MI EMBARAZO

La fuerza no solo nace, también se hace.

A menudo personas maravillosas que ven mi día a día o dedican un ratito de su tiempo en leer mis desvaríos en redes sociales me dicen que tengo mucha fuerza y ayer por la noche pensé “¿ Y si les cuento con más detalle de dónde viene esa capacidad de lucha? Es probable que no os guste o no os aporte nada nuevo lo que os voy a contar pero también puede ser que os ayude a entender dónde está localizada esa energía o esa fortaleza vuestra y como hacer para sacarla.

Pero antes de empezar quisiera deciros que lo que yo os cuento siempre es mi punto de vista, mi opinión tras mis vivencias personales y para nada tiene porqué coincidir con la vuestra. Tampoco pretendo ser ejemplo de nada ni dar lecciones (solo faltaría quien soy yo para hacerlo), solamente es compartir información que pueda ser de interés para vosotros.

Veréis yo siempre pensé que mi vida había sido muy dura y muy difícil en algunos aspectos y me parecía que todas las demás personas que me rodeaban lograban más cosas que yo o simplemente tenían más éxito en todo lo que emprendían. Cierto es que aunque tuve mucha suerte con mi familia, mi crianza no fue fácil. Sufrí acoso escolar, tuve relaciones sentimentales toxicas y amigas más toxicas todavía, pero ahora que lo veo con perspectiva soy consciente de que todo eso me llevo a ser quien soy hoy. De hecho siento que cuanto más sufro en la vida más crezco y avanzo como ser humano y como persona. Y aunque me rompo muchas veces, cuando me recompongo me vuelvo más fuerte y gano más seguridad en mí misma.

Fundamentalmente lo que hice fue coger toda la rabia, todo el dolor y toda la ira que tenía en mi interior desde hacía años por todas esas situaciones negativas y canalizar todos esos sentimientos hacia otro mucho más poderoso y amable; el amor por los demás. Me di cuenta de que había cosas que no iba a poder solucionar y otras que si podía solucionar, pero ni era ni es el momento, así que decidí que lo mejor que podía hacer era entregarme a aquellas personas que realmente me necesitaban. ¿Y cómo lo logré? Mirándome al espejo y anulando lo máximo posible mi ego.

Así que cuando Sara murió, ya tenía esta lección aprendida y quizá por eso me resultó mas sencillo gestionar este nuevo, terrible e incalculable dolor que produjo en mi su pérdida. La mejor manera que encontré de darle salida fue escribiendo, contando, compartiendo y desnudando mi alma sin miedo, para que todo aquel que estuviera perdido pudiera encontrar un poco de luz en su camino a través de mis vivencias, experiencias y emociones.

En general tengo la sensación de que nos pasamos la vida culpando a los demás de nuestras desgracias y ansiando todo aquello que no tenemos. La codicia, la envidia, los celos… son sentimientos propios del ser humano que debemos aprender a manejar y controlar. Nadie tiene una vida perfecta por mucho que lo parezca desde fuera y todos tenemos carencias, dudas, miedos y problemas, lo que nos diferencia a unos de otros es la manera en la que lo gestionamos.

Quizá esperáis que ahora os suelte alguna frase típica como “tu momento es ahora, hazlo” ” no dejes pasar más tiempo” “cambia de vida, de carrera, de domicilio o de trabajo” pero la realidad es que cada uno tiene unos tiempos y nuestras circunstancias no son siempre favorables para poder iniciar esos cambios. Por eso pienso que lo que realmente importa es que no dejemos de trabajar en el objetivo que tenemos teniendo muy presente siempre que el deseo o el trabajo para lograr lo que deseamos no son métodos infalibles para llegar a el. Porque la realidad es que por mucho que ansiemos o peleemos por algo, a veces la vida tiene otros planes para nosotros. Esto no significa que hayamos fracasado, sino más bien que lo hemos intentado pero la vida, por los motivos que sea, no nos lo ha querido dar.

Supongo que me diréis ” ¿pero entonces que sentido tiene la vida? Nos enseñan a que si pensamos positivo, la vida nos traerá cosas positivas (véase el libro de el secreto), que si luchamos con ansia y sin descanso llegaremos a lograr todo lo que nos propongamos. Sin embargo tengo el total convencimiento de que estas creencias sociales que se han instalado en nuestro mundo son producto del marketing empresarial usadas como arma de doble filo en cuanto a que logran que nos convirtamos en auténticos frustrados e inconformistas y por ende no dejemos de consumir lo que sea necesario para lograrlo. A más frustración más consumo y a más consumo más frustración.

Y si, tal y como está montado el chiringuito este pensamiento es lógico!!! Cómo seres sociales que somos, si todo el mundo nos dice qué sumando 1+1 salen 2 nosotros nos lo creemos y si nos conviene ese resultado lo intentamos y lo intentamos para ver si lo logramos, muchas veces perdiendonos en el intento y alejándonos de nuestra propia realidad. El problema es que por desgracia la vida…no es una operación matemática.

Entonces ¿qué es lo que yo puedo recomendaros bajo mi propia experiencia? Que no miréis para nada ni para nadie. Que os busquéis a vosotras mismas/os y os conozcáis bien a fondo. Intentad ser muy independientes de forma que necesiteis lo menos posible a los demás. Y cuando veáis que hay algo que se os escapa o que necesitáis ayuda, observad con humildad y respeto y dejaros guiar o aprended del que sabe más que vosotros. Esto os va otorgar seguridad y confianza en vosotros mismos/as.

Si lo pensáis, controlamos una parcela muy pequeña de nuestra vida, pero aquella parte de la que somos dueños debemos de guardarla, cuidarla y apreciarla. Sed generosas/os y torturad vuestro ego hasta que desaparezca o al menos hasta que consigais que este callado. Levantaos cada día repitiendo que no sois más ni menos que nadie, que no tenéis más ni menos derechos, ni virtudes, ni defectos que los demás. Aprended a huir de los conflictos y a respetaros a vosotros mismos/as sobre todas las cosas.

(APUNTE) El respeto hacia uno mismo no debe confundirse con el ego. Respetarse no significa quererse mucho a uno mismo o anteponerse siempre a todo o a todos. El respeto se trata de conocer tus límites y marcarlos siempre y cuando respetes al otro. Es no criticar a los demás para no ir en contra de ti mismo/a (porque tú también fallas). El respeto es no gritar, no hacer daño, no insultar, no pisar a los demás por mucho que te molesten porque cuando lo haces, le estás faltando el respeto a la esencia de tu alma. El alma es buena, noble, leal y sincera por naturaleza, es el hombre el que la malogra.

“El ser humano es malo por naturaleza, el alma es bondadosa en toda su esencia”

Desde luego no puedo deciros que si pensáis todos los días en positivo podréis tener el trabajo de vuestros sueños o la vida que deseáis, pero lo que si os puedo garantizar es que si luchais cada día contra vosotros mismos/as, si peleais por seguir el camino correcto, si os empeñais en aplacar todos los malos sentimientos y pensamientos, trabajando para mantener el equilibrio y os inclinais hacia la generosidad, la empatía y la comprensión, seréis mejores personas y por ende surgirá esa fuerza, entereza y resignación para enfrentaros a la vida.

Meditar es fundamental y no hace falta ser un experto en la materia, simplemente con poner música relajante y dejar libre la mente es más que suficiente.

Haced ejercicio!! Y manda huevos que os lo diga yo que soy la persona a la que más le cuesta en el mundo ponerse, pero mi experiencia me dice que la actividad física si que puede ser una tabla de salvación ante el estrés y los “sinsudores” de la vida.

Y ya para acabar, no podía dejar de mencionar la importancia del humor. Reírme de mi misma y de lo que me sucede hace que pierda importancia, hace que entienda la vida como una especie de broma en la que no siempre salgo yo ganando, es más, la mayoría de las veces pierdo. Ese humor me mantiene viva, me da alegría y hace que relativice mi experiencia vital.

Así que si queridísima tribu, de todo esto es de dónde viene mi fuerza, de pelearme cada día conmigo misma y de corregirme cuando me equivoco, de reírme cuando me caigo, cuando me levanto y de cómo lo hago. Es una lucha permanente y a veces cansada pero que merece la pena librar. Y por supuesto del ejemplo que me dio Sara, que me demostró que no importa la edad que tengas ni los obstáculos que te encuentres, lo único que cuenta es no cansarse nunca de lograr ser la mejor versión de uno mismo.

NOCIONES LEGALES BÁSICAS

Consideraciones a tener en cuenta a la hora de reclamar una negligencia médica en el embarazo y/o parto.

Muy buen día tribu,

A lo largo de estos casi tres meses he recibido diferentes preguntas a cerca de que consideraciones tenemos que tener en cuenta a la hora de realizar una reclamación por negligencia médica en el embarazo, durante y después del parto. Así que le he pedido a mi marido Pablo que es abogado que me compartiera sus conocimientos conmigo para poder elaborar un post con información de interés a cerca de este tema que espero que os guste y os sirva de ayuda!!

Debemos tener en cuenta, antes de poder entablar cualquier tipo de reclamación por negligencia médica, de la índole que sea, que es imprescindible acreditar la existencia de tres elementos:

  • La evaluación del daño sufrido.
  • La actuación negligente de el/los facultativos.
  • El nexo causal entre ambos elementos, es decir, la intinseca unión entre la acción u omisión del facultativo y el perjuicio o daño que con ello se ocasiona.

En todos estos casos es realmente importante conocer qué pasos debenos seguir para concretar si existe negligencia, por parte de quién, así como eterminar su alcance y cuantificación. En un primer momento debemos obtener toda aquella documentación de carácter médico sobre la intervención de los facultativos.

Para acreditar la existencia de una negligencia médica, el primer paso a seguir para el que se crea afectado, es recopilar la documentación clínica que pueda acreditarlo, es decir:

  1. El informe de alta hospitalario del paciente: Es el documento emitido por el médico responsable en un centro sanitario al finalizar cada proceso asistencial de un paciente, que especifica los datos de éste, un resumen de su historial, un resumen de su historial clínico, la actividad asistencial prestada, el diagnóstico y las recomendaciones terapéuticas.
  2. Historia clínica del paciente: La historia clínica de un paciente es el conjunto de documentos que contienen los datos, valoraciones e informaciones de cualquier índole sobre la situación y la evolución clínica de un paciente a lo largo del proceso asistencial.

A dicha documentación podrá añadirse cualquier informe que requiera el paciente sobre una asistencia sanitaria concreta, como podría ser la hoja operatoria, en el que se recojan todos los datos de cómo se llevó a cabo una intervención, una hoja asistencial de enfermería, donde se recoja toda la asistencia de enfermería desde que el paciente es ingresado hasta que se le da el alta, …

Con posterioridad a la recopilacion de la documentación arriba reseñada, es imprescindible la existencia de una pericial médica que determine la existencia de la negligencia y determine quién es el responsable. Por tanto, debe contactarse con un perito médico especialista en este tipo de cuestiones para que realice un informe exhaustivo al respecto. O dicho de otra forma, que el perito realice un informe en donde se determine la negligencia, los daños provocados y la relación causal entre la actuación negligente y el daño provocado en el paciente.

Finalmente, debe determinarse la existencia y el alcance de los daños, ya sean físicos o emocionales. Para que la persona afectada pueda solicitar el resarcimiento de los daños, será también imprescindible determinar su existencia y cuantificación.

Para dicha cuantificación del daño sufrido, debe atenderse, según reiterada doctrina del Tribunal Supremo sobre la materia (SSTS de 9 de diciembre de 2008 y 11 de septiembre 2009), a la aplicación del Baremo de accidentes de tráfico contenido en el Anexo de la Ley 30/95 de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados.

Para ello, es también recomendable, aunque no imprescindible, que un perito médico especialista en valoración de lesiones realice un informe pericial sobre el estado de las lesiones y las cuantifique según el citado Baremo.

Una vez que hayamos realizado todos los pasos descritos y se pueda determinar por un profesional del derecho la viabilidad de la reclamación estaremos en condiciones de reclamar al/los responsable y, en su caso, a su posible aseguradora.

Cabe indicar que, si la reclamación no se resuelve de forma amistosa, habrá que acudir a los tribunales del Orden Civil si actuamos contra profesionales o centros médicos privados. Para el caso de que la reclamación por negligencia sea frente a la Seguridad Social, debe procederse a una reclamación por responsabilidad patrimonial contra la Administración.

Es especialmente importe tener en cuenta el plazo legal para ejercitar la acción de reclamación, pues ésta debe ejercitarse en el plazo de un año desde que se produzca el hecho dañoso que motive la indemnización o desde la fecha en la que se manifieste el hecho lesivo.

Ahora bien, cuáles son las negligencias médicas en el embarazo y en parto?, solo conociendo aquéllas podremos estar prevenidos frente a los mismas.

Podemos distinguir dos fases:

A)NEGLIGENCIAS MÉDICAS DURANTE EL EMBARAZO.

Durante el embarazo, las negligencias médicas más habituales suelen estar relacionadas con la falta de diagnóstico de malformaciones fetales. Por ejemplo:

1.- Errores en el cribado síndrome de Down.
2.- Errores al no diagnosticar malformaciones fetales evidenciables en las ecografías morfológicas que se realizan durante el embarazo. 
3.- La amniocentesis. En estos casos los errores pueden venir por no acordar su realización cuando la misma esta recomendada por las especiales circunstancias del caso, pero, también, por su deficiente realización que puede causar lesiones graves a la madre o al feto e incluso el fallecimiento.

B) NEGLIGENCIAS MÉDICAS DURANTE EL PARTO.

B.1) EN EL CASO DEL FETO:

Distocia de hombros: durante el parto los hombros del bebé se atoran dentro de la vagina de la madre. En muchos casos esta situación es previsible, por el tamaño del feto o la desproporción pélvico-cefálica, pero existen casos en los que sí es previsible. Para estos últimos, en los que se puede observar la distocia y no se acuerde la extracción programada mediante cesárea, podríamos estar ante una negligencia médica en el parto.

Sufrimiento fetal 

Retraso en la asistencia

B.2) EN EL CASO DE LA MADRE:

Distocia de hombros: esta circunstancia puede tener repercusión para el bebé, pero también para la madre. No es infrecuente que, en estos casos, se produzcan secuelas para la madre en forma de desgarros o lesiones en estructuras anotómicas colindantes.

Episiotomía: La realización de una episiotomía con una deficiente angulación puede suponer una negligencia médica que provoque secuelas en forma de lesión del esfínter anal interno y/o externo.

Desgarros vaginales: Se pueden producir por diversas circunstancias, pero esencialmente suelen venir aparejados al uso incorrecto de los fórceps o ventosa obstétrica.

Maniobra de Kriteller: Maniobra consistente en presionar de modo enérgico con ambos puños o con el antebrazo sobre el fondo del útero. En la actualidad dicha medida no esta autorizada por la SEGO en España salvo en aquellos casos en los que la cabeza del feto se encuentra ya encajada. Si se realiza antes puede provocar daños a la madre en forma de desgarros y lesiones a estructuras anatómicas colindantes.

Incontinencia fecal y/o de gases: En ocasiones acaece durante un breve periodo de tiempo tras el parto una incontinencia de gases. Circunstancia que puede ser completamente normal y no debida a una mala praxis. Sin embargo, si esta clínica permanece en el tiempo, puede ser consecuencia de una negligencia médica al haber pasado inadvertida (y no haberse reparado de forma precoz) una lesión del esfínter anal interno o externo.

Neuropatía del nervio pudendo: En ocasiones la deficiente asistencia por parte del obstetra puede provocar lesiones en el nervio pudendo en forma de neuropatía del mismo.

Aun con todo lo citado en este artículo, hemos de recordar que la catalogación como negligencia médica de una acción u omisión realizada por un ginecólogo durante el embarazo o durante el parto dependerá de si su actuación se ajustó a los protocolos y documentos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), y  de una entidad dependiente de la misma, la SESEGO (Sección de Ecografía de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia)

Un consejo que os doy como abogado es que saqueis el móvil y grabeis todas las conversaciones que se produzcan en las consultas médicas o en el proceso del parto y hagáis fotografías o vídeos en los que se incluya la fecha y la hora en la que se están produciendo los hechos. Las pruebas son fundamentales en un juicio y aunque el juez finalmente no las acepte, podría resultar un gran apoyo en vuestra defensa. Un abrazo a todos y a todas.

“Post elaborado atendiendo a las consideraciones legales aportadas por el letrado del Ilustre Colegio De Abogados De Ferrol, Pablo Manuel C.G. con el número de colegiado 1276”

MI EMBARAZO

Sara y Dios

Probablemente este sea el artículo más personal, más extenso y más bonito que vaya a escribir en esta web. Si no eres religioso y por tanto no te interesa saber nada de creencias cristianas, experiencias extrasensoriales y demás, cuando acabes de leer este post pensarás que estoy loca de remate. Pero con todo el respeto del mundo no me importa. Yo sé lo que vi, lo que viví y lo que sentí en cada momento. Ahora que puedo ver las cosas con perspectiva y después de analizar todos y cada uno de los detalles y sucesos que vivimos desde que me quedé embarazada lo tengo claro, Sara era un ser muy especial.

Voy a empezar por contaros una experiencia que viví con ella que a día de hoy sigo sin entender. Estaba con Sara ingresada en el hospital La Paz y andaba por los pasillos de la planta 7 con ella en brazos para ver algo que no fueran las cuatro paredes de la habitación. Me crucé con una chica jovencita que me sonrió, se acercó a nosotras y de repente me dijo: “sabes que tú niña es un ángel?” Yo sonreí y afirmé pensando que me decía lo mismo que a cualquier otra mamá con un bebé tan pequeño. Pero se dio cuenta de que no había entendido lo que quería decir con esa expresión, así que me invitó a sentarme con ella en la sala de familiares y comenzó a contarme esto: “Dicen que cuando mirando a un bebé no sabes distinguir si es niño o niña es porque es un alma muy pura. De hecho, se cree que son almas angelicales con una larga experiencia vital en la tierra y que vienen a quedarse poco tiempo entre nosotros. Generalmente bajan al mundo terrenal para ayudar con su presencia a sus familiares, bien para que puedan evolucionar o bien para sacarlos de alguna situación negativa que están padeciendo”. Yo me quedé ojiplatica mirando para ella, cómo podía saber que nadie sabía si era un niño o una niña? Si no había visto nunca a Sara…Era verdad todo el mundo nos preguntaba si era niña o niño, incluso los que conocían su nombre se confundían llamándola el niño.

Cuando enseñamos esta foto siempre nos dicen que parece un niño.

Yo no daba crédito pero tampoco podía articular palabra así que ella continuo diciendo: “Las almas eligen a sus padres y generalmente forman parte de su familia. Creo que Dios le encomienda una misión diferente a cada una y hasta que la completa, hace varias visitas a este mundo. El alma de tu hija ya había cumplido su cometido pero por algún motivo decidió volver a la tierra y la verdad es que no le queda mucho para regresar. Pero no padezcas, no sufras y no estes triste. Estás haciendo todo lo que debes hacer. Eres una gran madre, entregada, luchadora y desde luego tienes una entereza de la que muchos deberían aprender… Tu marido y tú sois muy privilegiados, hay muy pocas familias que tengan la suerte de dar vida, cobijo y amor a un ángel… Desde luego debéis ser muy especiales”

No puedo explicaros con palabras como estaba en aquel momento, mi cara debía de ser un poema y de hecho me sentí tan abrumada que sentía que me mareaba pero yo allí seguía, mirando para ella como una imbecil, con la boca abierta y completamente anonadada. La verdad ahora que la recuerdo en mi mente y lo pienso, no parecía un ser humano, tenía una voz celestial algo que no era de este mundo… Así que le pregunté cómo sabía todo eso y entonces me dijo “Igual que tú, yo también siento cosas que los demás no. No se como lo sé, pero lo sé” Le dio un beso a la pequeña y me pidió poder cogerla en brazos. Le dio caricias, le hablo y me la devolvió. Se despidió de mi y nunca más la volvi a ver en el hospital.

Es cierto que Sara hacía cosas muy particulares para la edad que tenía… Según salió de mi vientre les dedico una sonrisa a todas las matronas y así siguió en la UCI y durante toda su vida. De hecho la primera foto que tenemos de ella se la hizo su padre y sonreía de una forma muy particular. Con dos meses se quería hacer rulitos con el dedo en su pelo, miraba a la gente cuando le hablaba como si la entendiera y lo mejor de todo, nos vigilaba. Recuerdo que en el piso que alquilamos en Barcelona para estar cerca del hospital, teníamos un saloncito muy lindo con acceso a una terraza. Cuando se quedaba dormida aprovechábamos y con la puerta abierta y el vigila bebés en las manos para verla y oírla fumábamos un pitillo rápido. En cuanto se daba cuenta que no estábamos en la misma habitación que ella, no se como se despertaba. Así que uno de los dos entraba y nos la encontrábamos con la cabeza girada mirando hacia la puerta donde estábamos y protestando. No llorando, protestando. Una especie de lágrimas de cocodrilo pero sin lágrimas. Es un poco difícil de definir pero era alucinante.

Y lo de los pajaritos? Tuvimos que cambiarla enseguida a la silla porque en el capazo no quería estar. Nos dimos cuenta de que quería poder vernos a nosotros y al resto del mundo que la rodeaba. Un día estábamos en una terraza tomando un café para que le diera el solecito en la piel y unos pajaritos se pusieron a cantar. De repente veo que se empieza a reír y que tuerce la cabeza hacia dónde estaban! Yo no sé si es normal que un bebé haga eso con dos meses y medio pero al menos los bebés que yo vi a esa edad, no lo hacían. ¿Y si os cuento que veía la televisión? Teníamos que tenerla encendida día y noche porque sino no comía.

Sara con dos meses y una semana mirando la televisión

En definitiva yo sentía que era diferente. Y sé que todas las madres decimos lo mismo cuando hablamos nuestros hijos, pero prometo que era totalmente distinta a los demás bebés que yo había visto hasta ese momento. ¿Pero un ángel?

Siempre he tenido una cierta conexión con el mas allá, soy capaz de captar energías y ver cosas que otros no ven. Desde luego no soy la única de mi familia, que yo sepa, Esperanza mi bisabuela paterna, veía cosas mediante la oración (lo que aquí en Galicia se llama leer el responso). Por ejemplo, cuando se perdía algún animal en el pueblo la gente se dirigía a ella para que le dijeran si estaba vivo o no. En aquellos tiempos perder una vaca o una oveja significaba muchísimo, pues era la fuente de alimento e ingresos que tenían. La abuela de mi marido también ha tenido revelaciones extraordinarias y por último mi madre.

Mi madre es un ser único y especial que muy poca gente conoce y puede llegar a entender. Es la persona más humilde y entregada que cualquiera se pueda imaginar. Tuvo una vida muy dura y todo lo que consiguió fue a base de trabajo, trabajo y más trabajo. Trabajó siempre de domingo a domingo y cuando era niña me llevaba con ella a todas partes haciéndome ver y entender la dureza de la vida. Es un alma buena y pura que en navidades hace chocolate caliente para llevarle a los pobres, que me obligaba de pequeña a ir a una residencia de ancianos a visitar a la mamá de una amiga suya y me animaba a que hablara con los señores que había allí. Me decía que algunos estaban muy solos y que yo les daba alegría. Me enseñó a rezar, a compartir lo que teníamos con otra gente que lo necesitaba y a ser humilde. Me marcó el camino correcto de la vida que no es otro que el del bien. Ella tiene un don especial desde que es una niña y creo que es por esa entrega, esa bondad y ese amor que expresa hacia los demás. Ahora cuando hablamos, me dice que Sara le dio toda la fuerza que le faltaba para actuar, que nuestra familia había llegado a un punto de no retorno y que la marcha de su nieta ha marcado un antes y un después para ella.

Siempre me enseñó que cualquier persona puede ser buena, que la clave está en trabajar la mente, tener voluntad, ser resignado y seguir siempre el camino del bien. Así que creo que debió de ser ella la que me dejo en herencia ese instinto o esa capacidad de sentir cosas y de conectar con los de arriba. En más de una ocasión he tenido esa sensación de que alguien me acompañaba en los momentos difíciles, guiándome y ayudándome. Y fue Sara, la que me hizo llegar mucho más lejos, permitiéndome vivir una experiencia que me cambiaría la vida de forma radical y que aunque en ese momento no lo sabia, me ayudaría a entenderlo todo. Cuando se puso tan malita en Barcelona y los médicos se reunieron para decidir si había algo más que podían hacer, yo me senté en el suelo de la sala de espera y me apoye contra la pared. Allí estábamos mi marido, mi madre y yo, así que me sentía en total confianza. Tenía tanto dolor en el alma y estaba tan desesperada que invoque a mis antepasados de alma pura y le recé a Jesús de Nazaret y a la Virgen María para que junto con mis seres queridos ya fallecidos, le pusieran la mano en la barriga a mi niña y así pudiera dejar de sangrar.

Tras unos minutos reteniendo ese pensamiento, me di cuenta de que lo que realmente quería era que no sufriese, y que si en esta tierra no iba a tener una buena vida por mucho que me doliera lo mejor era dejarla ir. Así que los visualice a todos: a mis abuelos, a mi tío Carlos, a mi padrino y a mi bisabuela alrededor de su cama, velando por ella y por su bienestar y tras quince o veinte minutos estaba exhausta, no tenía energía así que ya no podía rezar más. Con resignación me entregué a Dios, le supliqué que me escuchara y le rogué que iluminara a los médicos para que dieran con la mejor solución para mi niña. Pedí perdón por los pecados de toda nuestra familia. Pedí que me cargara a mi con todos ellos y prometí que con gozo y alegria soportaría todo el dolor que sufrió su hijo llevando la cruz a cuestas, para que no abandonara a mi bebé. Puse a su disposición todo mi cuerpo y todo mi ser para que pusiera a mi niña a salvo. Y no pensé mas.

Empezaron a caerme lágrimas sin ningún tipo de esfuerzo ni control y me puse a pensar en lo mucho que tuvo que sufrir Dios como padre y María como madre, viendo cómo apaleaban a su hijo sin poder hacer nada para evitarlo. Entendí ese dolor y el de todas las madres y padres del mundo que tenían que ver a sus hijos pasando penurias, viviendo guerras, muriendo de hambre… Se apoderó de mí un sentimiento de pena terrible que jamás había experimentado y, de repente, mi mente entró en un estado de relajación, cómo de semi inconsciencia en el que vi con total y absoluta claridad el rostro de Jesús mientras cargaba con su cruz, con la frente llena de sangre por culpa de la corona de espinas. Me miro a los ojos y en ese infinito dolor conectamos, los dos lo compartíamos y lo sentíamos. Su mirada estaba llena de tristeza y con sus ojos de color azabache me dijo que estaba conmigo, que me había escuchado, teníamos tanto dolor los dos… Yo le había pedido que no dejara sufrir a mi bebé una vida de tortura y para eso el tenía que llevársela, así que lo acepté.

Ese día recibí las respuestas a todas las preguntas que llevaba haciéndome desde hacía años. Fue una experiencia que debió de durar como mucho tres segundos, de hecho cuando fui consciente quise volver a conectar con él, pero ya no pude. Pocas horas después Sara falleció.

Estoy segura de que habrá quien encuentre una explicación científica para justificar lo que yo experimente. Supongo que cosas del tipo de que el momento de estrés me llevo a ese éxtasis mental en el que tuve alucinaciones pero me quedo con lo que mi marido me dijo cuando se lo conté. Me miro a los ojos y me contestó:

-Einstein reconocía que había cosas que la ciencia no podía explicar. Solía decir que “La ciencia sin la religión está coja y que la religión sin la ciencia está ciega”

Si habéis llegado hasta aquí sólo puedo deciros esto: no soy nadie especial, solo soy un ser humano como cualquiera de vosotros que ama a Dios, a Jesucristo y a la virgen Maria. Que peco a diario, que a veces me canso de rezar y me olvido de honrarle. Que no soy todo lo buena que puedo ser y que no tengo nada que me diferencie de cualquier otro ser humano. Pero os prometo que pude ver la ternura, la Paz y la compasión que siente Jesús por todos nosotros. He visto que él está en el dolor y en el sufrimiento más profundo y que aunque pensemos que no está ahí, él nunca nos abandona. He notado la pena tan terrible que siente al ver que no nos amamos y no nos respetamos. En esos tres segundos me transmitió que el único camino que tenemos es el del amor y que mientras sigamos pensando solo en nosotros mismos nunca podremos alcanzar el reino de los cielos. No hay un cielo idílico como nos han hecho creer, venimos a esta tierra para que nuestra alma avance y evolucione a través de pruebas que nosotros mismos decidimos antes de encarnamos y volveremos a la tierra muriendo una y otra vez hasta que logremos alcanzar la pureza más absoluta y entonces, solo entonces, podremos permanecer a su lado. Por eso para la mayoría de nosotros la muerte es solo el principio de una nueva vida, una nueva oportunidad. Dios en su infinita bondad y misericordia nos hizo eternos. El alma nunca muere, tan solo el cuerpo que la contiene.

Ojalá pudiera meterme dentro de vuestra mente y haceros sentir lo que yo sentí. Rezo porque todos podamos darnos cuenta de que no seguimos el camino correcto cuando odiamos, cuando despreciamos, cuando sentimos ira, cuando somos egoístas y cuando no entendemos el sufrimiento ajeno. Rezo porque entendamos que el amor es el camino para que nuestra alma nunca más tenga que sufrir el dolor de la carne.

Espero que os haya gustado este artículo, que os sirva de ayuda, que os de otra perspectiva de la vida, de la muerte y de nuestra existencia. Pensad que solo sabemos lo que nos han contado pero no nos olvidemos que fueron seres humanos los que escribieron la historia y por todos es sabido que a cambio de poder, hay quien es capaz de enterrar o tergiversar la verdad.

PD: Cuando me pusieron a Sara en brazos en el momento en el que iba a fallecer vi que tenía una herida en la frente y con un pañuelo de papel se la limpié, fue algo instintivo aunque carecía totalmente de sentido. Para mi sorpresa mi madre en vez de tirarlo lo guardó y ahora yo lo tengo enmarcado en su habitación. Unos dicen que ven una cruz, otros una simple mancha. Yo veo a mi hija.

OTROS BEBÉS ESTRELLA

Izan, mi ángel, mi estrella

Mi embarazo fue tan bueno… No tuve ninguna complicación tampoco náuseas aunque si ardor de estómago y un dolor de espalda bastante molesto, pero nada de eso me importaba porque mi pequeño estaba bien así que era una embarazada muy feliz.

Cumplía cuarenta semanas y estaba tan ansiosa por conocerte, ver tu carita y tenerte entre mis brazos que esos días de espera se hacían eternos!! El día que salía de cuentas tuve revisión en el hospital y me confirmaron que eras un grandullón al que le encantaba dormir pero que todo seguía su curso con normalidad así que no había nada de lo que preocuparse.
Tres días después de esa revisión rompí aguas en casa y enseguida aparecieron las contracciones que se repetían cada cinco minutos. Que alegría sentía, ya estabas a punto de conocer el mundo mi niño.

Me fui al hospital y cuando llegue estaba dilatada de 3 cm así que llevaba un buen ritmo y mientras el doctor te miraba con el ecógrafo de repente me cogió la mano, me miró a los ojos y me dijo: “No hay latido”

No me lo podía creer, era imposible!!! Se tenía que estar equivocando que sentido tenía? Mi hijo estaba bien hacía tres días y ahora estaba muerto?? Cómo era posible?

Me dijeron que tenía que dar a luz pero yo me sentía asustada y necesitaba que todo pasara deprisa, que se acabara lo antes posible como si de una pesadilla se tratase y quisiera despertarme. Nadie me había explicado cómo sería el parto de un bebé muerto así que no tenía ni idea de lo que se me avecinaba.

Era 11 de marzo y a las 05:20 te di a luz pero llegaste al mundo sin vida. Los profesionales sanitarios que me atendieron no me aconsejaron que debía hacer, si conocerte o por el contrario no hacerlo, pero tenía muy claro que ni la propia muerte iba a impedir que te tuviera en brazos, te besara y te envolviera con mi amor… Mi niño, mi pequeño y precioso Izan. Cómo asumir que no ibas a venir a casa a disfrutar de tu vida rodeado del calor de tu familia?

Llegue a casa con los brazos vacíos y un terrible hueco en mi alma y en mi vientre haciendo que mi vida careciera de sentido sin ti. Los días posteriores fueron un infierno ya que no encontraba consuelo en nada ni en nadie. Cada vez que me encontraba a alguien se repetían las mismas frases “tienes que olvidarlo” “pasa página” “pasó porque tenía que pasar, no le des más vueltas” y llegue a tener miedo a salir a la calle porque no quería oír como la gente intentaba borrar a Izan del mundo. Era mi hijo ¿Por qué nadie me comprendía?

La explicación que me dieron fue que había sido un accidente y que le tocaba a una mujer entre un millón. MENTIRA. Somos muchas, somos demasiadas como para que se nos clasifique en una simple estadística.

Doy gracias a la asociación “Bolboretas no ceo” (Mariposas en el cielo) que me dio vida, me consoló y dio esperanza cuando todo el mundo me daba de lado. Por fin me sentía comprendida y podía poner voz a mi dolor, mi hijo existió y sigue existiendo en mi corazón. No está conmigo físicamente pero vela por mi e ilumina todos mis días y mis noches protegiendo mis sueños y calmando mis miedos. No tengo tus huellas, no tengo una fotografía tuya, pero te llevo tatuado en la piel al lado de tu hermana y anclado en mi alma. Te amo Izan.

MI EMBARAZO

La amniocentesis, esa gran desconocida

Hola de nuevo familia:

A través de Instagram varias mamis me preguntáis que pruebas de diagnóstico prenatal me realicé durante el embarazo, en que laboratorios se analizaron mis muestras, si las hice en la seguridad social o en clínica privada y cuál fue mi experiencia. Pero últimamente he visto que hay una prueba en concreto que a muchas de vosotras os inquieta y os preocupa sobremanera, la amniocentesis. Me trasladáis que os da muchísimo miedo y que algunas no os atrevéis a hacerla por si os provoca un aborto. Así que en el post de hoy espero aclarar todas vuestras dudas y a mayores desmitificar la creencia social de que la amniocentesis es la gran enemiga de las mamás y de sus bebés. Así que vamos allá! 

Lo primero es definir qué es la amniocentesis. Pues bien, es una prueba de diagnóstico prenatal que consiste en realizar una punción abdominal de la matriz para poder extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé . Ese líquido contiene una gran cantidad de células fetales que si se analizan pueden determinar si el bebé presenta algún tipo de irregularidad cromosómica. Es una prueba sencilla y se encuadra dentro de las pruebas de diagnóstico prenatal invasivas.Lejos de ser una enemiga la amniocentesis es una gran aliada para los padres ya que proporciona muchísima información a cerca del bienestar del bebé. 

Mi consejo es que la hagáis si o si independientemente de que todos los resultados que recibáis de otras pruebas sean buenos; pero OJO, no en cualquier sitio. Cuando esta prueba provoca un aborto que es en el 1% de los casos no es por la prueba en si, sino por un fallo en la ejecución de la misma. Una amniocentesis hecha correctamente implica realizar una única punción, por lo que si os han hecho más punciones esa persona quizá no lo está haciendo correctamente. 

En cuanto a perder líquido amniótico generalmente suele ser porque no ha habido un tiempo de reposo suficiente o por causas biológicas ajenas a la punción. Los médicos recomiendan estar hasta 48 horas en reposo en casa, yo os digo, “reposo absoluto unos cuatro o cinco días”. ¿Y por qué? Pues porque cada mamá tiene un tiempo diferente de curación y de cicatrización por lo que humildemente pienso que no se puede generalizar. 

En ocasiones aún reposando y a pesar de que se haya hecho correctamente la punción se producen pérdidas de líquido amniótico, pero eso no significa que vaya a producirse un aborto, simplemente se hospitaliza a la mamá para tenerla controlada y se espera a que esas pérdidas remitan. Y creedme cuando os digo que si la prueba está bien hecha y aún así sufrís un aborto, la culpa no es de la amniocentesis sino de otras causas. 

He elaborado unas preguntas y respuestas basándome un poco en lo que me preguntáis por IG así que espero que os ayuden. 

  • Te dolió la prueba?: Para nada! Noté como iba avanzando la aguja pero no me dolió absolutamente nada. Si que es verdad que días después notaba la zona dolorida y se mantuvo así durante un tiempo pero nada más.
  • ¿Te pusiste muy nerviosa? Pues un poco si, supongo que es normal ponerse un poquillo nerviosa, pero hay que pensar que cuanto más relajada esté la musculatura menos le va a costar al médico pinchar la barriga. Además el bebé está controlado en todo momento porque se hace una ecografía al mismo tiempo que se introduce la aguja.
  • La prueba dura mucho tiempo? La verdad es que en mi caso fue cosa de 10 minutos que es la duración lógica, cuando hay que pinchar varias veces mala cosa…
  • Como es la sensación? Pues la aguja pasa por tres capas del abdomen y vas notando como baja hasta que llega a la bolsa, no es desagradable pero si sois aprensivas tranquilas porque estáis tumbadas.
  • Cuanto tiempo tardan los resultados? A mi me llegaron en una semana más o menos
  • En que semanas te la hicieron a ti? A mi en la semana 21 si no recuerdo mal
  • Cuanto tiempo tienes que estar en reposo después de la prueba? Yo recomiendo lo que hice, cinco días en casita en reposo absoluto.
  • A partir de los 35 años es obligatorio? Tengo entendido que si por los riesgos que conlleva ser mamá a partir de esa edad.
  • Tengo que prepararme físicamente de alguna manera antes de la amniocentesis? Para nada, lo único que si es conveniente es que vayáis muy relajadas y no pongáis ningún tipo de crema ni aceite en la barriguita los días antes.
  • Puedo pedir que me la hagan por la seguridad social: Puedes pedirla pero no siempre te la van a autorizar, dependerá del médico. Si en principio no hay motivos por los cuales pedir la prueba es probable que aunque tú quieras hacerla no te lo permitan, aunque depende del médico y de cada caso concreto. 
  • ¿Me recomiendas algún laboratorio?: Yo hice todas las pruebas diagnósticas con Nim Genetics pero es la ginecóloga la que decidirá a qué laboratorio envía las muestras y por lo general son todos más o menos igual de buenos.

Espero que os haya gustado mucho el artículo y que os sirva de ayuda. Cualquier pregunta o duda no dudéis en escribirme bien en un comentario aquí o mandándome un correo electrónico. Os mando un beso enorme preciosas! 

MI EMBARAZO

Lo que no nos cuentan del embarazo

Feliz martes a todos y bienvenidos. Hoy me gustaría hablaros del embarazo, no desde un punto de vista médico porque no tengo conocimientos suficientes para hacerlo, pero si desde un punto de vista humano. Para que a través de mi experiencia podáis conocer todo lo que conlleva traer un bebé al mundo y que habitualmente no nos cuentan.

El 30 de octubre del 2018 tuvimos el honor de traer al mundo a una niña preciosa llamada Sara. Lamentablemente ella nació con un cuadro malformativo que hizo que el 27 de febrero falleciera. A día de hoy no tengo la menor duda de que ella ha sido, es y seguirá siendo el motor de nuestra vida, aunque ya no esté entre nosotros. Sara ha conseguido que yo personalmente como madre comprendiera por fin cuál es mi objetivo en la vida, que no es otro que el darme a los demás, ayudando, comprendiendo y empatizando con el dolor humano. 

Dicen que no hay dolor más grande que perder a un hijo y desde luego que el hueco que sentí en mi alma cuando ella murió fue desgarrador. Pero gracias a ello, mi marido y yo pudimos conocer de primera mano la necesidad de darles voz a los bebés estrella y a todas sus familias. Entendimos la importancia que tiene concienciar al mundo de que la muerte temprana de un hijo es una realidad a la que no se le puede dar la espalda. Y por eso luchamos cada día, para que esta sociedad que cada vez parece ser más fría y menos humana, comprenda lo que ello significa.

Para poder entender lo que supone perder a un hijo de forma temprana, tenemos que empezar por comprender qué supone un embarazo a todos los niveles y que riesgos conlleva. Hoy en día, el ser padres se vende como un camino de rosas en el que experimentamos una experiencia maravillosa, única e irrepetible. Nos hablan de la gestación como un periodo mágico en el que parece que lo único negativo que puede suceder es que tengas náuseas, acidez o un parto más o menos complicado. Pero parece que nadie nos quiere contar que para una de cada cuatro mujeres y sus parejas (en caso de tenerlas), esta experiencia se convierte en su peor pesadilla. 

El embarazo es un proceso muy complejo, en el que la mujer se ve sometida a intensos cambios físicos y emocionales. Desde el primer momento en el que sabemos que estamos embarazadas, nuestra mente se prepara para dar la bienvenida a ese nuevo miembro de la familia. Con cada embarazo, se crean nuevas ilusiones y muchas esperanzas.

El tener una correcta atención sanitaria en el inicio de la gestación, es clave para que esa mamá y ese papá, sean conscientes de todos los posibles finales que se puedan dar. Esto, por desgracia, no evitará que los papás que pierdan a sus niños de forma temprana no sufran, no lloren, no sientan dolor… pero si reduciría el impacto emocional a la hora de enfrentarse a la muerte de sus pequeños, porque cuando se les informa de todas las posibilidades que existen, una parte de sus mentes les haría ser conscientes de que algo puede salir mal y sobre todo, de que es algo natural y muy común, por lo que no se sentirían solos, aislados o traicionados por el sistema.

Os digo la verdad, antes de tener a Sara mi marido y yo creíamos que un aborto era algo que sucedía en muy pocas ocasiones y que los bebés con malformaciones o con enfermedades raras eran casos aislados. Creíamos que hoy en día se podía saber de antemano y a tiempo, si un bebé venía en circunstancias incompatibles con la vida, o con circunstancias que le permitirían vivir, pero pasando un auténtico calvario. Por tanto pensábamos, que esos pocos casos serían o bien porque los médicos fallaron como seres humanos que son, o bien porque los padres decidieron no hacer pruebas de diagnóstico prenatal.

A nosotros nadie nos dijo que las malformaciones pueden no verse a nivel ecografico hasta la semana 32. Nadie nos contó que se puede sufrir un aborto en cualquier momento del embarazo y que tu bebé puede nacer sin vida o morir al poco tiempo. Lo único que sabíamos cuando me quede embarazada era que una vez que el primer trimestre estaba superado, el embarazo ya iba sobre ruedas y nada malo podía suceder. Y cuando hacíamos preguntas a cerca de los riesgos se nos contestaba que en eso no hay que pensar, que hay que ser positivo. Yo soy muy positiva, pero me gusta ser consciente de la realidad.

La realidad es, que la muerte de bebés o niños de forma temprana, es algo que lleva sucediendo desde el principio de los tiempos. De hecho si preguntáis a vuestras abuelas seguro que os cuentan que era muy habitual escuchar que un bebé o un niño habían muerto, habían nacido muertos o incluso que la mamá había fallecido en el parto. Hoy en día nos parece que los avances en la ciencia y en la medicina nos permiten saltar tantos obstáculos, que creemos que es imposible que nuestros pequeños puedan morir, pero la realidad es que no es así.

Durante el tiempo que mi hija Sara vivió recorrimos diferentes hospitales y yo he tenido la oportunidad de hablar con muchos padres y madres. Cada uno con su historia, con su dolor, con su pena… pero en todos, absolutamente en todos, pude notar los mismos sentimientos: el de abandono y el de engaño. Se sentían abandonados y engañados porque al igual que a nosotros, nadie les explicó todo lo que podía suceder durante y después del embarazo. Sufrían la falta de empatía de una gran parte de la sociedad y se sentían víctimas de la falta de protocolos de actuación en los hospitales, ante una muerte infantil bien sea intrauterina, neonatal o temprana.

Recuerdo el caso de Alba, una chica con la que tuve mucho contacto en el hospital. Muchas veces bajábamos juntas a tomar un café y fumar un cigarrillo mientras los papás se quedaban con los peques en la habitación. Y fue en uno de esos cafés, a las 3 de la mañana, cuando me relató las dos experiencias que tuvo con sus dos hijos anteriores. El primero era un niño precioso que nació sin vida a las 33 semanas y con el segundo les sucedió lo mismo pero a las 20 semanas. En ninguno de los dos casos le dejaron despedirse de sus hijos de una forma digna. No recibió ningún tipo de acompañamiento psicológico y tampoco sintió respeto por parte de la comunidad médica ni hacia ella, ni hacia sus criaturas. Como ella me contaba, siempre hay gente buena que te ayuda pero notó, que no había un protocolo de actuación por el cual los profesionales se puedan guiar. Mi sorpresa vino cuando me contó, que su segundo bebé fue tratado como material quirúrgico y no le permitieron dar sepultura a sus restos como ella habría deseado. Ahí mi alma se partió en dos. 

Y ahora me diréis, muy bien, todo esto es cierto pero… qué podemos hacer para que esto cambie?? Nosotros desde esta web pretendemos poner nuestro granito de arena contando nuestra experiencia y la de otros padres que nos escriben, para resaltar los puntos débiles del sistema e intentar crear conciencia para que las cosas mejoren. Nuestro puesto es débil, en el sentido de que no tenemos ni poder, ni influencias, ni somos sanitarios… pero desde aqui, desde el puesto de padres, intentamos que esto llegue al mayor número de personas posibles. Tratamos que desde el respeto, las personas que comparten nuestra opinión encuentren cobijo en esta web. En resumen:

– Queremos que se exponga de forma clara que es el embarazo y cuáles pueden ser los resultados del mismo.

– Queremos que se perfeccionen todas las pruebas de diagnóstico prenatal y se financie la investigación necesaria para ello.

– Queremos que ningún padre o madre se quede sin hacer ciertas pruebas diagnósticas por miedo, desconocimiento o falta de medios económicos.

– Luchamos por concienciar a la sociedad de que las malformaciones incompatibles o no con la vida y los bebés que nacen sin vida existen y que a cualquiera de nosotros nos puede suceder.

– Necesitamos que se escuche a todos los padres que quieran interrumpir su embarazo y se les de la opción en España sin límite de plazos. Legislar de forma que se incluyan todos los casos posibles, para que nadie tenga que irse a otro país con un sentimiento de deshaucio.

– Promovemos la necesidad de aceptar y comprender la muerte, como una realidad a la que no debemos de temer, porque es más certera que la vida. De esta forma dejará de ser un tabú para todos.

– Deseamos que se ofrezca a toda la sociedad las herramientas emocionales necesarias para afrontar probablemente el duelo más duro y difícil, que es el que supone la muerte de un hijo. De esa forma, podremos aceptar lo sucedido y evitar que no florezcan en nosotros sentimientos dañinos que nos impidan entender, que cuando la la vida se va, el cuerpo pasa a ser un recipiente vacío que puede dar vida a otros. En definitiva, concienciar de la importancia de LA DONACIÓN DE ÓRGANOS INFANTIL.

Os damos las gracias por habernos leído y nos encantaría que nos dejarais vuestra opinión, con el mismo respeto que nosotros intentamos trasladaros. Al fin y al cabo el intercambio de opiniones es lo que nos hace crecer y evolucionar como individuos, ¿no os parece? ¿Qué creéis de todo esto? ¿Vosotras también os habéis sentido solas o solos como padres? ¿Estáis de acuerdo con un aborto regulado para todos los casos? Os mandamos un beso enorme. Os queremos.