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MI EMBARAZO

¿Cómo prevenir malformaciones congénitas en el embarazo?

Hola de nuevo familia, espero que hayáis disfrutado de estos días de semana santa lo máximo posible. Nosotros hemos aprovechado para desconectar, recuperar fuerzas y la verdad es que nos ha sentado de maravilla.

Hoy vengo a dar respuesta a una pregunta de una seguidora de Instagram. Ella y su pareja están en la busqueda de su bebé y después de conocer la historia de Sara, me pregunto si tras mi experiencia como mamá de un bebé con anomalías congénitas, había aprendido alguna forma de prevenir las malformaciones durante el embarazo, así que me pareció un tema muy interesante para dejar reflejado en la web. Deciros que para elaborar este artículo he tenido la suerte de contar con la colaboración de mi ginecóloga para que me ayudara con la parte técnica, ya que yo no soy médico y obviamente muchas cosas se me escapan.

Lo primero que puedo deciros es que todas las recomendaciones que expongo a continuación no son infalibles (ojalá lo fueran). En ocasiones, aún siguiendo al pie de la letra esta pequeña guía, aparecen igualmente malformaciones fetales a lo largo de la gestación. Por ejemplo, he conocido mamás que fumaron durante el embarazo y sus niños han nacido estupendamente y otras que se han cuidado muchísimo y sus bebés han tenido problemas. Pero sí que es cierto que está demostrado que hay una serie de hábitos que perjudican el embarazo y aumentan considerablemente la probabilidad de que surjan complicaciones en la salud del bebé a lo largo del mismo. ¿Empezamos?:

– Vida saludable: Es importantísimo llevar una alimentación equilibrada especialmente durante el embarazo. Alimentos que sean lo más naturales posible, libres de pesticidas y nada de alimentos procesados. Se recomienda comer legumbres, nueces, fruta, toda clase de verduras, carnes blancas y mucho pescado blanco. Ojo con aquellos alimentos que contienen mercurio como la caballa ya que pueden perjudicar al bebé. Nada de carne o pescado crudo y muy importante beber mucha agua. A la hora de cocinar lo mejor es hacerlo a la plancha, cocido o al horno evitando los fritos.
Sí os apetece una pizza o una hamburguesa siempre hecha en casa y aunque esta claro que un menú de McDonald’s no mata a nadie, es preferible evitarlo.

– No te expongas: Evita todos los ambientes insalubres como lugares con humo y zonas toxicas o radiactivas y evita el contacto con sustancias químicas. No manipules excrementos de animales. Las toxinas ambientales como ambientadores, pesticidas, pinturas o disolventes son mucho más peligrosas de lo que nos imaginamos.

– Planifica tu embarazo: Hablando con mi ginecóloga ella me comentaba que siempre es mejor planificar el embarazo, ya que eso permite que la mamá esté en las mejores condiciones físicas para albergar vida y poder tener un embarazo con éxito en todos los sentidos. En el caso de mujeres con enfermedades crónicas como diabetes, ansiedad, hipertensión, epilepsia etc es fundamental acudir a la consulta del médico para controlar desde el minuto 1 al bebé y a la mamá. En caso de tener antecedentes familiares de malformaciones su recomendación es siempre solicitar consulta con un genetista.

– Fuera estrés: Cuando me echaron del trabajo me disguste muchísimo, estuve nerviosa durante muchos días y sufrí de ansiedad. Cuando investigué a cerca de las malformaciones de Sara pude comprobar que muchos estudios indicaban que el estrés, los nervios y la ansiedad son factores de riesgo a la hora del desarrollo del bebé. Me arrepentí mucho de haber llorado tanto esos días porque realmente nada en el mundo es más importante que tú bebé.

– Haz ejercicio: A no ser que tú médico te recomiende lo contrario es muy importante mantener nuestro cuerpo activo. Una hora al día caminando o haciendo cualquier deporte de bajo impacto ayuda a tener una buena circulación, mantener la tensión arterial a raya y a oxigenar el organismo. ¿Sabéis qué está demostrado que algunas malformaciones se producen, porque no llega suficiente riego sanguíneo al bebé durante las 4-8 semanas de gestación?

– Toma ácido fólico y algún complemento vitamínico específico para embarazadas: Hoy en día tenemos la suerte de poder elegir entre una amplia variedad de marcas y laboratorios. En mi caso utilice Natalben Supra y Gynefer. Si queréis saber más de estos suplementos no dudéis en preguntarme. El ácido fólico se recomienda tomar tres meses antes de la concepción para garantizar que nuestro cuerpo cuenta con un depósito suficiente de esta vitamina B tan importante para el desarrollo del tubo neural y la espina dorsal del bebé. Los multivitaminicos para el período de gestación incluyen las cantidades idóneas de vitaminas y minerales por lo que cubren las necesidades del bebé y de la mamá en la mayoría de los casos.

– Ni alcohol, ni tabaco, ni drogas: No hay ninguna cantidad segura de estas sustancias para una mujer embarazada. Mi ginecóloga me comentaba que en el último congreso al que había acudido, se demostraba que varios casos de muerte fetal intrauterina, aborto espontáneo y discapacidades en el bebé son provocados por la ingesta de estas sustancias. Está claro que no todos los cuerpos son iguales y habrá bebés a los que no les haya afectado el hecho de que sus madres fumaran o bebieran durante el embarazo, pero desde luego son riesgos que no debemos correr.

– Mucho ojo con las vacunas!: Si no eres inmune a la varicela y a la rubéola es imprescindible que te pongan la vacuna antes del embarazo. La ginecóloga me contó que una mamá tuvo la varicela durante el embarazo y por ello su bebé nació ciego.

Cómo os decía seguir estas recomendaciones no es “mano de santo” y en ocasiones por mucho que se cumpla todo al pie de la letra no se evita que algo se tuerza en el embarazo, pero desde luego que es innegable que las probabilidades de que el bebe desarrolle malformaciones descienden notablemente.

Espero que os haya gustado el artículo y que de alguna manera os ayude. Os dejo escritas a continuación unas palabras que mi ginecóloga os quería dedicar. Un beso enorme, os queremos mucho.

“Lo que para unas mamás no supone un peligro para otras si lo es. Los malos hábitos conllevan un riesgo terrible para el bebe en formación y es responsabilidad de la mamá evitarlos a toda costa. Es importantísimo que la madre se conozca muy bien a ella misma y exponga todas sus dudas, miedos o preocupaciones al profesional sanitario encargado de llevar su embarazo. Lamentablemente muchas malformaciones no se detectan hasta semanas avanzadas de la gestación y muchas veces nos resulta difícil dar un diagnóstico prenatal ya que los medios de los que disponemos en ocasiones no son concluyentes. En las ecografías no se ve todo lo que se piensa y como ginecóloga y mujer es muy frustrante no poder ofrecer a los padres toda la tranquilidad e información que merecen. La realidad es que la medicina no es una ciencia exacta y los médicos no dejamos de ser seres humanos que erramos. Me gustaría dar las gracias a @una_madre_mas por permitirme colaborar en la redacción de este artículo que espero de corazón que pueda ayudar a muchas mamás y papás y por supuesto agradecerle la labor tan importante que realiza desde este lugar virtual. Se de primera mano lo importante que es contar con apoyo en una situación de duelo tan dura y desde luego la sanidad pública tiene mucho que mejorar en este aspecto y en muchos otros relacionados con el embarazo. Ojalá las cosas empiecen a cambiar y los médicos dejemos de trasladar a los padres la idea de que la maternidad es idílica cuando en muchos casos no lo es. Pero sobre todo, deseo de corazón que consigamos aprender a escuchar a las pacientes y sus necesidades”



OTROS BEBÉS ESTRELLA

Lo que Julia me regaló

Hola a todos mi nombre es Ana y esta es mi historia. 

Cuando tenia 12 años mi madre murió en un accidente de tráfico que supuso un antes y un después en mi vida en todos los sentidos. Me centré mucho en estudiar, me aislé de mis compañeros y la biblioteca se convirtió en mi casa porque era el único lugar en el que me sentía feliz, refugiada y a salvo. Estudié dos carreras y conseguí un buen trabajo el cual me permitía llevar una vida acomodada y sin complicaciones. Pero cuando tenia 33 años me di cuenta de que me faltaba lo más importante de todo… el amor. Mi historial sentimental indicaba claramente que los hombres no me entendían (o yo no les entendía a ellos) así que decidí experimentar el amor más puro que existe en la tierra; iba a ser mamá. Mi decisión no fue bien aceptada por mi familia ya que ellos no comprendían los motivos por los cuales quería ser madre soltera, así que me vi sola ante un proceso largo y complejo que en más de una ocasión estuve a punto de abandonar. 

Con 35 años y después de varios tratamientos hormonales e inseminaciones por fin me quede embarazada de una niña preciosa a la que llamaría Julia, como mi madre. Tuve un embarazo maravilloso, tenía más energía que nunca así que trabajé hasta el día en que me puse de parto. 

Rompí bolsa con 37 semanas y comencé con contracciones más o menos soportables por lo que decidí esperar a que fueran más constantes para acudir al hospital. Cuando llegue allí tenía la sensación de que había mucho jaleo y poco personal así que con paciencia esperé a que me atendieran. Cuando pase a la sala de exploración una matrona muy amable se puso a buscar el latido del bebé. Su cara tenía una expresión muy extraña y empezó a llamar a otras compañeras que enseguida se acercaron y junto a ella miraban hacia la pantalla donde estaba mi bebé y hacia el suelo con expresión de tristeza. Yo no comprendía nada… estaba de parto porque mi bolsa estaba rota, el líquido amniótico tenía un color normal y cada vez tenía más ganas de empujar, que podía ir mal? 

Entonces la matrona miro para mi y con lágrimas en los ojos me dijo “Ana lo siento muchísimo, no hay latido”. Me quede en shock… no entendía que era lo que había sucedido ni porqué así que comencé a hacer preguntas que nadie parecía poder responder. Pedí que llamaran a mi ginecólogo pero me dijeron que en ese momento estaba ocupado, por lo que en su lugar apareció un compañero suyo para explicarme cómo iba a ser el parto. De repente, una fuerza descomunal se concentró en mi abdomen y tuve la imperiosa necesidad de empujar, así que les avise y con cuatro empujones Julia nació en la sala de exploraciones sin tiempo para trasladarme al paritario.

Me preguntaron si quería verla o cogerla y con los ojos cerrados moví mi cabeza de lado a lado. No pude hacerlo porque no soportaba la idea de conocerla y no poder sentir vida en su interior. Cuando mi madre falleció fui yo quien entré a reconocer su cuerpo; aquello me dejó marcada para el resto de mi vida y me veía incapaz de hacerle frente de nuevo a la muerte. Pedí a gritos que me llevaran enseguida a la habitación y una vez allí empecé a llorar desconsoladamente, sin control y con absoluta desesperación, por lo que me pusieron una especie de calmante vía intravenosa que me dejó completamente KO. Oía voces a mi alrededor pero no era capaz de abrir los ojos ni de despertarme. Mi padre estaba allí y me decía que todo iba a ir bien pero yo solo quería llegar a mi casa, cerrar la puerta y quedarme sola.

Después de tres días me dieron el alta en el hospital y me fui a casa con los pechos terriblemente doloridos goteando leche y toda la soledad del mundo instalada en mi alma. Pase un mes entero saliendo de casa solamente para tirar la basura, hacía la compra por internet y cuando no me apetecía cocinar pedía a domicilio. Lloraba desde que me despertaba y solo paraba cuando dormía, así que la mayor parte del tiempo estaba metida en mi cama rodeada de pañuelos de papel. La leche que goteaba de mis pezones me recordaba constantemente que Julia no estaba, así que llame a una amiga que es médico para que me diera la pastilla que corta la leche y de paso un tratamiento que aliviara la mastitis que tenía. 

Dos meses después de que Julia falleciera me llamo mi ginecólogo para hacer una revisión pero no me presenté, para que quería revisarme nada? Si soy sincera en ese momento pensaba que ojalá tuviera algo malo porque lo mejor que podía pasarme era morir. A los 6 meses me reincorpore al trabajo pero ya nada era igual… por mucho que me esforzaba ningún proyecto me llenaba y toda aquella pasión que sentía por mi profesión se había desvanecido. Mi ginecólogo seguía llamándome para que acudiera a su consulta e incluso me dejaba mensajes en el contestador invitándome a tomar un café, pero tuvieron que pasar casi dos años más para que me decidiera a ir. Llevaba un tiempo con reglas muy dolorosas así que creí que era un buen momento para realizar una revisión. Al entrar en la consulta me di cuenta de que nunca me había fijado en lo guapo que era, de hecho me puse tan nerviosa que tropecé con una silla y me caí encima de la mesa del despacho. El se río, me ayudo a sentarme y tras hacer la consulta en la que comprobó que estaba todo bien empezamos a hablar de Julia. 

A día de hoy sigo sin entender que fue lo que me paso ese día pero de repente empecé a llorar y a contarle lo mucho que me arrepentía de no haber conocido a mi niña. Me abrazó muy fuerte y me consoló durante media hora hasta que de repente se levantó, cogió una carpeta vieja y su teléfono móvil. Lo primero que pensé fue que llamaría al equipo de psicología para que vinieran a atenderme, sin embargo de esa carpeta sacó una cartulina con las huellas de los pies y de las manos de un bebé. No comprendía porque me enseñaba eso, que era para torturarme más? Me sonrió y me dijo “estas huellas son de Julia”. Buscó en su teléfono móvil y me enseñó varías fotos de un bebé muy blanquito de piel que vestía ropa de hospital y con los ojos llenos de luz, me contó que estaba enamorado de mi desde el primer día que entré por la puerta de su despacho. Me pidió perdón porque cuando mi niña murió el estaba en el hospital y al saber que Julia había muerto, no se atrevió a ser el quien me atendiera en el parto porque no iba a soportar verme tan destrozada. Así que me confesó que una vez que me llevaron a planta el pidió ver a Julia, la vistió, le saco las huellitas, le hizo fotos y la tuvo en brazos dándole cariño a su cuerpo ya inerte.

No me lo podía creer, tantos días con sus largas noches sintiendo que la culpa me ahogaba porque no tenía ni un recuerdo de mi niña… y resulta que era el quien los guardaba. Tenía en ese momento tantos sentimientos encontrados que no sabia si pegarle, si gritarle o si salir corriendo, sin embargo le miré y lo único que pude hacer fue besarle como nunca había besado a nadie. Me enamoré perdidamente en ese instante porque jamás nadie había hecho algo tan bonito por mi. 

Un año después nos casamos y al año siguiente teníamos a nuestro hijo Hugo con nosotros. A día de hoy echo la vista atrás y sé que Julia vino a este mundo no solo para cumplir mi deseo de ser mamá, también lo hizo para devolverme la inocencia y la capacidad de sentir que había perdido con la muerte de mi madre. Me gusta imaginarme que las dos están en el cielo, cuidándose una a la otra y esperando a que llegue mi hora. 

Mi niña me enseñó que ocultar los sentimientos solo hace que se encallen en el alma y te dañen terriblemente. Cuando encontré a @una_madre_mas supe que tenía que contarle mi historia para que pudiera publicarla en su página web y así poder ayudar a otras personas que estén pasando por momentos duros en sus vidas. Me gustaría que todo el que leyera mi historia comprendiera que todo el mundo tiene problemas, momentos malos, desgracias familiares y mala suerte a lo largo de su vida. Que no están solos porque somos muchos los que hemos perdido un hijo e incluso nos hemos perdido a nosotros mismos y que la única forma de vivir es comprendiendo que el amor es el único camino. 

Quiero dar las gracias a @una_madre_mas por su valentía, su coraje y su amor desinteresado hacia todos los seres humanos de esta tierra. Hablar con ella es un auténtico placer, tiene una voz relajante, es dulce e infinitamente buena. La admiro muchísimo  porque cuando Julia murió yo fui incapaz de pensar en otra persona que no fuera yo misma, e incluso me comporté mal con los demás culpándoles de mi dolor. Quedan muy pocas personas capaces de sentir tanto amor por los demás así que espero poder darle un abrazo muy grande algún día para nutrirme de su pureza. Para mi es un privilegio haberla encontrado en este mundo virtual y siento que su Sara es un ángel que también me cuida a mi.

Espero que os haya gustado, os mando un beso enorme.

MI EMBARAZO

La amniocentesis, esa gran desconocida

Hola de nuevo familia:

A través de Instagram varias mamis me preguntáis que pruebas de diagnóstico prenatal me realicé durante el embarazo, en que laboratorios se analizaron mis muestras, si las hice en la seguridad social o en clínica privada y cuál fue mi experiencia. Pero últimamente he visto que hay una prueba en concreto que a muchas de vosotras os inquieta y os preocupa sobremanera, la amniocentesis. Me trasladáis que os da muchísimo miedo y que algunas no os atrevéis a hacerla por si os provoca un aborto. Así que en el post de hoy espero aclarar todas vuestras dudas y a mayores desmitificar la creencia social de que la amniocentesis es la gran enemiga de las mamás y de sus bebés. Así que vamos allá! 

Lo primero es definir qué es la amniocentesis. Pues bien, es una prueba de diagnóstico prenatal que consiste en realizar una punción abdominal de la matriz para poder extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé . Ese líquido contiene una gran cantidad de células fetales que si se analizan pueden determinar si el bebé presenta algún tipo de irregularidad cromosómica. Es una prueba sencilla y se encuadra dentro de las pruebas de diagnóstico prenatal invasivas.Lejos de ser una enemiga la amniocentesis es una gran aliada para los padres ya que proporciona muchísima información a cerca del bienestar del bebé. 

Mi consejo es que la hagáis si o si independientemente de que todos los resultados que recibáis de otras pruebas sean buenos; pero OJO, no en cualquier sitio. Cuando esta prueba provoca un aborto que es en el 1% de los casos no es por la prueba en si, sino por un fallo en la ejecución de la misma. Una amniocentesis hecha correctamente implica realizar una única punción, por lo que si os han hecho más punciones esa persona quizá no lo está haciendo correctamente. 

En cuanto a perder líquido amniótico generalmente suele ser porque no ha habido un tiempo de reposo suficiente o por causas biológicas ajenas a la punción. Los médicos recomiendan estar hasta 48 horas en reposo en casa, yo os digo, “reposo absoluto unos cuatro o cinco días”. ¿Y por qué? Pues porque cada mamá tiene un tiempo diferente de curación y de cicatrización por lo que humildemente pienso que no se puede generalizar. 

En ocasiones aún reposando y a pesar de que se haya hecho correctamente la punción se producen pérdidas de líquido amniótico, pero eso no significa que vaya a producirse un aborto, simplemente se hospitaliza a la mamá para tenerla controlada y se espera a que esas pérdidas remitan. Y creedme cuando os digo que si la prueba está bien hecha y aún así sufrís un aborto, la culpa no es de la amniocentesis sino de otras causas. 

He elaborado unas preguntas y respuestas basándome un poco en lo que me preguntáis por IG así que espero que os ayuden. 

  • Te dolió la prueba?: Para nada! Noté como iba avanzando la aguja pero no me dolió absolutamente nada. Si que es verdad que días después notaba la zona dolorida y se mantuvo así durante un tiempo pero nada más.
  • ¿Te pusiste muy nerviosa? Pues un poco si, supongo que es normal ponerse un poquillo nerviosa, pero hay que pensar que cuanto más relajada esté la musculatura menos le va a costar al médico pinchar la barriga. Además el bebé está controlado en todo momento porque se hace una ecografía al mismo tiempo que se introduce la aguja.
  • La prueba dura mucho tiempo? La verdad es que en mi caso fue cosa de 10 minutos que es la duración lógica, cuando hay que pinchar varias veces mala cosa…
  • Como es la sensación? Pues la aguja pasa por tres capas del abdomen y vas notando como baja hasta que llega a la bolsa, no es desagradable pero si sois aprensivas tranquilas porque estáis tumbadas.
  • Cuanto tiempo tardan los resultados? A mi me llegaron en una semana más o menos
  • En que semanas te la hicieron a ti? A mi en la semana 21 si no recuerdo mal
  • Cuanto tiempo tienes que estar en reposo después de la prueba? Yo recomiendo lo que hice, cinco días en casita en reposo absoluto.
  • A partir de los 35 años es obligatorio? Tengo entendido que si por los riesgos que conlleva ser mamá a partir de esa edad.
  • Tengo que prepararme físicamente de alguna manera antes de la amniocentesis? Para nada, lo único que si es conveniente es que vayáis muy relajadas y no pongáis ningún tipo de crema ni aceite en la barriguita los días antes.
  • Puedo pedir que me la hagan por la seguridad social: Puedes pedirla pero no siempre te la van a autorizar, dependerá del médico. Si en principio no hay motivos por los cuales pedir la prueba es probable que aunque tú quieras hacerla no te lo permitan, aunque depende del médico y de cada caso concreto. 
  • ¿Me recomiendas algún laboratorio?: Yo hice todas las pruebas diagnósticas con Nim Genetics pero es la ginecóloga la que decidirá a qué laboratorio envía las muestras y por lo general son todos más o menos igual de buenos.

Espero que os haya gustado mucho el artículo y que os sirva de ayuda. Cualquier pregunta o duda no dudéis en escribirme bien en un comentario aquí o mandándome un correo electrónico. Os mando un beso enorme preciosas! 

OTROS BEBÉS ESTRELLA

La historia de Pol: El proyecto

Después de unos años de convivencia decidimos crear la familia Rius Barberá; no nos gustan las cosas típicas, por eso, al final conseguimos crear nuestra boda a medida. Todo ello una excusa perfecta para compartir con los amigos y la familia más próximos algo que íbamos a empezar.

Cada uno de los pasos del proceso fue muy intenso y los fuimos concluyendo con éxito, la ceremonia, el convite, el viaje de novios y hasta el resto de viajes como matrimonio acabaron con recuerdos maravillosos. Sabíamos que eran experiencias que deberíamos aparcar durante unos años porqué el objetivo más importante era tener nuestra familia.

Así pues, cuando la madre naturaleza se puso en marcha paramos los viajes y empezamos a invertir en nuestro nidito. Hicimos obras en el jardín, preparamos la habitación para el fruto de nuestro proyecto. Al final todo ella era nuestra forma de vivir al máximo la llegada de nuestro hijo Pol.

Los hechos

Después de 37 semanas de embarazo tocaba el momento de conocer el hospital donde tenía que nacer Pol, la clínica del Pilar. O sea, que el sábado 26 de abril a las 12h ahí estábamos a punto para conocer la comadrona. Un paseo por las instalaciones, muchas explicaciones y detalles de cómo sería el parto. Cuando todo ya estaba claro Estefanía hizo un comentario inocente: “hace un par de días que noto poco al bebé”. Aprovechando que estábamos en el hospital hicimos un registro para comprobar que el bebé estaba bien y aquí es donde empieza la historia. El corazón funcionaba bien pero el bebé no se movía, ni comiendo chocolate, ni paseando, ni siquiera molestándolo con las manos.

Llegados a este punto lo que tenía que ser una simple visita al hospital se convirtió en un parto. La comadrona rompió la bolsa y las aguas eran limpias. Todo nos hacía pensar que podría haber un parto natural. Al poco rato la actividad del corazón del niño se para y los hechos se precipitan. Rápidamente trasladan a Estefanía al quirófano mientras yo ajeno a todo ello estaba en la habitación dejando la ropa. Así que cuando vuelvo Estefanía ya no está donde la dejé y me mandan a una sala de espera. En quirófano los hechos van muy rápidos y en cuestión de minutos le practican una cesaría.

Pol ya está aquí, ha nacido nuestro primer hijo a las 16:35 y pesa 2.980gr. Todo el mundo está muy nervioso porqué Pol no llora y está muy aturdido. Alguna cosa ha pasado cuando estaba dentro de la madre. No sé sabe qué ha pasado, ni cuando ha pasado, pero necesitan 15 minutos reanimación para recuperarlo. El corazón empieza a funcionar, pero los órganos están muy tocados y también se sabe que hay alguna afectación neurológica pero no se sabe el alcance de la misma. Rápidamente lo trasladan a la UCI y ahí el equipo de pediatras toman la decisión de trasladarlo a un hospital más equipado donde le puedan hacer más pruebas.

Durante todo este proceso Estefanía no para de reclamar mi presencia, y a mí, los minutos se me hacen eternos. A las dos horas aproximadamente nos reencontramos y los médicos nos explican lo que ha pasado. Estefanía debe quedarse en la habitación y yo me voy a la UCI a conocer a nuestro hijo. El primer impacto es muy duro por qué Pol está completamente lleno de tubos y más tubos. Rodeado de máquinas que no paran de pitar. Los médicos y enfermeras se acumulan encima del pequeño haciéndole mil pruebas.

Esta situación se alarga unas pocas horas por qué trasladan a Pol rápidamente a la UCI de “Sant Joan de Déu”. Por suerte en ese momento nuestros amigos Xavi y Sabina ya están con nosotros y nos han traído varias cosas de casa. Así que Xavi y yo nos vamos al hospital “Sant Joan de Déu” con el bebé y Estefanía y Sabina se queda en el hospital El Pilar. Las horas han ido pasando y ya es de noche y por mucho que mire el reloj soy incapaz de saber qué hora es.

Mientras acaban de acomodar a Pol en la UCI, nos mandan a la sala de espera donde aprovechamos para comer alguna cosita. Ya han llegado las familias y todos nos cuentan sus historias. Pero todavía no sabemos cómo acabará la historia de Pol. Una falta de oxígeno ha provocado daños en los órganos, pero lo más peligroso son los daños cerebrales. Finalmente vuelvo a ver a Pol está inmerso en un montón de máquinas que no paran de aplicarle tratamientos. Una reunión con el médico de guardia me reitera la incerteza de la situación y nos prepara para lo peor. Las próximas 48-72h son vitales.

Vuelvo al hospital del Pilar y me reencuentro con Estefanía. Sus padres están ahí y les pongo al día de los hechos. Es muy tarde y el cansancio se apodera de nosotros. Conseguimos dormir unas horas a pesar de las interrupciones de las enfermeras que aplican diferentes curas para la cesaría a Estefanía. La mañana siguiente los ginecólogos consiguen que “Sant Joan de Déu” acepte el ingreso de Estefanía para que podamos estar cerca de Pol.

Antes de comer ya estamos toda la familia en el hospital con Pol. No me hagáis decir como, pero Estefanía saca fuerzas para levantarse de la silla de ruedas y poder saludar a nuestro hijo. La evolución de Pol es simplemente constante, no hay mejoras que nos hagan ser optimistas y los médicos cada vez que tienen ocasión nos preparan para lo peor. Una persona con los órganos dañados tiene posibilidades de vivir, pero si las funciones neurológicas no se recuperan solo podemos aspirar a que sea un vegetal totalmente dependiente de las máquinas.

Los días se hacen eternos y las horas pasan al lado de Pol mientras las muestras de apoyo no paran de llegar. La relación con los otros niños de la UCI, las enfermeras y médicos ocupan todo nuestro tiempo y Estefanía hace lo imposible para reducir sus impedimentos físicos y poder estar con Pol. Llegan las primeras 48h y no hay nada que nos haga pensar que Pol se podrá salvar. Los médicos nos recuerdan una y otra vez que habrá un momento donde deberemos decidir.

Finalmente llegan las 72h y no hay mejoras. La recomendación es clara, los médicos son muy honestos y nos dejan muy claro que podemos seguir esperando y alargar la agonía pero que la cura no llegará. Así pues, finalmente tomamos la decisión. No es sencillo hablar de esto, pero por suerte tanto Estefanía como yo tenemos las cosas muy claras. Si no puedes disfrutar de la vida, si no puedes llenar tu tiempo de experiencias esto no es vida. Por lo tanto, la decisión está clara. Esto no lo hacía más sencillo, pero nos marcaba el camino a seguir.

Tocaba preparar la despedida. Creo que es una gran suerte poder decidir cómo nos despedimos de alguien que has llegado a querer tanto en tan poco tiempo. Hasta ese momento no habíamos podido abrazar a Pol debido a las máquinas y los tubos. Así pues, decidimos vestirlo y llevarlo a nuestra habitación, allí la familia se despide de él y finalmente le decimos adiós mientras su corazón se apaga entre nuestros brazos.

Decidir qué hacer con el cuerpo de tu hijo es muy duro y sobretodo darse cuenta de hasta qué punto esta pervertido el sistema todavía más. Una vez aceptadas las posibilidades que teníamos decidimos hacerle una necropsia e incinerarlo. Por suerte las personas que nos atendieron fueron muy sensibles y nos facilitaron el camino.

El aprendizaje

Cuando a uno le toca vivir episodios tan duros se puede preguntar muchas cosas, pero si algo he aprendido durante el camino de mi vida es que tenemos que estar agradecidos por todo lo que se nos envía. Es evidente que nuestras perspectivas y nuestros planes eran otros y que nadie quería que los hechos fueran estos. Pero somos unos afortunados por qué se nos mandó un regalo en forma de bebé precioso y con él venía una lección de vida que nos hace crecer y nos permite ver las cosas desde otro nivel.

Aceptar lo que se nos envía, descubrir el amor incondicional y estar agradecidos por cada segundo de salud y de vida son solo unos pequeños ejemplos de hasta qué punto somos afortunados. No olvidaré nunca hasta qué punto sentía amor por aquella vida. Una vida a la que le quedaban instantes para irse. A partir de ese instante un vínculo infinitamente poderoso se creaba en mi corazón. Pol estaría dentro de mi dónde estaría hasta el último de mis días.

En el día a día los temas importantes quedan diluidos por muchas otras situaciones, es sencillo darse cuenta de que hemos llenado nuestra vida de cosas materiales o que nuestros valores han estado confundidos por deseos banales; lo realmente complicado es cambiar esto. Somos objeto de un regalo fantástico que es la vida y esta tiene un tiempo finito. Llenarla de experiencias maravillosas y de amor solo depende de nosotros. Entender hasta qué punto son especiales los momentos que vivimos es una decisión que hemos de tomar. A menudo veo como las personas que me rodean confunden vivir alegremente con vivir feliz. Es evidente que la alegría es una emoción muy agradable pero cada día tengo más claro que la felicidad también se vive en los momentos duros por qué estos están creando cosas realmente poderosas en nuestro interior.

En secundaria me explicaron por primera vez que los humanos somos seres sociales, en aquel momento me costó aceptarlo. Por suerte, la vida me ha enseñado que no solo somos seres sociables, sino que este hecho nos llena de emociones que son la base sobre la que se construyen ilusiones, al fin y al cabo, la sociedad es la piedra angular sobre la que se articula nuestra vida. La familia es una forma de organizarnos en pequeños grupos dentro de la sociedad, pero este grupo no lo podemos escoger en cambio sabemos que siempre estarán ahí para apoyarnos pase lo que pase. Lo que si podemos escoger son los amigos que cuando lleguen circunstancias difíciles están a nuestro lado apoyándonos y dándonos lo mejor que tienen para ayudar.

Donde quiero ir a parar con todas estas ideas es algo muy sencillo, la compañía. Al final a este mundo llegamos solos y nos vamos solos. Nadie nos acompaña en este camino y lo tenemos que hacer con solidaridad. Por eso mientras estemos vivos poder disfrutar de la compañía de las personas que queremos es fundamental.

El futuro

Mirar hacia adelante y pensar en el futuro en estos momentos diría que es lo que más cuesta. De repente los proyectos que te llenaban el día a día pierden fuerza y te cuestionas si tienen sentido. Es evidente que somos jóvenes y además estamos convencidos que podemos tener hijos. Tenemos muy claro que estos jamás llenarán el espacio de Pol, pero sí que le harán compañía. Para nosotros Pol nunca morirá por qué es una emoción instalada en nuestro corazón.

A lo largo de la vida he tenido que pasar por otros momentos en que he tenido que reconstruir mi futuro después de un cambio imprevisto importante. A menudo en estos momentos nos hacemos preguntas que nos parecen muy importantes. ¿por qué yo? ¿qué he hecho mal? y muchas otras similares. Pero si he aprendido algo de estos momentos es que es fundamental hacerse las preguntas adecuadas. No nos tiene que dar miedo darnos cuenta que estamos buscando la solución a un problema que no hace falta resolver. Es mucho mejor cambiar el enunciado de la pregunta y conducirnos hacia respuestas que nos permitan construir nuestro futuro. No importa que no nos sintamos con fuerzas si encontramos un QUÉ llegaremos el CÓMO.

Nuestros valores y creencias son fundamentales para nuestras decisiones. Pero estos no son estáticos ni fijos, así pues, cuando nos pasa algo tan importante como lo que estamos viviendo en estos momentos es interesante cuestionarse ciertos valores y construir nuevas creencias que dejen atrás las viejas que nos fueron muy útiles, pero ya no nos sirven.

Para mí lo más difícil cuando estoy triste es conectar con la ilusión. Las pasiones se me apagan y todo es una montaña. Llegados a este punto lo que hago es confiar en que todo es un proceso y que el camino no vendrá de golpe. Así pues, sabiendo lo que me gusta voy forzándome poco a poco a llenar mi tiempo con estos ingredientes. De esta forma me voy haciendo crecer el deseo por lo que me apasiona y voy avivando la llama de la ilusión para que cada día queme con más fuerza. Estos momentos todavía los veo lejos pero el proceso ha empezado.

El porqué de estas letras

La finalidad de esta entrada en mi blog es diversa. En primer lugar me hacía falta poner orden. La siguiente motivación es compartir. A menudo vemos como algo natural compartir los buenos momentos y escondemos los malos. Pues bien, ahora toca compartir este momento de crecimiento personal tan importante. Además, no siempre tienes las fuerzas para explicar una y otra vez la historia a todas las personas que te preguntan. Así pues, a través de este medio lo podemos hacer sin desgastarnos emocionalmente.

Agradecimientos

A lo largo del proceso que hoy hace una semana que se desencadenó hemos estado en contacto con muchísimas personas. Algunas ya las conocíamos desde hace meses y otras simplemente hemos compartido minutos con ellas. Pero todos tenían algo en común, todas son seres humanos excepcionales.

Infinidad de gracias y agradecimientos a todas las personas del centro Milenium de Vilafranca, del equipo del hospital clínico El Pilar, de “Sant Joan de Déu” i a la gente del SEM. No daré ningún nombre por qué cuando conoces a tanta gente fantástica en tan poco tiempo eres incapaz de recordar todos los nombres y sería injusto olvidarme un solo nombre. Lo que si tengo claro es que para hacer su trabajo y de la manera que la hacen hay que ser un fuera de serie.

Yo siempre he trabajado de lo que me apasiona y por lo tanto siempre he valorado muchísimo a las personas que trabajan en su vocación. Pues bien, diría que en una semana he conocido más personas vocacionales que en el resto de mi vida. Ver como cuidaban a Pol con ese amor y delicadeza que solo puede nacer de alguien que desarrolla su profesión con vocación, esto va mucho más allá de la recompensa económica; esto tiene que salir de dentro. Todo este equipo de vocacionales te hace sentir especial, te hace sentir querido y apoyado. No quiero tampoco olvidarme de la familia, amigos y conocidos que han estado ahí en todo momento dándonos cariño y ayuda.

¡MUCHAS GRACIAS POR TODO A TODO EL MUNDO, SOIS FANTÁSTICOS OS QUEREMOS!

Contexto

Este es un artículo del blog de Oriol Rius, escrito el 3/5/2014 y traducido al castellano el 5/4/2019.

Enlace original al artículo: http://oriolrius.cat/blog/2014/05/03/la-historia-del-pol/

Pol nació el 26/4/2014 y nos dejó el 29/4/2014.

Oriol Rius y Estefanía Barberá son los padres de Pol Rius Barberá, protagonista de esta historia.

Actualmente Pol tiene dos hermanos Roc (2016) y Nil (2018), ambos son dos niños totalmente sanos. Antes de dar la bienvenida a Roc la pareja pasó por un aborto a las 8 semanas.

MI EMBARAZO

Embarazo de alto riesgo: mi experiencia

Si juntamos las palabras “riesgo” y “embarazo” a cualquier mujer se nos ponen los pelos de punta, pero cuando aún encima le añadimos la palabra “alto” sentimos puro terror, lo cual no es de extrañar. Hoy vengo a hablaros de mi experiencia como embarazada de alto riesgo y a contaros como manejé una situación tan delicada tanto a nivel físico como emocional.  Por resumirlo así rapidillo un embarazo de alto riesgo es aquel que tiene más posibilidades de desarrollar complicaciones tanto para la mamá como para el bebé, así que eso implica entre otras cosas que se realicen visitas médicas más a menudo que si se tratase de un embarazo “normal”. 

Obviamente saber que tú o tu bebé corréis un cierto peligro no es plato de buen gusto para nadie, en mi caso la obstrucción intestinal que tenía mi hija Sara suponía los siguientes riesgos:

  • Parto prematuro
  • Rotura temprana de membranas
  • Una barriga mucho más grande de lo normal debido al exceso de producción de líquido amniótico (polhidramnios)
  • Dolores de espalda y abdomen mucho más acentuados

Los médicos me recomendaron reposar lo máximo posible así que no caminaba demasiado, no hacia ningún tipo de deporte y llevaba una vida lo más relajada posible. La verdad es que yo lo pase mal al principio y muchas veces me sentía un bicho raro. Veía en instagram a otras mamás tan felices con sus embarazos disfrutando de saber que sus bebés estaban sanos, viéndolas viajar, asistiendo a eventos, organizando baby showers, que me sentía tan diferente y tan frustrada… No dejaba de darle vueltas a que había hecho mal o a que podría haber cambiado y estaba muy enfadada conmigo misma porque de alguna manera mi cuerpo o mi sangre había fallado a mi bebé y la ponía en peligro. Me sentía incomprendida e inútil, el mundo seguía corriendo y yo estaba totalmente paralizada esperando a que nada se torciera para que mi hija naciera lo más tarde posible.

Pero un día mientras hablaba con una amiga me di cuenta de que estaba mucho más centrada en todo lo malo que podía pasar en vez de en todo lo bueno que estaba viviendo, así que decidí hacer ciertas cosas que me ayudaron a sentirme mejor. Poco a poco fui entendiendo mi situación y aceptando que mi embarazo era diferente pero no por ello peor, así que en el día de hoy os dejo algunas recomendaciones que en su momento a mi me hubiera encantado recibir de una madre que hubiera pasado por lo mismo.

  • Deja de pensar que estás sola, hay muchas más mamás que pasan por embarazos de alto riesgo de las que nos imaginamos. Si tus amigas o tu entorno se olvida un poco de ti, recuérdales tú que estás ahí!!! A mi por ejemplo muchas veces no me llamaban no porque no quisieran verme, sino porque no querían molestarme.
  • Sal a la calle y si no puedes aunque sea saca la cabecilla por la ventana, no te imaginas lo bien que le sienta el aire fresco y la luz natural a nuestro cerebro, hace que veamos las cosas con más claridad y que tengamos la mente más despejada. 
  • Cuida tu alimentación porque yo me arrepentí de no haberlo hecho. Hacía mis comidas principales saludables pero lo de picar dulce me poseía totalmente. Nunca comí tantos donuts en mi vida como cuando estaba embarazada!! Al fin y al cabo somos lo que comemos y nuestra alimentación influye directamente sobre nuestras emociones.
  • Haz meditación, practica yoga o cualquier tipo de ejercicio mental que implique concentración y te lleve a lograr plenitud mental. Una amiga mía se entretenía haciendo bolillos y yo retomé el punto de cruz que hacía años que no tocaba. Busca actividades que te gusten y en las que la mente tenga que estar atenta.
  • No te sientas en la obligación de estar  constantemente alegre o animada para los demás porque expresar tus emociones te va a ayudar mucho a entenderlas y a saber gestionarlas. Además te hace ser consciente de la realidad y eso te impulsa a cambiar aquellas actitudes más dañinas.
  • Pero mucho muchísimo ojo!! Si crees que llevas demasiado tiempo sintiéndote triste, decaída, te culpas demasiado o sientes demasiada angustia pide ayuda. Muchas depresiones o cuadros de ansiedad se producen porque nos da vergüenza molestar a los demás con nuestros problemas pero debemos entender que cuando no podemos salir adelante solos, tenemos la obligación de tirar de nuestros seres queridos o de profesionales. No puedes pretender que los demás te entiendan si no les explicas que te sucede o cómo te sientes y para los que te rodean es terrible ver cómo te caes sin poder hacer nada por ti. 
  • Y si estás sola porque eres una mamá soltera, viuda o sin apoyo familiar o crees que tus seres queridos no te comprenden para eso estoy yo aquí, para ayudarte. No dudes en ponerte en contacto conmigo a través de mi correo electrónico o mis redes sociales, estoy segura de que tanto yo como mi comunidad te podremos ayudar de alguna manera.

Espero que te haya gustado este artículo pero sobre todo que de alguna forma te pueda ayudar a pasar tu embarazo de la mejor forma posible. Un beso gigantesco!!! 

MI EMBARAZO

Lo que no nos cuentan del embarazo

Feliz martes a todos y bienvenidos. Hoy me gustaría hablaros del embarazo, no desde un punto de vista médico porque no tengo conocimientos suficientes para hacerlo, pero si desde un punto de vista humano. Para que a través de mi experiencia podáis conocer todo lo que conlleva traer un bebé al mundo y que habitualmente no nos cuentan.

El 30 de octubre del 2018 tuvimos el honor de traer al mundo a una niña preciosa llamada Sara. Lamentablemente ella nació con un cuadro malformativo que hizo que el 27 de febrero falleciera. A día de hoy no tengo la menor duda de que ella ha sido, es y seguirá siendo el motor de nuestra vida, aunque ya no esté entre nosotros. Sara ha conseguido que yo personalmente como madre comprendiera por fin cuál es mi objetivo en la vida, que no es otro que el darme a los demás, ayudando, comprendiendo y empatizando con el dolor humano. 

Dicen que no hay dolor más grande que perder a un hijo y desde luego que el hueco que sentí en mi alma cuando ella murió fue desgarrador. Pero gracias a ello, mi marido y yo pudimos conocer de primera mano la necesidad de darles voz a los bebés estrella y a todas sus familias. Entendimos la importancia que tiene concienciar al mundo de que la muerte temprana de un hijo es una realidad a la que no se le puede dar la espalda. Y por eso luchamos cada día, para que esta sociedad que cada vez parece ser más fría y menos humana, comprenda lo que ello significa.

Para poder entender lo que supone perder a un hijo de forma temprana, tenemos que empezar por comprender qué supone un embarazo a todos los niveles y que riesgos conlleva. Hoy en día, el ser padres se vende como un camino de rosas en el que experimentamos una experiencia maravillosa, única e irrepetible. Nos hablan de la gestación como un periodo mágico en el que parece que lo único negativo que puede suceder es que tengas náuseas, acidez o un parto más o menos complicado. Pero parece que nadie nos quiere contar que para una de cada cuatro mujeres y sus parejas (en caso de tenerlas), esta experiencia se convierte en su peor pesadilla. 

El embarazo es un proceso muy complejo, en el que la mujer se ve sometida a intensos cambios físicos y emocionales. Desde el primer momento en el que sabemos que estamos embarazadas, nuestra mente se prepara para dar la bienvenida a ese nuevo miembro de la familia. Con cada embarazo, se crean nuevas ilusiones y muchas esperanzas.

El tener una correcta atención sanitaria en el inicio de la gestación, es clave para que esa mamá y ese papá, sean conscientes de todos los posibles finales que se puedan dar. Esto, por desgracia, no evitará que los papás que pierdan a sus niños de forma temprana no sufran, no lloren, no sientan dolor… pero si reduciría el impacto emocional a la hora de enfrentarse a la muerte de sus pequeños, porque cuando se les informa de todas las posibilidades que existen, una parte de sus mentes les haría ser conscientes de que algo puede salir mal y sobre todo, de que es algo natural y muy común, por lo que no se sentirían solos, aislados o traicionados por el sistema.

Os digo la verdad, antes de tener a Sara mi marido y yo creíamos que un aborto era algo que sucedía en muy pocas ocasiones y que los bebés con malformaciones o con enfermedades raras eran casos aislados. Creíamos que hoy en día se podía saber de antemano y a tiempo, si un bebé venía en circunstancias incompatibles con la vida, o con circunstancias que le permitirían vivir, pero pasando un auténtico calvario. Por tanto pensábamos, que esos pocos casos serían o bien porque los médicos fallaron como seres humanos que son, o bien porque los padres decidieron no hacer pruebas de diagnóstico prenatal.

A nosotros nadie nos dijo que las malformaciones pueden no verse a nivel ecografico hasta la semana 32. Nadie nos contó que se puede sufrir un aborto en cualquier momento del embarazo y que tu bebé puede nacer sin vida o morir al poco tiempo. Lo único que sabíamos cuando me quede embarazada era que una vez que el primer trimestre estaba superado, el embarazo ya iba sobre ruedas y nada malo podía suceder. Y cuando hacíamos preguntas a cerca de los riesgos se nos contestaba que en eso no hay que pensar, que hay que ser positivo. Yo soy muy positiva, pero me gusta ser consciente de la realidad.

La realidad es, que la muerte de bebés o niños de forma temprana, es algo que lleva sucediendo desde el principio de los tiempos. De hecho si preguntáis a vuestras abuelas seguro que os cuentan que era muy habitual escuchar que un bebé o un niño habían muerto, habían nacido muertos o incluso que la mamá había fallecido en el parto. Hoy en día nos parece que los avances en la ciencia y en la medicina nos permiten saltar tantos obstáculos, que creemos que es imposible que nuestros pequeños puedan morir, pero la realidad es que no es así.

Durante el tiempo que mi hija Sara vivió recorrimos diferentes hospitales y yo he tenido la oportunidad de hablar con muchos padres y madres. Cada uno con su historia, con su dolor, con su pena… pero en todos, absolutamente en todos, pude notar los mismos sentimientos: el de abandono y el de engaño. Se sentían abandonados y engañados porque al igual que a nosotros, nadie les explicó todo lo que podía suceder durante y después del embarazo. Sufrían la falta de empatía de una gran parte de la sociedad y se sentían víctimas de la falta de protocolos de actuación en los hospitales, ante una muerte infantil bien sea intrauterina, neonatal o temprana.

Recuerdo el caso de Alba, una chica con la que tuve mucho contacto en el hospital. Muchas veces bajábamos juntas a tomar un café y fumar un cigarrillo mientras los papás se quedaban con los peques en la habitación. Y fue en uno de esos cafés, a las 3 de la mañana, cuando me relató las dos experiencias que tuvo con sus dos hijos anteriores. El primero era un niño precioso que nació sin vida a las 33 semanas y con el segundo les sucedió lo mismo pero a las 20 semanas. En ninguno de los dos casos le dejaron despedirse de sus hijos de una forma digna. No recibió ningún tipo de acompañamiento psicológico y tampoco sintió respeto por parte de la comunidad médica ni hacia ella, ni hacia sus criaturas. Como ella me contaba, siempre hay gente buena que te ayuda pero notó, que no había un protocolo de actuación por el cual los profesionales se puedan guiar. Mi sorpresa vino cuando me contó, que su segundo bebé fue tratado como material quirúrgico y no le permitieron dar sepultura a sus restos como ella habría deseado. Ahí mi alma se partió en dos. 

Y ahora me diréis, muy bien, todo esto es cierto pero… qué podemos hacer para que esto cambie?? Nosotros desde esta web pretendemos poner nuestro granito de arena contando nuestra experiencia y la de otros padres que nos escriben, para resaltar los puntos débiles del sistema e intentar crear conciencia para que las cosas mejoren. Nuestro puesto es débil, en el sentido de que no tenemos ni poder, ni influencias, ni somos sanitarios… pero desde aqui, desde el puesto de padres, intentamos que esto llegue al mayor número de personas posibles. Tratamos que desde el respeto, las personas que comparten nuestra opinión encuentren cobijo en esta web. En resumen:

– Queremos que se exponga de forma clara que es el embarazo y cuáles pueden ser los resultados del mismo.

– Queremos que se perfeccionen todas las pruebas de diagnóstico prenatal y se financie la investigación necesaria para ello.

– Queremos que ningún padre o madre se quede sin hacer ciertas pruebas diagnósticas por miedo, desconocimiento o falta de medios económicos.

– Luchamos por concienciar a la sociedad de que las malformaciones incompatibles o no con la vida y los bebés que nacen sin vida existen y que a cualquiera de nosotros nos puede suceder.

– Necesitamos que se escuche a todos los padres que quieran interrumpir su embarazo y se les de la opción en España sin límite de plazos. Legislar de forma que se incluyan todos los casos posibles, para que nadie tenga que irse a otro país con un sentimiento de deshaucio.

– Promovemos la necesidad de aceptar y comprender la muerte, como una realidad a la que no debemos de temer, porque es más certera que la vida. De esta forma dejará de ser un tabú para todos.

– Deseamos que se ofrezca a toda la sociedad las herramientas emocionales necesarias para afrontar probablemente el duelo más duro y difícil, que es el que supone la muerte de un hijo. De esa forma, podremos aceptar lo sucedido y evitar que no florezcan en nosotros sentimientos dañinos que nos impidan entender, que cuando la la vida se va, el cuerpo pasa a ser un recipiente vacío que puede dar vida a otros. En definitiva, concienciar de la importancia de LA DONACIÓN DE ÓRGANOS INFANTIL.

Os damos las gracias por habernos leído y nos encantaría que nos dejarais vuestra opinión, con el mismo respeto que nosotros intentamos trasladaros. Al fin y al cabo el intercambio de opiniones es lo que nos hace crecer y evolucionar como individuos, ¿no os parece? ¿Qué creéis de todo esto? ¿Vosotras también os habéis sentido solas o solos como padres? ¿Estáis de acuerdo con un aborto regulado para todos los casos? Os mandamos un beso enorme. Os queremos.