BELLEZA, DECORACIÓN Y MODA, Uncategorized

Navidad 2019

Hola familia!! Aquí os traigo el post en el que os cuento cómo hemos decorado este año nuestra casa de navidad. ¡¡Tenía muchísimas ganas de enseñaros como quedó todo!! La verdad es que es la decoración de una casa normal y corriente con la particularidad de que está hecha con mucho amor y mucha ilusión que es lo importante.

Pablo y yo somos de gustos muy similares, por suerte también en cuanto a decoración, así que resulta sencillo buscar aquellos complementos que nos hagan sentir cómodos a los dos. Nos gusta el ambiente Americano combinado con el estilo nórdico, pero manteniendo siempre un punto clásico y creo que hemos conseguido justo lo que queríamos.

Tenemos un árbol de lo más sencillo pero bastante grande. Desde que soy pequeña imaginé que algun día tendría un árbol más alto que yo al que me costaría subir para poner la estrella en la cima y al final lo conseguí. La realidad es que preferiría que tuviera más adornos, pero este año tuvimos un nivel de gasto importante amueblando todo el piso, así que decidimos que completaríamos su decoración el año que viene.

Como veis Lizzy se quiso apuntar a la foto

Perdimos la estrella en la mudanza y es que cada vez que nos mudamos perdemos alguna cosa por el camino. Al principio me disgusté porque me gustaba muchísimo y porque me parecía inviable tener un árbol sin estrella, pero ahora que lo veo… ni tan mal se ve ¿Verdad?

Ya os enseñé por Instagram la Chimenea que la verdad es un puntazo en todos los sentidos, pero no cabe duda de que en navidad todavía lo es más. Al igual que me sucedía con el árbol tener una chimenea, era ese deseo o sueño que tenía por cumplir y que este año se materializó mucho mejor de lo que yo había imaginado. Da una sensación de calidad y de hogar impresionante. Muchas de vosotras me habéis preguntado a cerca de su funcionalidad, si merece la pena o si realmente calienta. Os puedo decir sin lugar a dudas que para mí es un puntazo. Vivimos en un piso de unos 65 metros cuadrados y si dejamos las puertas de las habitaciones abiertas calienta todo sin problema. La tenemos dos horas por el día y otras dos por la noche y os prometo que no solo no hace frío en casa, sino que a veces tenemos que apagarla antes porque tenemos calor.

Su precio es de unos 327 euros en Westwing que es donde la compramos. Podéis registraros aquí y así ganar 20 euros para vuestra primera compra. Solamente tenéis que estar atentas a las ventas y en cuanto veáis chimeneas ¡¡A por ella!!

La guirnalda y los calcetines que veis son de Amazon. Tienen las 3 B, bueno, bonito y barato. La verdad es que ningún calcetín que veía me convencía hasta que finalmente me dio por mirar en internet y ¡¡Ahí estaban!! Si queréis ver los calcetines pinchad aquí y para la guirnalda aquí.

En cuanto a la mesa de centro, no tiene una decoración nada elaborada. Realmente lo único que hice fue cambiar la planta que tenemos habitualmente en casa por una plantita de Navidad de LIDL. Cuando estará más bonita será obviamente los días importantes como Noche Buena, Navidad, Noche Vieja, Año Nuevo y Reyes Magos.

Por último os muestro algunos pequeños detalles que hemos puesto sobre las peanas. Habitualmente tan solo tienen una fotografía o una plantita encima y en esta ocasión lo único que hice fue poner una plantita de navidad artificial y una vela roja al lado de una fotografía nuestra.

Como veis la decoración es simple y asequible a cualquier bolsillo. Creo que la base de una buena decoración navideña está en invertir en un árbol de navidad grande con una buena cantidad de luces, accesorios y a mayores cuatro detalles que acompañen a vuestros muebles. Para acertar os recomiendo sin duda Westwing, Amazon y Primark por la variedad y la cantidad de pijadas varias que tienen a precios muy buenos.

Espero de corazón que os haya gustado este post y que las fotografías os transmitan la paz y armonía que siento yo. Os dejo una última foto que desde luego no es la más artística ya que se ve el cable de las luces y el pie del árbol está sin tapar, pero se la hice a Lizzy nada más montar el árbol y me parece preciosa. Un beso enorme familia!!! ❤️

BELLEZA, DECORACIÓN Y MODA

¡¡Lara, tu hijo está sano, está bien y te lo estás perdiendo!!

Después de tres nacimientos sin vida con 8, 29 y 19 semanas la verdad que creí que esto de la maternidad no era lo mío. Me sentía fracasada como mujer y frustrada por sentir que mi cuerpo no era capaz de mantener a mis hijos a salvo hasta que llegara el momento de su nacimiento.

Me sentí sola, desesperada y aislada de la sociedad e incluso mi propio entorno me rechazaba. Todas mis amigas tenían hijos y al final de forma inconsciente ellas se juntaban más porque sus planes se parecían y yo…no encajaba en su mundo. Pase momentos en los que quise tirar la toalla en todos los sentidos e incluso mi relación sentimental se vio seriamente afectada. Mi marido no le daba tanta importancia a tener hijos o no pero para mí era algo fundamental ya que no entendía la vida si no era dejando descendencia. El me apoyaba e intentaba entenderme pero al final yo no estaba feliz conmigo misma y eso hacia que estuviera a la defensiva y le atacaba por cualquier cosa que hiciera o dijera. Reconozco que no nos divorciamos por un pelo porque durante tres años prácticamente no nos hablábamos, no nos mirábamos y tampoco hacíamos el esfuerzo de que las cosas mejorarán. Hasta que un día decidí que mi actitud estaba destruyendome a mí misma y a todo lo que me rodeaba por tanto comencé a ir al psicólogo para que me echara una mano. Las primeras sesiones no podía ni hablar, a penas era capaz de contar lo que me había sucedido y cuando me preguntaba por mis niños solo lloraba y lloraba sin poder articular ni una sola palabra. Hasta que en la sesión 6 comencé a explicar poco a poco que había sucedido con mis bebés y porque estaba tan enfadada con la vida. Después de 30 sesiones más me dio el alta porque ya era capaz de hablar con cariño de mis pequeños. Mi relación conyugal mejoro mucho y recuperamos el amor que habíamos perdido durante ese tiempo. Me seguía acordando de que no era madre aquí en la tierra pero de otra forma así que digamos que mentalmente me cure.

Me cambié de trabajo y serene mucho mi vida en todos los sentidos, comencé a alimentarme de una forma totalmente diferente (mucho más saludable) y a cultivar mi alma. Todo eso me llevo a lograr un equilibrio emocional increíble y a ser mucho más feliz. Dos años más tarde me levanté un día con una sensación rarísima como revuelta, mareada y muy cansada. Automáticamente de la cama salte al baño y allá por el váter se fue la cena de la noche anterior. Pase días muy extraña con el cuerpo raro y curiosamente no lo identificaba con un embarazo porque esos síntomas no se parecían nada a los que había tenido con mis otros tres hijos así que no fui al médico, simplemente lo achaque a un virus estomacal o a una gripe.

Nunca he tenido reglas muy regulares la verdad así que me pase dos meses sin el periodo y tampoco me extrañó pero unos días más tarde estaba en una boda me torcí un pie gracias a unos tacones infinitos y tuve que ir a urgencias. Tenía un esguince de los buenos y me preguntaron si estaba embarazada para ver si me podían hacer una radiografía o no… Automáticamente respondí que no, pero aquel doctor cargado de experiencia y de años se empeñó en hacerme una prueba.

Dio positivo y no vayáis a pensar que me puse contenta, la verdad es que empecé a llorar desconsoladamente y a pensar que iba a volver a tener que pasar por lo mismo por lo que había pasado anteriormente… De hecho, pedí que quería interrumpir el embarazo mientras estuve allí en urgencias pero una enfermera de esas que valen oro empezó a contarme casos que había visto de otras mamás y me convenció para que al menos me lo pensara durante unos días.

Nos fuimos a casa y lo hablamos en familia porque yo no me veía capaz de tomar esta decisión sola así que tras evaluar todos los pros y los contras decidimos continuar. Probablemente fue el peor embarazo de todos para mí porque era consciente de que en cualquier momento algo podía ir mal y nuestras pocas ilusiones se iban a desmoronar de nuevo. No permití que nadie me regalara nada para el bebé y casi no les dejaba hablar de él de hecho, lo ignore prácticamente durante toda la gestación e incluso el día del parto lo recuerdo como cuando fui a dar a luz a mis otros hijos, con pena, pensando en que iba a verlo muerto, incluso había ya elegido la urna para cuando tocara incinerarlo.

Di a luz con 36 semanas y cuando me pusieron encima a mi cuarto hijo yo no podía creerlo. Vi como respiraba y como sus ojos negros me clavaban la mirada pero yo solo preguntaba que porque no se lo llevaban, que seguro que estaba mal y no lo estaban atendiendo.

Entré en una especie de crisis de ansiedad hasta que mi matrona me apretó muy fuerte los brazos y me dijo ” Lara, tu hijo está sano, está bien y te lo estás perdiendo” entonces comencé a calmarme y a entender que estaba vivo… estaba vivo!!!!!

Es increíble que el hecho de que un bebé nazca vivo puede ser tan extraño para los padres que hemos pasado por el duelo perinatal. La maternidad se vive de una forma totalmente diferente cuando has pasado por ello y siento que aunque no hay que tomarse un embarazo con el miedo con el que yo lo hice, es muy difícil mantener todo ese terror a raya. Por eso cuando conocí a Silvia de @una_madre_mas me atreví a hablarle y cuando ella me pidió que contara mi historia no dude ni un momento.

A pesar de que puedo hablar de mi bebé arcoiris no me veo con la capacidad de hacer pública la historia de mis otros tres bebés estrella. Yo no tengo recuerdos suyos y ni siquiera podría enseñaros una fotografía así que prefiero dejarlos en mi recuerdo, pero sí me vi en la obligación de contaros mi historia con mi bebé arcoiris porque sé que muchos de vosotros y de vosotras podréis estar pasando por algo así y ojalá yo hubiera leído esto mismo en su momento, porque estoy segura de que no me hubiera sentido un bicho raro.

Desde aquí me gustaría pedir a todo el que lea este blog que siga a Silvia en su cuenta no por ella (que también) si no para apoyar la labor tan bonita que está haciendo de una forma totalmente desinteresada aún portando un dolor terrible en su alma. La gente como ella que son capaces de dar a los demás cuando no les queda nada es digna de admiración y total respeto. Creo que es importantísimo que se corra la voz de todos estos casos y que se sepa de una vez por todas que la maternidad es como todo en la vida, puede salir bien pero también puede salir muy mal.