MI EMBARAZO

La fuerza no solo nace, también se hace.

A menudo personas maravillosas que ven mi día a día o dedican un ratito de su tiempo en leer mis desvaríos en redes sociales me dicen que tengo mucha fuerza y ayer por la noche pensé “¿ Y si les cuento con más detalle de dónde viene esa capacidad de lucha? Es probable que no os guste o no os aporte nada nuevo lo que os voy a contar pero también puede ser que os ayude a entender dónde está localizada esa energía o esa fortaleza vuestra y como hacer para sacarla.

Pero antes de empezar quisiera deciros que lo que yo os cuento siempre es mi punto de vista, mi opinión tras mis vivencias personales y para nada tiene porqué coincidir con la vuestra. Tampoco pretendo ser ejemplo de nada ni dar lecciones (solo faltaría quien soy yo para hacerlo), solamente es compartir información que pueda ser de interés para vosotros.

Veréis yo siempre pensé que mi vida había sido muy dura y muy difícil en algunos aspectos y me parecía que todas las demás personas que me rodeaban lograban más cosas que yo o simplemente tenían más éxito en todo lo que emprendían. Cierto es que aunque tuve mucha suerte con mi familia, mi crianza no fue fácil. Sufrí acoso escolar, tuve relaciones sentimentales toxicas y amigas más toxicas todavía, pero ahora que lo veo con perspectiva soy consciente de que todo eso me llevo a ser quien soy hoy. De hecho siento que cuanto más sufro en la vida más crezco y avanzo como ser humano y como persona. Y aunque me rompo muchas veces, cuando me recompongo me vuelvo más fuerte y gano más seguridad en mí misma.

Fundamentalmente lo que hice fue coger toda la rabia, todo el dolor y toda la ira que tenía en mi interior desde hacía años por todas esas situaciones negativas y canalizar todos esos sentimientos hacia otro mucho más poderoso y amable; el amor por los demás. Me di cuenta de que había cosas que no iba a poder solucionar y otras que si podía solucionar, pero ni era ni es el momento, así que decidí que lo mejor que podía hacer era entregarme a aquellas personas que realmente me necesitaban. ¿Y cómo lo logré? Mirándome al espejo y anulando lo máximo posible mi ego.

Así que cuando Sara murió, ya tenía esta lección aprendida y quizá por eso me resultó mas sencillo gestionar este nuevo, terrible e incalculable dolor que produjo en mi su pérdida. La mejor manera que encontré de darle salida fue escribiendo, contando, compartiendo y desnudando mi alma sin miedo, para que todo aquel que estuviera perdido pudiera encontrar un poco de luz en su camino a través de mis vivencias, experiencias y emociones.

En general tengo la sensación de que nos pasamos la vida culpando a los demás de nuestras desgracias y ansiando todo aquello que no tenemos. La codicia, la envidia, los celos… son sentimientos propios del ser humano que debemos aprender a manejar y controlar. Nadie tiene una vida perfecta por mucho que lo parezca desde fuera y todos tenemos carencias, dudas, miedos y problemas, lo que nos diferencia a unos de otros es la manera en la que lo gestionamos.

Quizá esperáis que ahora os suelte alguna frase típica como “tu momento es ahora, hazlo” ” no dejes pasar más tiempo” “cambia de vida, de carrera, de domicilio o de trabajo” pero la realidad es que cada uno tiene unos tiempos y nuestras circunstancias no son siempre favorables para poder iniciar esos cambios. Por eso pienso que lo que realmente importa es que no dejemos de trabajar en el objetivo que tenemos teniendo muy presente siempre que el deseo o el trabajo para lograr lo que deseamos no son métodos infalibles para llegar a el. Porque la realidad es que por mucho que ansiemos o peleemos por algo, a veces la vida tiene otros planes para nosotros. Esto no significa que hayamos fracasado, sino más bien que lo hemos intentado pero la vida, por los motivos que sea, no nos lo ha querido dar.

Supongo que me diréis ” ¿pero entonces que sentido tiene la vida? Nos enseñan a que si pensamos positivo, la vida nos traerá cosas positivas (véase el libro de el secreto), que si luchamos con ansia y sin descanso llegaremos a lograr todo lo que nos propongamos. Sin embargo tengo el total convencimiento de que estas creencias sociales que se han instalado en nuestro mundo son producto del marketing empresarial usadas como arma de doble filo en cuanto a que logran que nos convirtamos en auténticos frustrados e inconformistas y por ende no dejemos de consumir lo que sea necesario para lograrlo. A más frustración más consumo y a más consumo más frustración.

Y si, tal y como está montado el chiringuito este pensamiento es lógico!!! Cómo seres sociales que somos, si todo el mundo nos dice qué sumando 1+1 salen 2 nosotros nos lo creemos y si nos conviene ese resultado lo intentamos y lo intentamos para ver si lo logramos, muchas veces perdiendonos en el intento y alejándonos de nuestra propia realidad. El problema es que por desgracia la vida…no es una operación matemática.

Entonces ¿qué es lo que yo puedo recomendaros bajo mi propia experiencia? Que no miréis para nada ni para nadie. Que os busquéis a vosotras mismas/os y os conozcáis bien a fondo. Intentad ser muy independientes de forma que necesiteis lo menos posible a los demás. Y cuando veáis que hay algo que se os escapa o que necesitáis ayuda, observad con humildad y respeto y dejaros guiar o aprended del que sabe más que vosotros. Esto os va otorgar seguridad y confianza en vosotros mismos/as.

Si lo pensáis, controlamos una parcela muy pequeña de nuestra vida, pero aquella parte de la que somos dueños debemos de guardarla, cuidarla y apreciarla. Sed generosas/os y torturad vuestro ego hasta que desaparezca o al menos hasta que consigais que este callado. Levantaos cada día repitiendo que no sois más ni menos que nadie, que no tenéis más ni menos derechos, ni virtudes, ni defectos que los demás. Aprended a huir de los conflictos y a respetaros a vosotros mismos/as sobre todas las cosas.

(APUNTE) El respeto hacia uno mismo no debe confundirse con el ego. Respetarse no significa quererse mucho a uno mismo o anteponerse siempre a todo o a todos. El respeto se trata de conocer tus límites y marcarlos siempre y cuando respetes al otro. Es no criticar a los demás para no ir en contra de ti mismo/a (porque tú también fallas). El respeto es no gritar, no hacer daño, no insultar, no pisar a los demás por mucho que te molesten porque cuando lo haces, le estás faltando el respeto a la esencia de tu alma. El alma es buena, noble, leal y sincera por naturaleza, es el hombre el que la malogra.

“El ser humano es malo por naturaleza, el alma es bondadosa en toda su esencia”

Desde luego no puedo deciros que si pensáis todos los días en positivo podréis tener el trabajo de vuestros sueños o la vida que deseáis, pero lo que si os puedo garantizar es que si luchais cada día contra vosotros mismos/as, si peleais por seguir el camino correcto, si os empeñais en aplacar todos los malos sentimientos y pensamientos, trabajando para mantener el equilibrio y os inclinais hacia la generosidad, la empatía y la comprensión, seréis mejores personas y por ende surgirá esa fuerza, entereza y resignación para enfrentaros a la vida.

Meditar es fundamental y no hace falta ser un experto en la materia, simplemente con poner música relajante y dejar libre la mente es más que suficiente.

Haced ejercicio!! Y manda huevos que os lo diga yo que soy la persona a la que más le cuesta en el mundo ponerse, pero mi experiencia me dice que la actividad física si que puede ser una tabla de salvación ante el estrés y los “sinsudores” de la vida.

Y ya para acabar, no podía dejar de mencionar la importancia del humor. Reírme de mi misma y de lo que me sucede hace que pierda importancia, hace que entienda la vida como una especie de broma en la que no siempre salgo yo ganando, es más, la mayoría de las veces pierdo. Ese humor me mantiene viva, me da alegría y hace que relativice mi experiencia vital.

Así que si queridísima tribu, de todo esto es de dónde viene mi fuerza, de pelearme cada día conmigo misma y de corregirme cuando me equivoco, de reírme cuando me caigo, cuando me levanto y de cómo lo hago. Es una lucha permanente y a veces cansada pero que merece la pena librar. Y por supuesto del ejemplo que me dio Sara, que me demostró que no importa la edad que tengas ni los obstáculos que te encuentres, lo único que cuenta es no cansarse nunca de lograr ser la mejor versión de uno mismo.

MI EMBARAZO

La lactancia materna cuando tú bebé está en la UCIN: Mi experiencia

La ilusión que tenía yo por sentir a mi bebé alimentarse de mi cuerpo… Y qué pena tuve cuando a lo largo de mi embarazo supe que en mi caso la lactancia sería tan diferente. Desde luego que teniendo en cuenta que a mí niña la operaban al poco de nacer ese era el menor de mis problemas, pero sinceramente os digo que no puedo negar que me hubiera hecho mucha ilusión verla mamar.

Cuando tú bebé ingresa en la UCIN puede hacerlo por diversos motivos como pueden ser prematuridad, enfermedades infecciosas, problemas al nacer o problemas de la mamá que llevan a tener que aislar a tu bebé, lo cual supone que no puede estimularte el pecho según nace. Tiene que ser precioso hacer piel con piel según nace…esa sensación de achucharle nada más llegar al mundo debe de ser espectacular.

Pero al igual que yo, muchas mamás sabréis que por la tarea de alimentar a tu bebé se complica y mucho cuando no puedes tenerlo contigo. Ese “desapego” inicial provoca que el bebé no esté tan receptivo ante tu pecho como lo estaría al nacer y que este en la UCIN trae consigo el riesgo de que no se practique el dedo jeringa y el bebé se acostumbre al biberón.

La noche siguiente de nacer Sara, me fui derechita a la sala de lactancia que había en la planta del hospital a comenzar con la estimulación. Allí había un extractor de medela magnífico que tenía todo lo necesario para llevarle a mí niña su alimento. Recuerdo perfectamente la sensación de calor al tener la subida de la leche y la ilusión que sentí cuando empezaron a salir esas primeras gotitas de calostro, es totalmente mágico que genero en mi un sentimiento de empoderamiento enorme!! Y es que hay que ver cómo alivia vaciar el pecho… A veces parecía que me iba a explotar!!

Tengo que deciros que extraer la leche con una máquina te hace sentir una vaca lechera y si te sientes triste, frustrada o que estás haciendo algo que no tiene sentido es totalmente normal. Aunque tú sabes que es lo correcto y necesario para tu pequeño el exprimirte el pecho para llevarle su alimento a la UCIN es antinatural por ello es totalmente lógico que te sientas extraña y que notes que te falta algo. Nosotros pasábamos la noche en casa y cuando me levantaba a las 2 y a las 4 y pico y a las 7 para darle al ordeño lloraba desconsolada. Me sentía absurda, estaba muerta de sueño y vivía por y para producir suficiente leche para mi bebé que no estaba conmigo.

Es IMPORTANTISIMO sobre todo los 15 primeros diad, realizar extracciones de leche mínimo cada 3 horas de día y de noche. Muchas veces las mamis piensan que como el bebé no está con ellas no necesitan sacar leche constantemente pero la realidad es que para conseguir una buena producción y establecer correctamente la lactancia en estos casos es fundamental utilizar el saca leches del mismo modo que si tú bebé estuviera contigo. Ten en cuenta que cuando la lactancia es a demanda la teta debe de estar disponible para el peque en todo momento y a más estimulación más producción. .

Muchas mamis se veían escasas de producción porque no se levantaban de noche a realizar las extracciones así que tenéis que coger mucha fuerza y pensar que aunque no esta vuestro bebé con vosotras necesita que lo hagais. Y permitiros llorar, protestar y solicitar mimos y cuidados a montones, porque los papis quieren mucho a sus hijos, pero somos nosotras las que hacemos este sacrificio mientras ellos duermen, así que exigir que os traten como reinas que en esos momentos lo merecéis y necesitáis más que nunca.

Volviendo a mí experiencia; sabiendo todo esto que os cuento allá iba yo zombie perdida por las noches recorriendo los pasillos del hospital, caminando como un pato por los puntos y haciendo la misma ruta: de la habitación a la sala y de la sala a la habitación. Mi compi de habitación y yo decidimos sincronizarnos para ir juntas así que yo ponía la alarma y si veíamos que alguna se dormía avisaba a la otra.

Cuando me dieron el alta en el hospital compre un saca leches para seguir en casa, en concreto compré el de Suavinex que me fue maravillosamente bien y es más barato que el modelo que tiene Medela para utilizar en casa. Tiempo más tarde conocí a una chica que tenía dos iguales de medela totalmente nuevos y me ofreció uno de ellos a un precio maravilloso, así que lo compré también por si las moscas. La rutina en casa seguía siendo la misma que en el hospital, levantarme, sacar leche, ponerle fecha y hora, congelarla o guardarla en la nevera para llevarla al día siguiente a la UCIN.

Utilizaba botes de medela que me daban en el hospital o bolsitas para congelar de la marca Philips Avent y la verdad es que me iba de maravilla.

No os imagináis lo duro que es no poder llevarte a tu bebé a casa. Te hace sentir vacía, apartada, frustrada… Ver que todo el mundo se encarga de tu peque menos tú, que las enfermeras hacen lo que tú deberías de hacer es muy doloroso. Así que el hecho de llevarle la leche a Sara y tener esa responsabilidad de levantarme para las extracciones pasó de ser una tortura, a convertirse en mi ritual especial y único que me hacía sentir más cerca de ella. Era curioso porque de alguna forma algo tan mecánico y agotador acabo reconfortandome enormemente ya que me generaba la sensación de que formaba parte de de la crianza de mi hija a pesar de no tenerla conmigo. Sentía que me reconciliaba con la maternidad.

Sara NUNCA se enganchó al pecho y cada día estoy más convencida de que además del estrés que ella tenía estando en la UCIN y de la incomodidad de la sonda nasogástrica, fue porque realmente nadie se paró a explicarme con detenimiento como debía hacerlo. Las enfermeras que sabían de lactancia no siempre estaban y cuando coincidían contigo no podían dedicarte mucho tiempo (los recortes en sanidad es lo que tienen).

Me pelee con la técnica del dedo jeringa hasta que me di por vencida ya que cada vez que la ponía al pecho lloraba como si la mataran y se retorcía malamente así que dado que no quería que estuviera así nos pasamos a darle mi leche pero con biberón. En definitiva os resumo lo que he aprendido yo en cuatro frases:

  • Extracción constante mínimo cada 3 horas tanto de día como de noche
  • Apoyo emocional por parte de la familia y soporte psicológico y técnico por un especialista en lactancia (Asesoría de Lactancia)
  • Tener mucha paciencia y permitirte sentirte triste, desolada y vacía porque es lógico que esas sean tus emociones.
  • Tener un buen extractor de leche para continuar en casa.

Espero que os haya gustado leerme y que os ayude de alguna forma mi experiencia. No me quiero ir sin hacer mención a Olaya Rubio. Ella es una pedazo de mamá que conocí gracias a las redes sociales y que tras la muerte de su hijo Rubén inició una serie de acciones que os dejo a continuación:

  • #movimientoruben: por un duelo social compartido, normalizado con amor, empatía y libre de juicios.
  • #donantesconestrella: Que surgió de ella como una búsqueda de iguales. Se trata de un grupo de WhatsApp donde todas las mamás que han perdido a sus bebés decidieron donar su leche y se apoyan unas a otras dando cabida a cualquier mujer que lo necesite.
  • #cadenadelaleche: Donde todas las mujeres que han escuchado su historia deciden sacarse una toma extra para donar al banco de leche
El logo que representa su movimiento

La donación de leche es una opción que toda mamá en duelo debe conocer al igual que la donación de órganos como las válvulas del corazón. Sara y Rubén son amiguitos en el cielo y juegan con Heros, con Julia, con Izan, con Pol, con Alma y con muchos otros angelitos.

A Olaya la podéis encontrar en Instagram cómo: @olaya.rubio

Os queremos mucho.

MI EMBARAZO

Sara y Dios

Probablemente este sea el artículo más personal, más extenso y más bonito que vaya a escribir en esta web. Si no eres religioso y por tanto no te interesa saber nada de creencias cristianas, experiencias extrasensoriales y demás, cuando acabes de leer este post pensarás que estoy loca de remate. Pero con todo el respeto del mundo no me importa. Yo sé lo que vi, lo que viví y lo que sentí en cada momento. Ahora que puedo ver las cosas con perspectiva y después de analizar todos y cada uno de los detalles y sucesos que vivimos desde que me quedé embarazada lo tengo claro, Sara era un ser muy especial.

Voy a empezar por contaros una experiencia que viví con ella que a día de hoy sigo sin entender. Estaba con Sara ingresada en el hospital La Paz y andaba por los pasillos de la planta 7 con ella en brazos para ver algo que no fueran las cuatro paredes de la habitación. Me crucé con una chica jovencita que me sonrió, se acercó a nosotras y de repente me dijo: “sabes que tú niña es un ángel?” Yo sonreí y afirmé pensando que me decía lo mismo que a cualquier otra mamá con un bebé tan pequeño. Pero se dio cuenta de que no había entendido lo que quería decir con esa expresión, así que me invitó a sentarme con ella en la sala de familiares y comenzó a contarme esto: “Dicen que cuando mirando a un bebé no sabes distinguir si es niño o niña es porque es un alma muy pura. De hecho, se cree que son almas angelicales con una larga experiencia vital en la tierra y que vienen a quedarse poco tiempo entre nosotros. Generalmente bajan al mundo terrenal para ayudar con su presencia a sus familiares, bien para que puedan evolucionar o bien para sacarlos de alguna situación negativa que están padeciendo”. Yo me quedé ojiplatica mirando para ella, cómo podía saber que nadie sabía si era un niño o una niña? Si no había visto nunca a Sara…Era verdad todo el mundo nos preguntaba si era niña o niño, incluso los que conocían su nombre se confundían llamándola el niño.

Cuando enseñamos esta foto siempre nos dicen que parece un niño.

Yo no daba crédito pero tampoco podía articular palabra así que ella continuo diciendo: “Las almas eligen a sus padres y generalmente forman parte de su familia. Creo que Dios le encomienda una misión diferente a cada una y hasta que la completa, hace varias visitas a este mundo. El alma de tu hija ya había cumplido su cometido pero por algún motivo decidió volver a la tierra y la verdad es que no le queda mucho para regresar. Pero no padezcas, no sufras y no estes triste. Estás haciendo todo lo que debes hacer. Eres una gran madre, entregada, luchadora y desde luego tienes una entereza de la que muchos deberían aprender… Tu marido y tú sois muy privilegiados, hay muy pocas familias que tengan la suerte de dar vida, cobijo y amor a un ángel… Desde luego debéis ser muy especiales”

No puedo explicaros con palabras como estaba en aquel momento, mi cara debía de ser un poema y de hecho me sentí tan abrumada que sentía que me mareaba pero yo allí seguía, mirando para ella como una imbecil, con la boca abierta y completamente anonadada. La verdad ahora que la recuerdo en mi mente y lo pienso, no parecía un ser humano, tenía una voz celestial algo que no era de este mundo… Así que le pregunté cómo sabía todo eso y entonces me dijo “Igual que tú, yo también siento cosas que los demás no. No se como lo sé, pero lo sé” Le dio un beso a la pequeña y me pidió poder cogerla en brazos. Le dio caricias, le hablo y me la devolvió. Se despidió de mi y nunca más la volvi a ver en el hospital.

Es cierto que Sara hacía cosas muy particulares para la edad que tenía… Según salió de mi vientre les dedico una sonrisa a todas las matronas y así siguió en la UCI y durante toda su vida. De hecho la primera foto que tenemos de ella se la hizo su padre y sonreía de una forma muy particular. Con dos meses se quería hacer rulitos con el dedo en su pelo, miraba a la gente cuando le hablaba como si la entendiera y lo mejor de todo, nos vigilaba. Recuerdo que en el piso que alquilamos en Barcelona para estar cerca del hospital, teníamos un saloncito muy lindo con acceso a una terraza. Cuando se quedaba dormida aprovechábamos y con la puerta abierta y el vigila bebés en las manos para verla y oírla fumábamos un pitillo rápido. En cuanto se daba cuenta que no estábamos en la misma habitación que ella, no se como se despertaba. Así que uno de los dos entraba y nos la encontrábamos con la cabeza girada mirando hacia la puerta donde estábamos y protestando. No llorando, protestando. Una especie de lágrimas de cocodrilo pero sin lágrimas. Es un poco difícil de definir pero era alucinante.

Y lo de los pajaritos? Tuvimos que cambiarla enseguida a la silla porque en el capazo no quería estar. Nos dimos cuenta de que quería poder vernos a nosotros y al resto del mundo que la rodeaba. Un día estábamos en una terraza tomando un café para que le diera el solecito en la piel y unos pajaritos se pusieron a cantar. De repente veo que se empieza a reír y que tuerce la cabeza hacia dónde estaban! Yo no sé si es normal que un bebé haga eso con dos meses y medio pero al menos los bebés que yo vi a esa edad, no lo hacían. ¿Y si os cuento que veía la televisión? Teníamos que tenerla encendida día y noche porque sino no comía.

Sara con dos meses y una semana mirando la televisión

En definitiva yo sentía que era diferente. Y sé que todas las madres decimos lo mismo cuando hablamos nuestros hijos, pero prometo que era totalmente distinta a los demás bebés que yo había visto hasta ese momento. ¿Pero un ángel?

Siempre he tenido una cierta conexión con el mas allá, soy capaz de captar energías y ver cosas que otros no ven. Desde luego no soy la única de mi familia, que yo sepa, Esperanza mi bisabuela paterna, veía cosas mediante la oración (lo que aquí en Galicia se llama leer el responso). Por ejemplo, cuando se perdía algún animal en el pueblo la gente se dirigía a ella para que le dijeran si estaba vivo o no. En aquellos tiempos perder una vaca o una oveja significaba muchísimo, pues era la fuente de alimento e ingresos que tenían. La abuela de mi marido también ha tenido revelaciones extraordinarias y por último mi madre.

Mi madre es un ser único y especial que muy poca gente conoce y puede llegar a entender. Es la persona más humilde y entregada que cualquiera se pueda imaginar. Tuvo una vida muy dura y todo lo que consiguió fue a base de trabajo, trabajo y más trabajo. Trabajó siempre de domingo a domingo y cuando era niña me llevaba con ella a todas partes haciéndome ver y entender la dureza de la vida. Es un alma buena y pura que en navidades hace chocolate caliente para llevarle a los pobres, que me obligaba de pequeña a ir a una residencia de ancianos a visitar a la mamá de una amiga suya y me animaba a que hablara con los señores que había allí. Me decía que algunos estaban muy solos y que yo les daba alegría. Me enseñó a rezar, a compartir lo que teníamos con otra gente que lo necesitaba y a ser humilde. Me marcó el camino correcto de la vida que no es otro que el del bien. Ella tiene un don especial desde que es una niña y creo que es por esa entrega, esa bondad y ese amor que expresa hacia los demás. Ahora cuando hablamos, me dice que Sara le dio toda la fuerza que le faltaba para actuar, que nuestra familia había llegado a un punto de no retorno y que la marcha de su nieta ha marcado un antes y un después para ella.

Siempre me enseñó que cualquier persona puede ser buena, que la clave está en trabajar la mente, tener voluntad, ser resignado y seguir siempre el camino del bien. Así que creo que debió de ser ella la que me dejo en herencia ese instinto o esa capacidad de sentir cosas y de conectar con los de arriba. En más de una ocasión he tenido esa sensación de que alguien me acompañaba en los momentos difíciles, guiándome y ayudándome. Y fue Sara, la que me hizo llegar mucho más lejos, permitiéndome vivir una experiencia que me cambiaría la vida de forma radical y que aunque en ese momento no lo sabia, me ayudaría a entenderlo todo. Cuando se puso tan malita en Barcelona y los médicos se reunieron para decidir si había algo más que podían hacer, yo me senté en el suelo de la sala de espera y me apoye contra la pared. Allí estábamos mi marido, mi madre y yo, así que me sentía en total confianza. Tenía tanto dolor en el alma y estaba tan desesperada que invoque a mis antepasados de alma pura y le recé a Jesús de Nazaret y a la Virgen María para que junto con mis seres queridos ya fallecidos, le pusieran la mano en la barriga a mi niña y así pudiera dejar de sangrar.

Tras unos minutos reteniendo ese pensamiento, me di cuenta de que lo que realmente quería era que no sufriese, y que si en esta tierra no iba a tener una buena vida por mucho que me doliera lo mejor era dejarla ir. Así que los visualice a todos: a mis abuelos, a mi tío Carlos, a mi padrino y a mi bisabuela alrededor de su cama, velando por ella y por su bienestar y tras quince o veinte minutos estaba exhausta, no tenía energía así que ya no podía rezar más. Con resignación me entregué a Dios, le supliqué que me escuchara y le rogué que iluminara a los médicos para que dieran con la mejor solución para mi niña. Pedí perdón por los pecados de toda nuestra familia. Pedí que me cargara a mi con todos ellos y prometí que con gozo y alegria soportaría todo el dolor que sufrió su hijo llevando la cruz a cuestas, para que no abandonara a mi bebé. Puse a su disposición todo mi cuerpo y todo mi ser para que pusiera a mi niña a salvo. Y no pensé mas.

Empezaron a caerme lágrimas sin ningún tipo de esfuerzo ni control y me puse a pensar en lo mucho que tuvo que sufrir Dios como padre y María como madre, viendo cómo apaleaban a su hijo sin poder hacer nada para evitarlo. Entendí ese dolor y el de todas las madres y padres del mundo que tenían que ver a sus hijos pasando penurias, viviendo guerras, muriendo de hambre… Se apoderó de mí un sentimiento de pena terrible que jamás había experimentado y, de repente, mi mente entró en un estado de relajación, cómo de semi inconsciencia en el que vi con total y absoluta claridad el rostro de Jesús mientras cargaba con su cruz, con la frente llena de sangre por culpa de la corona de espinas. Me miro a los ojos y en ese infinito dolor conectamos, los dos lo compartíamos y lo sentíamos. Su mirada estaba llena de tristeza y con sus ojos de color azabache me dijo que estaba conmigo, que me había escuchado, teníamos tanto dolor los dos… Yo le había pedido que no dejara sufrir a mi bebé una vida de tortura y para eso el tenía que llevársela, así que lo acepté.

Ese día recibí las respuestas a todas las preguntas que llevaba haciéndome desde hacía años. Fue una experiencia que debió de durar como mucho tres segundos, de hecho cuando fui consciente quise volver a conectar con él, pero ya no pude. Pocas horas después Sara falleció.

Estoy segura de que habrá quien encuentre una explicación científica para justificar lo que yo experimente. Supongo que cosas del tipo de que el momento de estrés me llevo a ese éxtasis mental en el que tuve alucinaciones pero me quedo con lo que mi marido me dijo cuando se lo conté. Me miro a los ojos y me contestó:

-Einstein reconocía que había cosas que la ciencia no podía explicar. Solía decir que “La ciencia sin la religión está coja y que la religión sin la ciencia está ciega”

Si habéis llegado hasta aquí sólo puedo deciros esto: no soy nadie especial, solo soy un ser humano como cualquiera de vosotros que ama a Dios, a Jesucristo y a la virgen Maria. Que peco a diario, que a veces me canso de rezar y me olvido de honrarle. Que no soy todo lo buena que puedo ser y que no tengo nada que me diferencie de cualquier otro ser humano. Pero os prometo que pude ver la ternura, la Paz y la compasión que siente Jesús por todos nosotros. He visto que él está en el dolor y en el sufrimiento más profundo y que aunque pensemos que no está ahí, él nunca nos abandona. He notado la pena tan terrible que siente al ver que no nos amamos y no nos respetamos. En esos tres segundos me transmitió que el único camino que tenemos es el del amor y que mientras sigamos pensando solo en nosotros mismos nunca podremos alcanzar el reino de los cielos. No hay un cielo idílico como nos han hecho creer, venimos a esta tierra para que nuestra alma avance y evolucione a través de pruebas que nosotros mismos decidimos antes de encarnamos y volveremos a la tierra muriendo una y otra vez hasta que logremos alcanzar la pureza más absoluta y entonces, solo entonces, podremos permanecer a su lado. Por eso para la mayoría de nosotros la muerte es solo el principio de una nueva vida, una nueva oportunidad. Dios en su infinita bondad y misericordia nos hizo eternos. El alma nunca muere, tan solo el cuerpo que la contiene.

Ojalá pudiera meterme dentro de vuestra mente y haceros sentir lo que yo sentí. Rezo porque todos podamos darnos cuenta de que no seguimos el camino correcto cuando odiamos, cuando despreciamos, cuando sentimos ira, cuando somos egoístas y cuando no entendemos el sufrimiento ajeno. Rezo porque entendamos que el amor es el camino para que nuestra alma nunca más tenga que sufrir el dolor de la carne.

Espero que os haya gustado este artículo, que os sirva de ayuda, que os de otra perspectiva de la vida, de la muerte y de nuestra existencia. Pensad que solo sabemos lo que nos han contado pero no nos olvidemos que fueron seres humanos los que escribieron la historia y por todos es sabido que a cambio de poder, hay quien es capaz de enterrar o tergiversar la verdad.

PD: Cuando me pusieron a Sara en brazos en el momento en el que iba a fallecer vi que tenía una herida en la frente y con un pañuelo de papel se la limpié, fue algo instintivo aunque carecía totalmente de sentido. Para mi sorpresa mi madre en vez de tirarlo lo guardó y ahora yo lo tengo enmarcado en su habitación. Unos dicen que ven una cruz, otros una simple mancha. Yo veo a mi hija.

MI EMBARAZO

Nuestra experiencia en la UCI neonatal en el HMI Teresa Herrera

A lo largo de mi vida solamente he tenido que ingresar en el hospital unas cuatro o cinco veces y gracias a Dios nunca tuve que estar en la UCI de ningún hospital. En mi entorno tampoco hay nadie que haya pasado por ese trance así que si os digo la verdad no tenía ni idea de lo que suponía estar en ese lugar del hospital al que todos tememos.

Cuando supe que mi hija necesitaría soporte médico y una intervención quirúrgica al poco de nacer empecé a hacerme a la idea de lo que iba a tener que enfrentar. Sabía que ingresaría en la UCIN del hospital en el que yo daba a luz así que me metí en Internet y empecé a buscar como una loca información, testimonios, casos…Y la verdad es que no encontré prácticamente nada. Así que cuando me pidieron por Instagram que hablara de mi experiencia en las UCIN en las que estuvimos con Sara no lo dude y me puse a escribir. Se perfectamente que se siente cuando no sabes que te vas a encontrar y cómo vas a ver a tu hijo/a y deseo que nadie más se sienta así.

El hospital Teresa Herrera de La Coruña es de tercer nivel por lo que cuenta con un equipo de pediatras y cirujanos neonatales preparados para enfrentar la gran mayoría de problemas que pueda surgir con el bebé.

Horas después de dar a luz cogí una silla de ruedas y me fui a la planta 2. Allí me encontré con una puerta y al cruzarla había un pasillo largo hasta que llegabas a una sala a la que se accedía a través de unas puertas de cristal. Justo antes de entrar había un fregadero con jabón y desinfectante de manos. Cada vez que entrabamos teníamos que lavarnos las manos y empaparlas de ese líquido antiséptico. Es un ritual que a día de hoy sigo en casa a pesar de que Sara no esté, creo que porque cogí conciencia de la importancia que tienen los gérmenes en nuestra salud y en la de los niños.

Al traspasar estas puertas sentí que entraba en otro mundo, en otra dimensión. Había unos 9 bebés en cunas o incubadoras, alguno de ellos pesaba poco más de un kilo. Recuerdo como me impactó ver a Ariadna, una bebé que acababa de llegar de Vigo porque las válvulas de su corazón estaban cambiadas y tuvo que someterse a una cirugía a vida o muerte. Estaba justo delante de la puerta, por lo que era lo primero que se veía al entrar. Tenía su corazón al descubierto, estaba entubada y su piel era tan blanca que parecía que no tenía vida…aquello me dejó paralizada.

Mi marido empujó la silla de ruedas pasando por el medio de la planta y al fondo estaba mi bebé en una cunita con una sonda del 6 puesta. La mire embobada y me levanté para ponerme a su lado y acariciarla y hablarle….aunque no aguanté mucho tiempo porque los puntos me dolían y estaba agotada. Me sentí realmente mal porque mi cuerpo no me permitía estar al pie del cañón atendiendo a mí niña y la verdad es que en ese momento me odiaba a mi misma.

Me senté en una silla que tenían al lado de Sara y entonces pude observar a otros padres y madres con sus pequeños. Algunos haciendo piel con piel, otros acariciándoles la manita a sus pequeños a través de la ventanita de la incubadora y todos con la misma expresión en el rostro: angustia, preocupación, miedo, pánico, curiosidad y amor…sobre todo muchísimo amor.

Todas las UCIN deben contar con personal cualificado no solo en cuanto a conocimientos o cuidados de los bebés, también deben de tener la suficiente empatía y sensibilidad como para conectar emocionalmente con las mamás y los papas, lo cual es de imperiosa necesidad en esta situación. Seguramente te ofrezcan una sala de padres en la que dependiendo del hospital tendrá unas u otras prestaciones como por ejemplo maquinas expendedoras, microondas, sofás, televisión… y unas taquillas para poder dejar objetos personales antes de entrar a ver a tu bebé. En la Coruña solamente hay una especie de descansillo delante de la puerta de entrada con 10 taquillas.

La temperatura que tenían allí era de unos 24 grados y había un olor muy característico que no sabría describir pero que se me quedó grabado a fuego, de hecho mientras os escribo parece que todavía lo huelo. Todo es tamaño mini, las mantas, los gorritos, los pañales, las agujas… Había una enfermera para cada dos bebés más o menos y la verdad es que para mí todas y cada una de ellas fueron súper atentas con Sara y con nosotros.

Es normal que te asustes, oirás maquinas y bombas de medicación que pitan constantemente y en ocasiones alarmas visuales y sonoras que hacen que te dé un vuelco el corazón. Tu bebé será pequeño y frágil, así que es totalmente normal que sientas pavor al pensar en cogerle en brazos, si ya cuando un bebé nace a termino y sin problemas de salud impone cogerlos, en circunstancias contrarias más todavía. Tendrá cables, sensores y puede que le hayan puesto soporte respiratorio y por todo esto precisamente es IMPORTANTISIMO que tu bebé te sienta, tenga contacto contigo y escuche tu corazón tumbadito sobre ti. Tiene excelentes beneficios y aceleran notablemente su recuperación. Habrá días que recibas noticias muy buenas y a los tres días te digan lo contrario, es lo que llamamos dar un paso adelante y dos para atrás algo muy típico en los bebés de la UCIN. No te desesperes, no sabes lo valientes y fuertes que son los niños y lo mucho que sorprenden a los padres y a los médicos. Se agarran a la vida y luchan como auténticos campeones por superar las dificultades que la vida les hace enfrentar.

Es probable que en algún momento te manden salir corriendo porque tú bebé o cualquier otro se pone muy malito y tienen que actuar rápido. También verás como habrá papas que se van con sus bebés a casa mientras tú te quedas y otros que entrarán tan perdidos y asustados como tú. Los conocerás prácticamente a todos como el papá de o la mamá de. Compartireis penas, alegrías, llantos y os reconfortará mucho estar unidos, porque te garantizo que llevarás los rostros de sus bebés y los suyos en la mente, hasta el día tu muerte.

Lo que más me gustaba además de ver a mi niña obviamente, era reunirme con otras mamis en la sala de lactancia. Allí compartíamos ratitos de confidencias, risas y desahogo mientras nos ordeñabamos como si fueramos vacas lecheras. La verdad que era mágico y fue una experiencia que me dejó claro que en la adversidad lo único que te lleva a salir adelante es el ayudar y dejarte ayudar. Eso de que la unión hace la fuerza es una verdad como un templo.

Lo que quiero con este artículo es transmitirte tranquilidad, ya que a pesar de que da muchísimo miedo saber que tu bebé está en cuidados intensivos, te prometo que es un mundo mágico en el que el profesional médico cuidará de tu hijo como si fuera suyo. Además crearás nuevas amistades y te garantizo que acabas sintiendo ese lugar como tú propia casa. Intenta mantener la calma y cuídate mucho a todos los niveles, recuerda que estás pasando por el puerperio que es muchas veces más duro que el parto y se hace mucho más difícil de llevar cuando no puedes tener en tu habitación contigo a tu bebé o te vas de alta sin el a casa. Te recomiendo que lleves un muñequito o unas manoplitas para ponerle, eso te va a ilusionar. La cuna de Sara siempre tenía un pulpito y un peluche que iba cambiando cada dos días, eso me hacía sentirla más mía.

Marca límites y normas a los familiares y amigos que quieran visitarte. La prioridad sois tu, tu pareja en caso de tenerla y el bebé, los demás en estos casos están de más. Tú eres la que decides cuándo, cómo y dónde quieres verles y que necesitas de ellos. Y si no te encuentras con fuerzas de ver a nadie deben entenderlo, todo el que te quiera de verdad estoy segura de que lo entenderá.

Si vas a dar a luz en el HMI Teresa Herrera de la Coruña y tú bebé ingresa en la UCIN puedes tener claro que está en buenas manos. Mi experiencia allí fue muy buena, todos los pediatras fueron muy amables con nosotros además de cercanos y sensibles con nuestra situación. Cuando yo estuve Trisac era el jefe del equipo de pediatras que atendían a los peques. Susana, Suso, Dani, Alex y todos los demás nos trataron con mucho cariño durante el mes que estuvimos con Sara y las enfermeras eran amorosas. Sobre todo me quedo especial cariño hacia Carmen a la que llamábamos “Tita Carmen”, Diana que hacía que todas nos partieramos de risa y Lidia que es puro amor.

Aquí la tita Carmen acababa de bañar a Sara

Espero de corazón que después de leer este artículo puedas respirar relajada y quedarte tranquila. La gran mayoría de los chiquitines salen adelante y si hay cualquier complicación es donde mejor pueden estar. Un beso gigantesco, os leo en comentarios. Os queremos mucho.

MI EMBARAZO

¿Cómo prevenir malformaciones congénitas en el embarazo?

Hola de nuevo familia, espero que hayáis disfrutado de estos días de semana santa lo máximo posible. Nosotros hemos aprovechado para desconectar, recuperar fuerzas y la verdad es que nos ha sentado de maravilla.

Hoy vengo a dar respuesta a una pregunta de una seguidora de Instagram. Ella y su pareja están en la busqueda de su bebé y después de conocer la historia de Sara, me pregunto si tras mi experiencia como mamá de un bebé con anomalías congénitas, había aprendido alguna forma de prevenir las malformaciones durante el embarazo, así que me pareció un tema muy interesante para dejar reflejado en la web. Deciros que para elaborar este artículo he tenido la suerte de contar con la colaboración de mi ginecóloga para que me ayudara con la parte técnica, ya que yo no soy médico y obviamente muchas cosas se me escapan.

Lo primero que puedo deciros es que todas las recomendaciones que expongo a continuación no son infalibles (ojalá lo fueran). En ocasiones, aún siguiendo al pie de la letra esta pequeña guía, aparecen igualmente malformaciones fetales a lo largo de la gestación. Por ejemplo, he conocido mamás que fumaron durante el embarazo y sus niños han nacido estupendamente y otras que se han cuidado muchísimo y sus bebés han tenido problemas. Pero sí que es cierto que está demostrado que hay una serie de hábitos que perjudican el embarazo y aumentan considerablemente la probabilidad de que surjan complicaciones en la salud del bebé a lo largo del mismo. ¿Empezamos?:

– Vida saludable: Es importantísimo llevar una alimentación equilibrada especialmente durante el embarazo. Alimentos que sean lo más naturales posible, libres de pesticidas y nada de alimentos procesados. Se recomienda comer legumbres, nueces, fruta, toda clase de verduras, carnes blancas y mucho pescado blanco. Ojo con aquellos alimentos que contienen mercurio como la caballa ya que pueden perjudicar al bebé. Nada de carne o pescado crudo y muy importante beber mucha agua. A la hora de cocinar lo mejor es hacerlo a la plancha, cocido o al horno evitando los fritos.
Sí os apetece una pizza o una hamburguesa siempre hecha en casa y aunque esta claro que un menú de McDonald’s no mata a nadie, es preferible evitarlo.

– No te expongas: Evita todos los ambientes insalubres como lugares con humo y zonas toxicas o radiactivas y evita el contacto con sustancias químicas. No manipules excrementos de animales. Las toxinas ambientales como ambientadores, pesticidas, pinturas o disolventes son mucho más peligrosas de lo que nos imaginamos.

– Planifica tu embarazo: Hablando con mi ginecóloga ella me comentaba que siempre es mejor planificar el embarazo, ya que eso permite que la mamá esté en las mejores condiciones físicas para albergar vida y poder tener un embarazo con éxito en todos los sentidos. En el caso de mujeres con enfermedades crónicas como diabetes, ansiedad, hipertensión, epilepsia etc es fundamental acudir a la consulta del médico para controlar desde el minuto 1 al bebé y a la mamá. En caso de tener antecedentes familiares de malformaciones su recomendación es siempre solicitar consulta con un genetista.

– Fuera estrés: Cuando me echaron del trabajo me disguste muchísimo, estuve nerviosa durante muchos días y sufrí de ansiedad. Cuando investigué a cerca de las malformaciones de Sara pude comprobar que muchos estudios indicaban que el estrés, los nervios y la ansiedad son factores de riesgo a la hora del desarrollo del bebé. Me arrepentí mucho de haber llorado tanto esos días porque realmente nada en el mundo es más importante que tú bebé.

– Haz ejercicio: A no ser que tú médico te recomiende lo contrario es muy importante mantener nuestro cuerpo activo. Una hora al día caminando o haciendo cualquier deporte de bajo impacto ayuda a tener una buena circulación, mantener la tensión arterial a raya y a oxigenar el organismo. ¿Sabéis qué está demostrado que algunas malformaciones se producen, porque no llega suficiente riego sanguíneo al bebé durante las 4-8 semanas de gestación?

– Toma ácido fólico y algún complemento vitamínico específico para embarazadas: Hoy en día tenemos la suerte de poder elegir entre una amplia variedad de marcas y laboratorios. En mi caso utilice Natalben Supra y Gynefer. Si queréis saber más de estos suplementos no dudéis en preguntarme. El ácido fólico se recomienda tomar tres meses antes de la concepción para garantizar que nuestro cuerpo cuenta con un depósito suficiente de esta vitamina B tan importante para el desarrollo del tubo neural y la espina dorsal del bebé. Los multivitaminicos para el período de gestación incluyen las cantidades idóneas de vitaminas y minerales por lo que cubren las necesidades del bebé y de la mamá en la mayoría de los casos.

– Ni alcohol, ni tabaco, ni drogas: No hay ninguna cantidad segura de estas sustancias para una mujer embarazada. Mi ginecóloga me comentaba que en el último congreso al que había acudido, se demostraba que varios casos de muerte fetal intrauterina, aborto espontáneo y discapacidades en el bebé son provocados por la ingesta de estas sustancias. Está claro que no todos los cuerpos son iguales y habrá bebés a los que no les haya afectado el hecho de que sus madres fumaran o bebieran durante el embarazo, pero desde luego son riesgos que no debemos correr.

– Mucho ojo con las vacunas!: Si no eres inmune a la varicela y a la rubéola es imprescindible que te pongan la vacuna antes del embarazo. La ginecóloga me contó que una mamá tuvo la varicela durante el embarazo y por ello su bebé nació ciego.

Cómo os decía seguir estas recomendaciones no es “mano de santo” y en ocasiones por mucho que se cumpla todo al pie de la letra no se evita que algo se tuerza en el embarazo, pero desde luego que es innegable que las probabilidades de que el bebe desarrolle malformaciones descienden notablemente.

Espero que os haya gustado el artículo y que de alguna manera os ayude. Os dejo escritas a continuación unas palabras que mi ginecóloga os quería dedicar. Un beso enorme, os queremos mucho.

“Lo que para unas mamás no supone un peligro para otras si lo es. Los malos hábitos conllevan un riesgo terrible para el bebe en formación y es responsabilidad de la mamá evitarlos a toda costa. Es importantísimo que la madre se conozca muy bien a ella misma y exponga todas sus dudas, miedos o preocupaciones al profesional sanitario encargado de llevar su embarazo. Lamentablemente muchas malformaciones no se detectan hasta semanas avanzadas de la gestación y muchas veces nos resulta difícil dar un diagnóstico prenatal ya que los medios de los que disponemos en ocasiones no son concluyentes. En las ecografías no se ve todo lo que se piensa y como ginecóloga y mujer es muy frustrante no poder ofrecer a los padres toda la tranquilidad e información que merecen. La realidad es que la medicina no es una ciencia exacta y los médicos no dejamos de ser seres humanos que erramos. Me gustaría dar las gracias a @una_madre_mas por permitirme colaborar en la redacción de este artículo que espero de corazón que pueda ayudar a muchas mamás y papás y por supuesto agradecerle la labor tan importante que realiza desde este lugar virtual. Se de primera mano lo importante que es contar con apoyo en una situación de duelo tan dura y desde luego la sanidad pública tiene mucho que mejorar en este aspecto y en muchos otros relacionados con el embarazo. Ojalá las cosas empiecen a cambiar y los médicos dejemos de trasladar a los padres la idea de que la maternidad es idílica cuando en muchos casos no lo es. Pero sobre todo, deseo de corazón que consigamos aprender a escuchar a las pacientes y sus necesidades”



MI EMBARAZO

La amniocentesis, esa gran desconocida

Hola de nuevo familia:

A través de Instagram varias mamis me preguntáis que pruebas de diagnóstico prenatal me realicé durante el embarazo, en que laboratorios se analizaron mis muestras, si las hice en la seguridad social o en clínica privada y cuál fue mi experiencia. Pero últimamente he visto que hay una prueba en concreto que a muchas de vosotras os inquieta y os preocupa sobremanera, la amniocentesis. Me trasladáis que os da muchísimo miedo y que algunas no os atrevéis a hacerla por si os provoca un aborto. Así que en el post de hoy espero aclarar todas vuestras dudas y a mayores desmitificar la creencia social de que la amniocentesis es la gran enemiga de las mamás y de sus bebés. Así que vamos allá! 

Lo primero es definir qué es la amniocentesis. Pues bien, es una prueba de diagnóstico prenatal que consiste en realizar una punción abdominal de la matriz para poder extraer una pequeña cantidad de líquido amniótico que rodea al bebé . Ese líquido contiene una gran cantidad de células fetales que si se analizan pueden determinar si el bebé presenta algún tipo de irregularidad cromosómica. Es una prueba sencilla y se encuadra dentro de las pruebas de diagnóstico prenatal invasivas.Lejos de ser una enemiga la amniocentesis es una gran aliada para los padres ya que proporciona muchísima información a cerca del bienestar del bebé. 

Mi consejo es que la hagáis si o si independientemente de que todos los resultados que recibáis de otras pruebas sean buenos; pero OJO, no en cualquier sitio. Cuando esta prueba provoca un aborto que es en el 1% de los casos no es por la prueba en si, sino por un fallo en la ejecución de la misma. Una amniocentesis hecha correctamente implica realizar una única punción, por lo que si os han hecho más punciones esa persona quizá no lo está haciendo correctamente. 

En cuanto a perder líquido amniótico generalmente suele ser porque no ha habido un tiempo de reposo suficiente o por causas biológicas ajenas a la punción. Los médicos recomiendan estar hasta 48 horas en reposo en casa, yo os digo, “reposo absoluto unos cuatro o cinco días”. ¿Y por qué? Pues porque cada mamá tiene un tiempo diferente de curación y de cicatrización por lo que humildemente pienso que no se puede generalizar. 

En ocasiones aún reposando y a pesar de que se haya hecho correctamente la punción se producen pérdidas de líquido amniótico, pero eso no significa que vaya a producirse un aborto, simplemente se hospitaliza a la mamá para tenerla controlada y se espera a que esas pérdidas remitan. Y creedme cuando os digo que si la prueba está bien hecha y aún así sufrís un aborto, la culpa no es de la amniocentesis sino de otras causas. 

He elaborado unas preguntas y respuestas basándome un poco en lo que me preguntáis por IG así que espero que os ayuden. 

  • Te dolió la prueba?: Para nada! Noté como iba avanzando la aguja pero no me dolió absolutamente nada. Si que es verdad que días después notaba la zona dolorida y se mantuvo así durante un tiempo pero nada más.
  • ¿Te pusiste muy nerviosa? Pues un poco si, supongo que es normal ponerse un poquillo nerviosa, pero hay que pensar que cuanto más relajada esté la musculatura menos le va a costar al médico pinchar la barriga. Además el bebé está controlado en todo momento porque se hace una ecografía al mismo tiempo que se introduce la aguja.
  • La prueba dura mucho tiempo? La verdad es que en mi caso fue cosa de 10 minutos que es la duración lógica, cuando hay que pinchar varias veces mala cosa…
  • Como es la sensación? Pues la aguja pasa por tres capas del abdomen y vas notando como baja hasta que llega a la bolsa, no es desagradable pero si sois aprensivas tranquilas porque estáis tumbadas.
  • Cuanto tiempo tardan los resultados? A mi me llegaron en una semana más o menos
  • En que semanas te la hicieron a ti? A mi en la semana 21 si no recuerdo mal
  • Cuanto tiempo tienes que estar en reposo después de la prueba? Yo recomiendo lo que hice, cinco días en casita en reposo absoluto.
  • A partir de los 35 años es obligatorio? Tengo entendido que si por los riesgos que conlleva ser mamá a partir de esa edad.
  • Tengo que prepararme físicamente de alguna manera antes de la amniocentesis? Para nada, lo único que si es conveniente es que vayáis muy relajadas y no pongáis ningún tipo de crema ni aceite en la barriguita los días antes.
  • Puedo pedir que me la hagan por la seguridad social: Puedes pedirla pero no siempre te la van a autorizar, dependerá del médico. Si en principio no hay motivos por los cuales pedir la prueba es probable que aunque tú quieras hacerla no te lo permitan, aunque depende del médico y de cada caso concreto. 
  • ¿Me recomiendas algún laboratorio?: Yo hice todas las pruebas diagnósticas con Nim Genetics pero es la ginecóloga la que decidirá a qué laboratorio envía las muestras y por lo general son todos más o menos igual de buenos.

Espero que os haya gustado mucho el artículo y que os sirva de ayuda. Cualquier pregunta o duda no dudéis en escribirme bien en un comentario aquí o mandándome un correo electrónico. Os mando un beso enorme preciosas! 

MI EMBARAZO

Embarazo de alto riesgo: mi experiencia

Si juntamos las palabras “riesgo” y “embarazo” a cualquier mujer se nos ponen los pelos de punta, pero cuando aún encima le añadimos la palabra “alto” sentimos puro terror, lo cual no es de extrañar. Hoy vengo a hablaros de mi experiencia como embarazada de alto riesgo y a contaros como manejé una situación tan delicada tanto a nivel físico como emocional.  Por resumirlo así rapidillo un embarazo de alto riesgo es aquel que tiene más posibilidades de desarrollar complicaciones tanto para la mamá como para el bebé, así que eso implica entre otras cosas que se realicen visitas médicas más a menudo que si se tratase de un embarazo “normal”. 

Obviamente saber que tú o tu bebé corréis un cierto peligro no es plato de buen gusto para nadie, en mi caso la obstrucción intestinal que tenía mi hija Sara suponía los siguientes riesgos:

  • Parto prematuro
  • Rotura temprana de membranas
  • Una barriga mucho más grande de lo normal debido al exceso de producción de líquido amniótico (polhidramnios)
  • Dolores de espalda y abdomen mucho más acentuados

Los médicos me recomendaron reposar lo máximo posible así que no caminaba demasiado, no hacia ningún tipo de deporte y llevaba una vida lo más relajada posible. La verdad es que yo lo pase mal al principio y muchas veces me sentía un bicho raro. Veía en instagram a otras mamás tan felices con sus embarazos disfrutando de saber que sus bebés estaban sanos, viéndolas viajar, asistiendo a eventos, organizando baby showers, que me sentía tan diferente y tan frustrada… No dejaba de darle vueltas a que había hecho mal o a que podría haber cambiado y estaba muy enfadada conmigo misma porque de alguna manera mi cuerpo o mi sangre había fallado a mi bebé y la ponía en peligro. Me sentía incomprendida e inútil, el mundo seguía corriendo y yo estaba totalmente paralizada esperando a que nada se torciera para que mi hija naciera lo más tarde posible.

Pero un día mientras hablaba con una amiga me di cuenta de que estaba mucho más centrada en todo lo malo que podía pasar en vez de en todo lo bueno que estaba viviendo, así que decidí hacer ciertas cosas que me ayudaron a sentirme mejor. Poco a poco fui entendiendo mi situación y aceptando que mi embarazo era diferente pero no por ello peor, así que en el día de hoy os dejo algunas recomendaciones que en su momento a mi me hubiera encantado recibir de una madre que hubiera pasado por lo mismo.

  • Deja de pensar que estás sola, hay muchas más mamás que pasan por embarazos de alto riesgo de las que nos imaginamos. Si tus amigas o tu entorno se olvida un poco de ti, recuérdales tú que estás ahí!!! A mi por ejemplo muchas veces no me llamaban no porque no quisieran verme, sino porque no querían molestarme.
  • Sal a la calle y si no puedes aunque sea saca la cabecilla por la ventana, no te imaginas lo bien que le sienta el aire fresco y la luz natural a nuestro cerebro, hace que veamos las cosas con más claridad y que tengamos la mente más despejada. 
  • Cuida tu alimentación porque yo me arrepentí de no haberlo hecho. Hacía mis comidas principales saludables pero lo de picar dulce me poseía totalmente. Nunca comí tantos donuts en mi vida como cuando estaba embarazada!! Al fin y al cabo somos lo que comemos y nuestra alimentación influye directamente sobre nuestras emociones.
  • Haz meditación, practica yoga o cualquier tipo de ejercicio mental que implique concentración y te lleve a lograr plenitud mental. Una amiga mía se entretenía haciendo bolillos y yo retomé el punto de cruz que hacía años que no tocaba. Busca actividades que te gusten y en las que la mente tenga que estar atenta.
  • No te sientas en la obligación de estar  constantemente alegre o animada para los demás porque expresar tus emociones te va a ayudar mucho a entenderlas y a saber gestionarlas. Además te hace ser consciente de la realidad y eso te impulsa a cambiar aquellas actitudes más dañinas.
  • Pero mucho muchísimo ojo!! Si crees que llevas demasiado tiempo sintiéndote triste, decaída, te culpas demasiado o sientes demasiada angustia pide ayuda. Muchas depresiones o cuadros de ansiedad se producen porque nos da vergüenza molestar a los demás con nuestros problemas pero debemos entender que cuando no podemos salir adelante solos, tenemos la obligación de tirar de nuestros seres queridos o de profesionales. No puedes pretender que los demás te entiendan si no les explicas que te sucede o cómo te sientes y para los que te rodean es terrible ver cómo te caes sin poder hacer nada por ti. 
  • Y si estás sola porque eres una mamá soltera, viuda o sin apoyo familiar o crees que tus seres queridos no te comprenden para eso estoy yo aquí, para ayudarte. No dudes en ponerte en contacto conmigo a través de mi correo electrónico o mis redes sociales, estoy segura de que tanto yo como mi comunidad te podremos ayudar de alguna manera.

Espero que te haya gustado este artículo pero sobre todo que de alguna forma te pueda ayudar a pasar tu embarazo de la mejor forma posible. Un beso gigantesco!!! 

MI EMBARAZO

Lo que no nos cuentan del embarazo

Feliz martes a todos y bienvenidos. Hoy me gustaría hablaros del embarazo, no desde un punto de vista médico porque no tengo conocimientos suficientes para hacerlo, pero si desde un punto de vista humano. Para que a través de mi experiencia podáis conocer todo lo que conlleva traer un bebé al mundo y que habitualmente no nos cuentan.

El 30 de octubre del 2018 tuvimos el honor de traer al mundo a una niña preciosa llamada Sara. Lamentablemente ella nació con un cuadro malformativo que hizo que el 27 de febrero falleciera. A día de hoy no tengo la menor duda de que ella ha sido, es y seguirá siendo el motor de nuestra vida, aunque ya no esté entre nosotros. Sara ha conseguido que yo personalmente como madre comprendiera por fin cuál es mi objetivo en la vida, que no es otro que el darme a los demás, ayudando, comprendiendo y empatizando con el dolor humano. 

Dicen que no hay dolor más grande que perder a un hijo y desde luego que el hueco que sentí en mi alma cuando ella murió fue desgarrador. Pero gracias a ello, mi marido y yo pudimos conocer de primera mano la necesidad de darles voz a los bebés estrella y a todas sus familias. Entendimos la importancia que tiene concienciar al mundo de que la muerte temprana de un hijo es una realidad a la que no se le puede dar la espalda. Y por eso luchamos cada día, para que esta sociedad que cada vez parece ser más fría y menos humana, comprenda lo que ello significa.

Para poder entender lo que supone perder a un hijo de forma temprana, tenemos que empezar por comprender qué supone un embarazo a todos los niveles y que riesgos conlleva. Hoy en día, el ser padres se vende como un camino de rosas en el que experimentamos una experiencia maravillosa, única e irrepetible. Nos hablan de la gestación como un periodo mágico en el que parece que lo único negativo que puede suceder es que tengas náuseas, acidez o un parto más o menos complicado. Pero parece que nadie nos quiere contar que para una de cada cuatro mujeres y sus parejas (en caso de tenerlas), esta experiencia se convierte en su peor pesadilla. 

El embarazo es un proceso muy complejo, en el que la mujer se ve sometida a intensos cambios físicos y emocionales. Desde el primer momento en el que sabemos que estamos embarazadas, nuestra mente se prepara para dar la bienvenida a ese nuevo miembro de la familia. Con cada embarazo, se crean nuevas ilusiones y muchas esperanzas.

El tener una correcta atención sanitaria en el inicio de la gestación, es clave para que esa mamá y ese papá, sean conscientes de todos los posibles finales que se puedan dar. Esto, por desgracia, no evitará que los papás que pierdan a sus niños de forma temprana no sufran, no lloren, no sientan dolor… pero si reduciría el impacto emocional a la hora de enfrentarse a la muerte de sus pequeños, porque cuando se les informa de todas las posibilidades que existen, una parte de sus mentes les haría ser conscientes de que algo puede salir mal y sobre todo, de que es algo natural y muy común, por lo que no se sentirían solos, aislados o traicionados por el sistema.

Os digo la verdad, antes de tener a Sara mi marido y yo creíamos que un aborto era algo que sucedía en muy pocas ocasiones y que los bebés con malformaciones o con enfermedades raras eran casos aislados. Creíamos que hoy en día se podía saber de antemano y a tiempo, si un bebé venía en circunstancias incompatibles con la vida, o con circunstancias que le permitirían vivir, pero pasando un auténtico calvario. Por tanto pensábamos, que esos pocos casos serían o bien porque los médicos fallaron como seres humanos que son, o bien porque los padres decidieron no hacer pruebas de diagnóstico prenatal.

A nosotros nadie nos dijo que las malformaciones pueden no verse a nivel ecografico hasta la semana 32. Nadie nos contó que se puede sufrir un aborto en cualquier momento del embarazo y que tu bebé puede nacer sin vida o morir al poco tiempo. Lo único que sabíamos cuando me quede embarazada era que una vez que el primer trimestre estaba superado, el embarazo ya iba sobre ruedas y nada malo podía suceder. Y cuando hacíamos preguntas a cerca de los riesgos se nos contestaba que en eso no hay que pensar, que hay que ser positivo. Yo soy muy positiva, pero me gusta ser consciente de la realidad.

La realidad es, que la muerte de bebés o niños de forma temprana, es algo que lleva sucediendo desde el principio de los tiempos. De hecho si preguntáis a vuestras abuelas seguro que os cuentan que era muy habitual escuchar que un bebé o un niño habían muerto, habían nacido muertos o incluso que la mamá había fallecido en el parto. Hoy en día nos parece que los avances en la ciencia y en la medicina nos permiten saltar tantos obstáculos, que creemos que es imposible que nuestros pequeños puedan morir, pero la realidad es que no es así.

Durante el tiempo que mi hija Sara vivió recorrimos diferentes hospitales y yo he tenido la oportunidad de hablar con muchos padres y madres. Cada uno con su historia, con su dolor, con su pena… pero en todos, absolutamente en todos, pude notar los mismos sentimientos: el de abandono y el de engaño. Se sentían abandonados y engañados porque al igual que a nosotros, nadie les explicó todo lo que podía suceder durante y después del embarazo. Sufrían la falta de empatía de una gran parte de la sociedad y se sentían víctimas de la falta de protocolos de actuación en los hospitales, ante una muerte infantil bien sea intrauterina, neonatal o temprana.

Recuerdo el caso de Alba, una chica con la que tuve mucho contacto en el hospital. Muchas veces bajábamos juntas a tomar un café y fumar un cigarrillo mientras los papás se quedaban con los peques en la habitación. Y fue en uno de esos cafés, a las 3 de la mañana, cuando me relató las dos experiencias que tuvo con sus dos hijos anteriores. El primero era un niño precioso que nació sin vida a las 33 semanas y con el segundo les sucedió lo mismo pero a las 20 semanas. En ninguno de los dos casos le dejaron despedirse de sus hijos de una forma digna. No recibió ningún tipo de acompañamiento psicológico y tampoco sintió respeto por parte de la comunidad médica ni hacia ella, ni hacia sus criaturas. Como ella me contaba, siempre hay gente buena que te ayuda pero notó, que no había un protocolo de actuación por el cual los profesionales se puedan guiar. Mi sorpresa vino cuando me contó, que su segundo bebé fue tratado como material quirúrgico y no le permitieron dar sepultura a sus restos como ella habría deseado. Ahí mi alma se partió en dos. 

Y ahora me diréis, muy bien, todo esto es cierto pero… qué podemos hacer para que esto cambie?? Nosotros desde esta web pretendemos poner nuestro granito de arena contando nuestra experiencia y la de otros padres que nos escriben, para resaltar los puntos débiles del sistema e intentar crear conciencia para que las cosas mejoren. Nuestro puesto es débil, en el sentido de que no tenemos ni poder, ni influencias, ni somos sanitarios… pero desde aqui, desde el puesto de padres, intentamos que esto llegue al mayor número de personas posibles. Tratamos que desde el respeto, las personas que comparten nuestra opinión encuentren cobijo en esta web. En resumen:

– Queremos que se exponga de forma clara que es el embarazo y cuáles pueden ser los resultados del mismo.

– Queremos que se perfeccionen todas las pruebas de diagnóstico prenatal y se financie la investigación necesaria para ello.

– Queremos que ningún padre o madre se quede sin hacer ciertas pruebas diagnósticas por miedo, desconocimiento o falta de medios económicos.

– Luchamos por concienciar a la sociedad de que las malformaciones incompatibles o no con la vida y los bebés que nacen sin vida existen y que a cualquiera de nosotros nos puede suceder.

– Necesitamos que se escuche a todos los padres que quieran interrumpir su embarazo y se les de la opción en España sin límite de plazos. Legislar de forma que se incluyan todos los casos posibles, para que nadie tenga que irse a otro país con un sentimiento de deshaucio.

– Promovemos la necesidad de aceptar y comprender la muerte, como una realidad a la que no debemos de temer, porque es más certera que la vida. De esta forma dejará de ser un tabú para todos.

– Deseamos que se ofrezca a toda la sociedad las herramientas emocionales necesarias para afrontar probablemente el duelo más duro y difícil, que es el que supone la muerte de un hijo. De esa forma, podremos aceptar lo sucedido y evitar que no florezcan en nosotros sentimientos dañinos que nos impidan entender, que cuando la la vida se va, el cuerpo pasa a ser un recipiente vacío que puede dar vida a otros. En definitiva, concienciar de la importancia de LA DONACIÓN DE ÓRGANOS INFANTIL.

Os damos las gracias por habernos leído y nos encantaría que nos dejarais vuestra opinión, con el mismo respeto que nosotros intentamos trasladaros. Al fin y al cabo el intercambio de opiniones es lo que nos hace crecer y evolucionar como individuos, ¿no os parece? ¿Qué creéis de todo esto? ¿Vosotras también os habéis sentido solas o solos como padres? ¿Estáis de acuerdo con un aborto regulado para todos los casos? Os mandamos un beso enorme. Os queremos.