MI EMBARAZO

El embarazo y el parto cuando tienes polihidramnios

Cuando algo es desconocido asusta, es algo totalmente normal. El miedo es un mecanismo de defensa que el ser humano desarrolla ante todo aquello sobre lo que no tenemos experiencia, por eso, cuando nos enfrentamos a determinadas situaciones reaccionamos como si tuviéramos que echar a correr de un momento a otro: palpitaciones, respiración agitada, pupilas dilatadas… El parto es algo natural que la mujer lleva enfrentando desde que el mundo es mundo así que no tendría que asustarnos ni lo más mínimo, sobre todo teniendo en cuenta los avances médicos que a día de hoy salvan muchas vidas. El problema es que todo recurso disponible se puede convertir en un arma de doble filo si no se utiliza correctamente y en cuanto a dar a luz, hemos perdido toda la naturalidad y hemos dado paso a convertir el nacimiento en una intervención mecanizada en la que prima más la instrumentalización que la madre y el bebe.

Yo no tuve miedo al parto, me informe muchísimo a cerca de todos mis derechos, de las complicaciones y simplemente me deje llevar por lo que me tocara, pero reconozco que a pesar de ser un parto muy bueno en el que me respetaron en todo momento haciéndome saber que iban a realizarme y que no, no me sentí en armonía con mi cuerpo ni con mi bebé. Bien es verdad que el hecho de saber que iban a intervenir a Sara al poco de nacer hacía que todo estuviera más tenso en general, pero ahora desde la distancia pienso que precisamente por ello era esencial un proceso lo más natural posible. Sueño con que algún día todas las mujeres podamos recuperar esa esencia que hemos perdido con el paso de los siglos.

Hay varias causas que pueden causar polihidramnios como por ejemplo la diabetes materna, gestaciones múltiples, anemia fetal y otro tipo de malformaciones o anomalías genéticas. En mi caso hablaré de cómo fue el embarazo y parto con polihidramnios causados por lo que todos pensábamos que tenía únicamente Sara, que era una obstrucción intestinal.

Un parto con polihidramnios es más duro que uno normal por varios motivos. Tener polhidramnios supone acumular una cantidad de líquido amniótico mayor de lo que se considera normal, por lo que se pueden dar diferentes complicaciones tanto en el embarazo como en el alumbramiento, pero desde mi punto de vista esas posibles complicaciones se reducen considerablemente si la mamá tiene un embarazo tranquilo y guarda bastante reposo. Recuerdo que me costaba respirar al final del embarazo sobre todo porque mi barriga era descomunal y el día del parto, cuando salió todo el líquido amniótico volví a recuperar mi capacidad de coger aire con normalidad y aquello fue…. Gloria bendita!!!

Ningún médico esperaba que la obstrucción de duodeno que tenía Sara pudiera provocar una subida tan grande de líquido, fue algo un poco extraordinario. Así que si estás embarazada y te han dicho que hay polihidramnios prepárate para que la rotura de aguas sea como las cataratas del Niágara!!! Puede ser que si tus dificultades para respirar son demasiadas a lo largo del embarazo, decidan drenar el exceso de líquido mediante el mismo procedimiento que se utiliza para realizar la amniocentesis. La molestia más destacada que puedes sentir es dolor intenso intermitente que puede llegar a ser muy limitante. De hecho yo me tengo despertado de los dolores de noche y no ser capaz de conciliar el sueño de nuevo hasta pasadas un par de horas. La barriga se puede poner muy dura a menudo por la presión que está ejerciendo ese exceso de líquido en tu abdomen por eso es tan importante llevar una vida calmada y reposada sobre todo para evitar un parto prematuro que es otro de los riesgos de esta condición durante la gestación. Como digo, con una vida tranquila yo aguanté perfectamente hasta las 35 semanas así que lo básico en esta situación es cuidarse mucho.

Espero que si eres una mamá con un embarazo con polihidramnios debidos a una obstrucción gastrointestinal, ésta información te sirva de ayuda y sobre todo te tranquilice. Sara hubiera sobrevivido y tenido una vida completamente normal si solo tuviera la obstrucción de duodeno y en este tiempo conocí a muchas mamás cuyos bebés están muy bien habiendo tenido el mismo problema. Anímate, no todos los embarazos son iguales, además tu estado dependerá mucho del exceso de líquido que tengas.

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