MI EMBARAZO

La amniocentesis, esa gran desconocida

Hola de nuevo familia:

A través de Instagram varias mamis me preguntáis que pruebas de diagnóstico prenatal me realicé durante el embarazo, en que laboratorios se analizaron mis muestras, si las hice en la seguridad social o en clínica privada y cuál fue mi experiencia. Pero últimamente he visto que hay una prueba en concreto que a muchas de vosotras os inquieta y os preocupa sobremanera, la amniocentesis. Me trasladáis que os da muchísimo miedo y que algunas no os atrevéis a hacerla por si os provoca un aborto. Así que en el post de hoy espero aclarar todas vuestras dudas y a mayores desmitificar la creencia social de que la amniocentesis es la gran enemiga de las mamás y de sus bebés. Así que vamos allá! 

Lo primero es definir qué es la amniocentesis. Pues bien, es una prueba de diagnóstico prenatal que consiste en realizar una punción abdominal de la matriz para poder extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé . Ese líquido contiene una gran cantidad de células fetales que si se analizan pueden determinar si el bebé presenta algún tipo de irregularidad cromosómica. Es una prueba sencilla y se encuadra dentro de las pruebas de diagnóstico prenatal invasivas.Lejos de ser una enemiga la amniocentesis es una gran aliada para los padres ya que proporciona muchísima información a cerca del bienestar del bebé. 

Mi consejo es que la hagáis si o si independientemente de que todos los resultados que recibáis de otras pruebas sean buenos; pero OJO, no en cualquier sitio. Cuando esta prueba provoca un aborto que es en el 1% de los casos no es por la prueba en si, sino por un fallo en la ejecución de la misma. Una amniocentesis hecha correctamente implica realizar una única punción, por lo que si os han hecho más punciones esa persona quizá no lo está haciendo correctamente. 

En cuanto a perder líquido amniótico generalmente suele ser porque no ha habido un tiempo de reposo suficiente o por causas biológicas ajenas a la punción. Los médicos recomiendan estar hasta 48 horas en reposo en casa, yo os digo, “reposo absoluto unos cuatro o cinco días”. ¿Y por qué? Pues porque cada mamá tiene un tiempo diferente de curación y de cicatrización por lo que humildemente pienso que no se puede generalizar. 

En ocasiones aún reposando y a pesar de que se haya hecho correctamente la punción se producen pérdidas de líquido amniótico, pero eso no significa que vaya a producirse un aborto, simplemente se hospitaliza a la mamá para tenerla controlada y se espera a que esas pérdidas remitan. Y creedme cuando os digo que si la prueba está bien hecha y aún así sufrís un aborto, la culpa no es de la amniocentesis sino de otras causas. 

He elaborado unas preguntas y respuestas basándome un poco en lo que me preguntáis por IG así que espero que os ayuden. 

  • Te dolió la prueba?: Para nada! Noté como iba avanzando la aguja pero no me dolió absolutamente nada. Si que es verdad que días después notaba la zona dolorida y se mantuvo así durante un tiempo pero nada más.
  • ¿Te pusiste muy nerviosa? Pues un poco si, supongo que es normal ponerse un poquillo nerviosa, pero hay que pensar que cuanto más relajada esté la musculatura menos le va a costar al médico pinchar la barriga. Además el bebé está controlado en todo momento porque se hace una ecografía al mismo tiempo que se introduce la aguja.
  • La prueba dura mucho tiempo? La verdad es que en mi caso fue cosa de 10 minutos que es la duración lógica, cuando hay que pinchar varias veces mala cosa…
  • Como es la sensación? Pues la aguja pasa por tres capas del abdomen y vas notando como baja hasta que llega a la bolsa, no es desagradable pero si sois aprensivas tranquilas porque estáis tumbadas.
  • Cuanto tiempo tardan los resultados? A mi me llegaron en una semana más o menos
  • En que semanas te la hicieron a ti? A mi en la semana 21 si no recuerdo mal
  • Cuanto tiempo tienes que estar en reposo después de la prueba? Yo recomiendo lo que hice, cinco días en casita en reposo absoluto.
  • A partir de los 35 años es obligatorio? Tengo entendido que si por los riesgos que conlleva ser mamá a partir de esa edad.
  • Tengo que prepararme físicamente de alguna manera antes de la amniocentesis? Para nada, lo único que si es conveniente es que vayáis muy relajadas y no pongáis ningún tipo de crema ni aceite en la barriguita los días antes.
  • Puedo pedir que me la hagan por la seguridad social: Puedes pedirla pero no siempre te la van a autorizar, dependerá del médico. Si en principio no hay motivos por los cuales pedir la prueba es probable que aunque tú quieras hacerla no te lo permitan, aunque depende del médico y de cada caso concreto. 
  • ¿Me recomiendas algún laboratorio?: Yo hice todas las pruebas diagnósticas con Nim Genetics pero es la ginecóloga la que decidirá a qué laboratorio envía las muestras y por lo general son todos más o menos igual de buenos.

Espero que os haya gustado mucho el artículo y que os sirva de ayuda. Cualquier pregunta o duda no dudéis en escribirme bien en un comentario aquí o mandándome un correo electrónico. Os mando un beso enorme preciosas! 

MI EMBARAZO

Embarazo de alto riesgo: mi experiencia

Si juntamos las palabras “riesgo” y “embarazo” a cualquier mujer se nos ponen los pelos de punta, pero cuando aún encima le añadimos la palabra “alto” sentimos puro terror, lo cual no es de extrañar. Hoy vengo a hablaros de mi experiencia como embarazada de alto riesgo y a contaros como manejé una situación tan delicada tanto a nivel físico como emocional.  Por resumirlo así rapidillo un embarazo de alto riesgo es aquel que tiene más posibilidades de desarrollar complicaciones tanto para la mamá como para el bebé, así que eso implica entre otras cosas que se realicen visitas médicas más a menudo que si se tratase de un embarazo “normal”. 

Obviamente saber que tú o tu bebé corréis un cierto peligro no es plato de buen gusto para nadie, en mi caso la obstrucción intestinal que tenía mi hija Sara suponía los siguientes riesgos:

  • Parto prematuro
  • Rotura temprana de membranas
  • Una barriga mucho más grande de lo normal debido al exceso de producción de líquido amniótico (polhidramnios)
  • Dolores de espalda y abdomen mucho más acentuados

Los médicos me recomendaron reposar lo máximo posible así que no caminaba demasiado, no hacia ningún tipo de deporte y llevaba una vida lo más relajada posible. La verdad es que yo lo pase mal al principio y muchas veces me sentía un bicho raro. Veía en instagram a otras mamás tan felices con sus embarazos disfrutando de saber que sus bebés estaban sanos, viéndolas viajar, asistiendo a eventos, organizando baby showers, que me sentía tan diferente y tan frustrada… No dejaba de darle vueltas a que había hecho mal o a que podría haber cambiado y estaba muy enfadada conmigo misma porque de alguna manera mi cuerpo o mi sangre había fallado a mi bebé y la ponía en peligro. Me sentía incomprendida e inútil, el mundo seguía corriendo y yo estaba totalmente paralizada esperando a que nada se torciera para que mi hija naciera lo más tarde posible.

Pero un día mientras hablaba con una amiga me di cuenta de que estaba mucho más centrada en todo lo malo que podía pasar en vez de en todo lo bueno que estaba viviendo, así que decidí hacer ciertas cosas que me ayudaron a sentirme mejor. Poco a poco fui entendiendo mi situación y aceptando que mi embarazo era diferente pero no por ello peor, así que en el día de hoy os dejo algunas recomendaciones que en su momento a mi me hubiera encantado recibir de una madre que hubiera pasado por lo mismo.

  • Deja de pensar que estás sola, hay muchas más mamás que pasan por embarazos de alto riesgo de las que nos imaginamos. Si tus amigas o tu entorno se olvida un poco de ti, recuérdales tú que estás ahí!!! A mi por ejemplo muchas veces no me llamaban no porque no quisieran verme, sino porque no querían molestarme.
  • Sal a la calle y si no puedes aunque sea saca la cabecilla por la ventana, no te imaginas lo bien que le sienta el aire fresco y la luz natural a nuestro cerebro, hace que veamos las cosas con más claridad y que tengamos la mente más despejada. 
  • Cuida tu alimentación porque yo me arrepentí de no haberlo hecho. Hacía mis comidas principales saludables pero lo de picar dulce me poseía totalmente. Nunca comí tantos donuts en mi vida como cuando estaba embarazada!! Al fin y al cabo somos lo que comemos y nuestra alimentación influye directamente sobre nuestras emociones.
  • Haz meditación, practica yoga o cualquier tipo de ejercicio mental que implique concentración y te lleve a lograr plenitud mental. Una amiga mía se entretenía haciendo bolillos y yo retomé el punto de cruz que hacía años que no tocaba. Busca actividades que te gusten y en las que la mente tenga que estar atenta.
  • No te sientas en la obligación de estar  constantemente alegre o animada para los demás porque expresar tus emociones te va a ayudar mucho a entenderlas y a saber gestionarlas. Además te hace ser consciente de la realidad y eso te impulsa a cambiar aquellas actitudes más dañinas.
  • Pero mucho muchísimo ojo!! Si crees que llevas demasiado tiempo sintiéndote triste, decaída, te culpas demasiado o sientes demasiada angustia pide ayuda. Muchas depresiones o cuadros de ansiedad se producen porque nos da vergüenza molestar a los demás con nuestros problemas pero debemos entender que cuando no podemos salir adelante solos, tenemos la obligación de tirar de nuestros seres queridos o de profesionales. No puedes pretender que los demás te entiendan si no les explicas que te sucede o cómo te sientes y para los que te rodean es terrible ver cómo te caes sin poder hacer nada por ti. 
  • Y si estás sola porque eres una mamá soltera, viuda o sin apoyo familiar o crees que tus seres queridos no te comprenden para eso estoy yo aquí, para ayudarte. No dudes en ponerte en contacto conmigo a través de mi correo electrónico o mis redes sociales, estoy segura de que tanto yo como mi comunidad te podremos ayudar de alguna manera.

Espero que te haya gustado este artículo pero sobre todo que de alguna forma te pueda ayudar a pasar tu embarazo de la mejor forma posible. Un beso gigantesco!!! 

MI EMBARAZO

Lo que no nos cuentan del embarazo

Feliz martes a todos y bienvenidos. Hoy me gustaría hablaros del embarazo, no desde un punto de vista médico porque no tengo conocimientos suficientes para hacerlo, pero si desde un punto de vista humano. Para que a través de mi experiencia podáis conocer todo lo que conlleva traer un bebé al mundo y que habitualmente no nos cuentan.

El 30 de octubre del 2018 tuvimos el honor de traer al mundo a una niña preciosa llamada Sara. Lamentablemente ella nació con un cuadro malformativo que hizo que el 27 de febrero falleciera. A día de hoy no tengo la menor duda de que ella ha sido, es y seguirá siendo el motor de nuestra vida, aunque ya no esté entre nosotros. Sara ha conseguido que yo personalmente como madre comprendiera por fin cuál es mi objetivo en la vida, que no es otro que el darme a los demás, ayudando, comprendiendo y empatizando con el dolor humano. 

Dicen que no hay dolor más grande que perder a un hijo y desde luego que el hueco que sentí en mi alma cuando ella murió fue desgarrador. Pero gracias a ello, mi marido y yo pudimos conocer de primera mano la necesidad de darles voz a los bebés estrella y a todas sus familias. Entendimos la importancia que tiene concienciar al mundo de que la muerte temprana de un hijo es una realidad a la que no se le puede dar la espalda. Y por eso luchamos cada día, para que esta sociedad que cada vez parece ser más fría y menos humana, comprenda lo que ello significa.

Para poder entender lo que supone perder a un hijo de forma temprana, tenemos que empezar por comprender qué supone un embarazo a todos los niveles y que riesgos conlleva. Hoy en día, el ser padres se vende como un camino de rosas en el que experimentamos una experiencia maravillosa, única e irrepetible. Nos hablan de la gestación como un periodo mágico en el que parece que lo único negativo que puede suceder es que tengas náuseas, acidez o un parto más o menos complicado. Pero parece que nadie nos quiere contar que para una de cada cuatro mujeres y sus parejas (en caso de tenerlas), esta experiencia se convierte en su peor pesadilla. 

El embarazo es un proceso muy complejo, en el que la mujer se ve sometida a intensos cambios físicos y emocionales. Desde el primer momento en el que sabemos que estamos embarazadas, nuestra mente se prepara para dar la bienvenida a ese nuevo miembro de la familia. Con cada embarazo, se crean nuevas ilusiones y muchas esperanzas.

El tener una correcta atención sanitaria en el inicio de la gestación, es clave para que esa mamá y ese papá, sean conscientes de todos los posibles finales que se puedan dar. Esto, por desgracia, no evitará que los papás que pierdan a sus niños de forma temprana no sufran, no lloren, no sientan dolor… pero si reduciría el impacto emocional a la hora de enfrentarse a la muerte de sus pequeños, porque cuando se les informa de todas las posibilidades que existen, una parte de sus mentes les haría ser conscientes de que algo puede salir mal y sobre todo, de que es algo natural y muy común, por lo que no se sentirían solos, aislados o traicionados por el sistema.

Os digo la verdad, antes de tener a Sara mi marido y yo creíamos que un aborto era algo que sucedía en muy pocas ocasiones y que los bebés con malformaciones o con enfermedades raras eran casos aislados. Creíamos que hoy en día se podía saber de antemano y a tiempo, si un bebé venía en circunstancias incompatibles con la vida, o con circunstancias que le permitirían vivir, pero pasando un auténtico calvario. Por tanto pensábamos, que esos pocos casos serían o bien porque los médicos fallaron como seres humanos que son, o bien porque los padres decidieron no hacer pruebas de diagnóstico prenatal.

A nosotros nadie nos dijo que las malformaciones pueden no verse a nivel ecografico hasta la semana 32. Nadie nos contó que se puede sufrir un aborto en cualquier momento del embarazo y que tu bebé puede nacer sin vida o morir al poco tiempo. Lo único que sabíamos cuando me quede embarazada era que una vez que el primer trimestre estaba superado, el embarazo ya iba sobre ruedas y nada malo podía suceder. Y cuando hacíamos preguntas a cerca de los riesgos se nos contestaba que en eso no hay que pensar, que hay que ser positivo. Yo soy muy positiva, pero me gusta ser consciente de la realidad.

La realidad es, que la muerte de bebés o niños de forma temprana, es algo que lleva sucediendo desde el principio de los tiempos. De hecho si preguntáis a vuestras abuelas seguro que os cuentan que era muy habitual escuchar que un bebé o un niño habían muerto, habían nacido muertos o incluso que la mamá había fallecido en el parto. Hoy en día nos parece que los avances en la ciencia y en la medicina nos permiten saltar tantos obstáculos, que creemos que es imposible que nuestros pequeños puedan morir, pero la realidad es que no es así.

Durante el tiempo que mi hija Sara vivió recorrimos diferentes hospitales y yo he tenido la oportunidad de hablar con muchos padres y madres. Cada uno con su historia, con su dolor, con su pena… pero en todos, absolutamente en todos, pude notar los mismos sentimientos: el de abandono y el de engaño. Se sentían abandonados y engañados porque al igual que a nosotros, nadie les explicó todo lo que podía suceder durante y después del embarazo. Sufrían la falta de empatía de una gran parte de la sociedad y se sentían víctimas de la falta de protocolos de actuación en los hospitales, ante una muerte infantil bien sea intrauterina, neonatal o temprana.

Recuerdo el caso de Alba, una chica con la que tuve mucho contacto en el hospital. Muchas veces bajábamos juntas a tomar un café y fumar un cigarrillo mientras los papás se quedaban con los peques en la habitación. Y fue en uno de esos cafés, a las 3 de la mañana, cuando me relató las dos experiencias que tuvo con sus dos hijos anteriores. El primero era un niño precioso que nació sin vida a las 33 semanas y con el segundo les sucedió lo mismo pero a las 20 semanas. En ninguno de los dos casos le dejaron despedirse de sus hijos de una forma digna. No recibió ningún tipo de acompañamiento psicológico y tampoco sintió respeto por parte de la comunidad médica ni hacia ella, ni hacia sus criaturas. Como ella me contaba, siempre hay gente buena que te ayuda pero notó, que no había un protocolo de actuación por el cual los profesionales se puedan guiar. Mi sorpresa vino cuando me contó, que su segundo bebé fue tratado como material quirúrgico y no le permitieron dar sepultura a sus restos como ella habría deseado. Ahí mi alma se partió en dos. 

Y ahora me diréis, muy bien, todo esto es cierto pero… qué podemos hacer para que esto cambie?? Nosotros desde esta web pretendemos poner nuestro granito de arena contando nuestra experiencia y la de otros padres que nos escriben, para resaltar los puntos débiles del sistema e intentar crear conciencia para que las cosas mejoren. Nuestro puesto es débil, en el sentido de que no tenemos ni poder, ni influencias, ni somos sanitarios… pero desde aqui, desde el puesto de padres, intentamos que esto llegue al mayor número de personas posibles. Tratamos que desde el respeto, las personas que comparten nuestra opinión encuentren cobijo en esta web. En resumen:

– Queremos que se exponga de forma clara que es el embarazo y cuáles pueden ser los resultados del mismo.

– Queremos que se perfeccionen todas las pruebas de diagnóstico prenatal y se financie la investigación necesaria para ello.

– Queremos que ningún padre o madre se quede sin hacer ciertas pruebas diagnósticas por miedo, desconocimiento o falta de medios económicos.

– Luchamos por concienciar a la sociedad de que las malformaciones incompatibles o no con la vida y los bebés que nacen sin vida existen y que a cualquiera de nosotros nos puede suceder.

– Necesitamos que se escuche a todos los padres que quieran interrumpir su embarazo y se les de la opción en España sin límite de plazos. Legislar de forma que se incluyan todos los casos posibles, para que nadie tenga que irse a otro país con un sentimiento de deshaucio.

– Promovemos la necesidad de aceptar y comprender la muerte, como una realidad a la que no debemos de temer, porque es más certera que la vida. De esta forma dejará de ser un tabú para todos.

– Deseamos que se ofrezca a toda la sociedad las herramientas emocionales necesarias para afrontar probablemente el duelo más duro y difícil, que es el que supone la muerte de un hijo. De esa forma, podremos aceptar lo sucedido y evitar que no florezcan en nosotros sentimientos dañinos que nos impidan entender, que cuando la la vida se va, el cuerpo pasa a ser un recipiente vacío que puede dar vida a otros. En definitiva, concienciar de la importancia de LA DONACIÓN DE ÓRGANOS INFANTIL.

Os damos las gracias por habernos leído y nos encantaría que nos dejarais vuestra opinión, con el mismo respeto que nosotros intentamos trasladaros. Al fin y al cabo el intercambio de opiniones es lo que nos hace crecer y evolucionar como individuos, ¿no os parece? ¿Qué creéis de todo esto? ¿Vosotras también os habéis sentido solas o solos como padres? ¿Estáis de acuerdo con un aborto regulado para todos los casos? Os mandamos un beso enorme. Os queremos.