OTROS BEBÉS ESTRELLA

Mi Sara

Soy Sara. Una Sara que perdió a otra Sara. Cuando conocí a la Sara de Silvia supe que tenia que hablaros de mi Sara. Tengo 34 años y mi Sarita (como la llamamos en casa) llegó a mi vida así sin contarlo. Llevábamos tres años intentando quedarnos embarazados y un día decidimos parar, pensamos que quizá eso de ser padres no era para nosotros pero de repente… Apareció el positivo!!!

Para las mamás que estáis en busca de bebés y no aparece mi gran consejo es que estrés y agobios fuera, acupuntura y sanación, pero vamos a lo que vengo que es a contaros como Sarita revolucionó nuestro mundo.

Estaba de 31 semanas cuando un día note que se movía mucho menos de lo normal. No hice caso porque era una nena muy tranquila y sus pautas de movimiento eran más bien estar relajada de día y movida de noche. El caso es que ese día estuve de arriba para abajo sin parar y cuando por la noche me tumbe en cama me di cuenta de que no la había notado. Bebí un buen vaso de agua fría pero tampoco la sentía así que comencé a preocuparme un poco. A las 4 horas estábamos en urgencias y ellos me decían que había latido pero algo no iba bien y yo la verdad que no me imaginé que otra cosa podría pasarle mala que no fuera el no escuchar su corazón.

Después de una noche en urgencias con médicos mirándonos deciden ingresarme para que un especialista en ecografías morfológicas revisara a la niña y cuando ya llevaba un rato ecógrafo hacia arriba ecógrafo hacia abajo se sentó con nosotros y nos dijo “A vuestra hija le sucede algo, tiene latido pero sin embargo no se mueve, no veo ningún tipo de actividad motora en ella y no puedo valorar si hay o no daños neuronales en una ecografía. Yo os recomiendo una cesárea urgente para sacarla y ver que es lo que sucede”. Nos quedamos de piedra, no entendíamos nada pero accedimos automáticamente a realizar esa cesárea. En cuestión de unas horas había nacido Sarita y en el momento en el que la sacaron de mi vientre empezaron a correr médicos, enfermeras y pediatras mientras a mí acababan de coserme. No la escuché llorar, al parecer necesitaba asistencia respiratoria pero no me asusté porque realmente muchos bebés prematuros la necesitan así que respire profundo.

Cuando me subieron a la habitación el pediatra que atendía a nuestra pequeña vino a informarnos: “vuestra hija ha sufrido una especie de infarto cerebral intrauterino… No puede respirar por ella misma y está totalmente inmóvil. No sabemos el alcance de las lesiones neurológicas, tendremos que esperar a que sea capaz de respirar por ella misma”. Mi mundo desapareció por completo, no sabía ni que pensar. Me vine abajo totalmente y comencé a llorar sin consuelo durante horas. Los puntos de la cesárea no eran nada comparado con el dolor que tenía de saber que mi hija quizá no saldría hacia adelante.

A los pocos días logro respirar por ella misma pero la evaluación de los especialistas era muy negativa, nos dijeron que sería un vegetal. Tenia una movilidad motora prácticamente nula y no respondía ante estímulos, tenía daños irreversibles y aunque ella podía vivir su calidad de vida sería nula. Tuvo varias crisis que provocaron que la volvieran a tener que entubar y finalmente en una de ellas entro en coma.

Mi marido y yo nos miramos y después de pensarlo mucho y de incluso pedir a un amigo médico que la visitara para darnos su opinión decidimos que esa vida no era la que nuestra bebé se merecía. No sabíamos lo que estaba sufriendo y nos garantizaban que su vida se iba a basar en el dolor sin poder saber realmente el alcance, así que decidimos despedirnos de ella. Quizá podría despertar del coma y vivir pero ¿A qué precio?

Preparamos un ritual y una ceremonia en el hospital y al finalizar nos quedamos abrazándola y acompañándola en el paso a otra vida mientras los monitores pintaban hasta que finalmente se oyó ese largo piii…… Que indicaba que se había marchado. Jamás pensé tener que decirle adiós a mi hija, jamás me imaginé que un bebé pudiera sufrir una hemorragia cerebral o fallo cerebral o infarto cerebral dentro de la madre. Más tarde nos dijeron que había alteraciones cromosómicas que muy probablemente estaban relacionadas con lo sucedido pero es que yo no tenía ni idea de que todo eso podía pasar. Miento, lo sabía pero no lo veía ni asimilaba que pudiera tener que vivirlo.

Tengo fotos de mi Sarita pero a dia de hoy no estoy preparada para mostrárselas al mundo, siento que así sigue siendo nuestra y solo nuestra. Pero si me vi en la obligación de escribir nuestra historia para la web de Sara o Sarusqui como la llama su mamá, porque si algo me enseñó mi niña es que la soledad cuando hay tanto dolor puede ser mortal y quizá si alguna mamá paso o va a pasar por esto y llega de casualidad a mi historia se siente más acompañada y que no es la única que está viviendo un infierno en vida. No eres la única que tiene los brazos vacíos amiga.

7 comentarios sobre “Mi Sara”

  1. Time will always give you the answer, who is the one who really hurts you and who really cares about you; who is who you care about but who cares nothing about you. Some people are not worth cherishing too much, while others are worth cherishing

  2. When the love is strong, eachother is in the sea; when the love is weak, it is the same. Love cannot fade when it is strong, but it is difficult to thick when it is weak. Love is difficult to face, that is why it is embarrassing!

  3. Three years have passed by in a hurry. The age of dreams is filled with laughter and laughter. Don’t wave your hands and sigh, feel that the flowers are running out, gather courage, and don’t forget to exchange surprise news.

  4. After browsing the entire web and seeing weak points of view, I thought my life was over. If there is no answer in your life that solves the problem you solved through the post, it will be a serious case, and if I don’t notice your online blog, it will have a negative impact on my career. Your own expertise and kindness are priceless.

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