emocionalmente sentí a continuación.. que os voy a contar!! Desgarrador, frío, incomprensible, irracional, muy muy triste. Acariciar mi barriga y a continuación enfadarme!! porque.. a quien acaricio??

Ha pasado mes y medio. Estamos en pleno duelo. Cada uno diferente. Papá cuidando a mamá y mamá llorando un día sí y otro también. Primero te pasan las imágenes de lo ocurrido como si hubiera sido una película, una pesadilla. Pero cuando el cuerpo y la mente es consciente de que eres tu, de que era tu hijo. Todo se cae.

He encontrado hace semanas grandes apoyos como eres tu Silvia, como son Bolboretas no ceo, mamás impresionantes y valientes que comparten su dolor para no hacernos sentir tan solas. Gracias a ti, a ellas, me siento más arropada y tengo momentos y días más fuertes como este para contar que mi hijo Xoán existió, que aunque nadie hable de el, aunque nadie lo nombre nunca más.. nació, existió, y me convirtió en una madre que ha conocido el amor más fuerte infinito que existe, el que no se puede dar.

Gracias infinitas a los grupos de apoyo, y a ti Silvia. Sin vosotras este duelo hubiera sido muy diferente ya que dais voz a nuestros bebés estrella.

MI EMBARAZO

El embarazo y el parto cuando tienes polihidramnios

Cuando algo es desconocido asusta, es algo totalmente normal. El miedo es un mecanismo de defensa que el ser humano desarrolla ante todo aquello sobre lo que no tenemos experiencia, por eso, cuando nos enfrentamos a determinadas situaciones reaccionamos como si tuviéramos que echar a correr de un momento a otro: palpitaciones, respiración agitada, pupilas dilatadas… El parto es algo natural que la mujer lleva enfrentando desde que el mundo es mundo así que no tendría que asustarnos ni lo más mínimo, sobre todo teniendo en cuenta los avances médicos que a día de hoy salvan muchas vidas. El problema es que todo recurso disponible se puede convertir en un arma de doble filo si no se utiliza correctamente y en cuanto a dar a luz, hemos perdido toda la naturalidad y hemos dado paso a convertir el nacimiento en una intervención mecanizada en la que prima más la instrumentalización que la madre y el bebe.

Yo no tuve miedo al parto, me informe muchísimo a cerca de todos mis derechos, de las complicaciones y simplemente me deje llevar por lo que me tocara, pero reconozco que a pesar de ser un parto muy bueno en el que me respetaron en todo momento haciéndome saber que iban a realizarme y que no, no me sentí en armonía con mi cuerpo ni con mi bebé. Bien es verdad que el hecho de saber que iban a intervenir a Sara al poco de nacer hacía que todo estuviera más tenso en general, pero ahora desde la distancia pienso que precisamente por ello era esencial un proceso lo más natural posible. Sueño con que algún día todas las mujeres podamos recuperar esa esencia que hemos perdido con el paso de los siglos.

Hay varias causas que pueden causar polihidramnios como por ejemplo la diabetes materna, gestaciones múltiples, anemia fetal y otro tipo de malformaciones o anomalías genéticas. En mi caso hablaré de cómo fue el embarazo y parto con polihidramnios causados por lo que todos pensábamos que tenía únicamente Sara, que era una obstrucción intestinal.

Un parto con polihidramnios es más duro que uno normal por varios motivos. Tener polhidramnios supone acumular una cantidad de líquido amniótico mayor de lo que se considera normal, por lo que se pueden dar diferentes complicaciones tanto en el embarazo como en el alumbramiento, pero desde mi punto de vista esas posibles complicaciones se reducen considerablemente si la mamá tiene un embarazo tranquilo y guarda bastante reposo. Recuerdo que me costaba respirar al final del embarazo sobre todo porque mi barriga era descomunal y el día del parto, cuando salió todo el líquido amniótico volví a recuperar mi capacidad de coger aire con normalidad y aquello fue…. Gloria bendita!!!

Ningún médico esperaba que la obstrucción de duodeno que tenía Sara pudiera provocar una subida tan grande de líquido, fue algo un poco extraordinario. Así que si estás embarazada y te han dicho que hay polihidramnios prepárate para que la rotura de aguas sea como las cataratas del Niágara!!! Puede ser que si tus dificultades para respirar son demasiadas a lo largo del embarazo, decidan drenar el exceso de líquido mediante el mismo procedimiento que se utiliza para realizar la amniocentesis. La molestia más destacada que puedes sentir es dolor intenso intermitente que puede llegar a ser muy limitante. De hecho yo me tengo despertado de los dolores de noche y no ser capaz de conciliar el sueño de nuevo hasta pasadas un par de horas. La barriga se puede poner muy dura a menudo por la presión que está ejerciendo ese exceso de líquido en tu abdomen por eso es tan importante llevar una vida calmada y reposada sobre todo para evitar un parto prematuro que es otro de los riesgos de esta condición durante la gestación. Como digo, con una vida tranquila yo aguanté perfectamente hasta las 35 semanas así que lo básico en esta situación es cuidarse mucho.

Espero que si eres una mamá con un embarazo con polihidramnios debidos a una obstrucción gastrointestinal, ésta información te sirva de ayuda y sobre todo te tranquilice. Sara hubiera sobrevivido y tenido una vida completamente normal si solo tuviera la obstrucción de duodeno y en este tiempo conocí a muchas mamás cuyos bebés están muy bien habiendo tenido el mismo problema. Anímate, no todos los embarazos son iguales, además tu estado dependerá mucho del exceso de líquido que tengas.