MI EMBARAZO

Embarazo de alto riesgo: mi experiencia

Si juntamos las palabras “riesgo” y “embarazo” a cualquier mujer se nos ponen los pelos de punta, pero cuando aún encima le añadimos la palabra “alto” sentimos puro terror, lo cual no es de extrañar. Hoy vengo a hablaros de mi experiencia como embarazada de alto riesgo y a contaros como manejé una situación tan delicada tanto a nivel físico como emocional.  Por resumirlo así rapidillo un embarazo de alto riesgo es aquel que tiene más posibilidades de desarrollar complicaciones tanto para la mamá como para el bebé, así que eso implica entre otras cosas que se realicen visitas médicas más a menudo que si se tratase de un embarazo “normal”. 

Obviamente saber que tú o tu bebé corréis un cierto peligro no es plato de buen gusto para nadie, en mi caso la obstrucción intestinal que tenía mi hija Sara suponía los siguientes riesgos:

  • Parto prematuro
  • Rotura temprana de membranas
  • Una barriga mucho más grande de lo normal debido al exceso de producción de líquido amniótico (polhidramnios)
  • Dolores de espalda y abdomen mucho más acentuados

Los médicos me recomendaron reposar lo máximo posible así que no caminaba demasiado, no hacia ningún tipo de deporte y llevaba una vida lo más relajada posible. La verdad es que yo lo pase mal al principio y muchas veces me sentía un bicho raro. Veía en instagram a otras mamás tan felices con sus embarazos disfrutando de saber que sus bebés estaban sanos, viéndolas viajar, asistiendo a eventos, organizando baby showers, que me sentía tan diferente y tan frustrada… No dejaba de darle vueltas a que había hecho mal o a que podría haber cambiado y estaba muy enfadada conmigo misma porque de alguna manera mi cuerpo o mi sangre había fallado a mi bebé y la ponía en peligro. Me sentía incomprendida e inútil, el mundo seguía corriendo y yo estaba totalmente paralizada esperando a que nada se torciera para que mi hija naciera lo más tarde posible.

Pero un día mientras hablaba con una amiga me di cuenta de que estaba mucho más centrada en todo lo malo que podía pasar en vez de en todo lo bueno que estaba viviendo, así que decidí hacer ciertas cosas que me ayudaron a sentirme mejor. Poco a poco fui entendiendo mi situación y aceptando que mi embarazo era diferente pero no por ello peor, así que en el día de hoy os dejo algunas recomendaciones que en su momento a mi me hubiera encantado recibir de una madre que hubiera pasado por lo mismo.

  • Deja de pensar que estás sola, hay muchas más mamás que pasan por embarazos de alto riesgo de las que nos imaginamos. Si tus amigas o tu entorno se olvida un poco de ti, recuérdales tú que estás ahí!!! A mi por ejemplo muchas veces no me llamaban no porque no quisieran verme, sino porque no querían molestarme.
  • Sal a la calle y si no puedes aunque sea saca la cabecilla por la ventana, no te imaginas lo bien que le sienta el aire fresco y la luz natural a nuestro cerebro, hace que veamos las cosas con más claridad y que tengamos la mente más despejada. 
  • Cuida tu alimentación porque yo me arrepentí de no haberlo hecho. Hacía mis comidas principales saludables pero lo de picar dulce me poseía totalmente. Nunca comí tantos donuts en mi vida como cuando estaba embarazada!! Al fin y al cabo somos lo que comemos y nuestra alimentación influye directamente sobre nuestras emociones.
  • Haz meditación, practica yoga o cualquier tipo de ejercicio mental que implique concentración y te lleve a lograr plenitud mental. Una amiga mía se entretenía haciendo bolillos y yo retomé el punto de cruz que hacía años que no tocaba. Busca actividades que te gusten y en las que la mente tenga que estar atenta.
  • No te sientas en la obligación de estar  constantemente alegre o animada para los demás porque expresar tus emociones te va a ayudar mucho a entenderlas y a saber gestionarlas. Además te hace ser consciente de la realidad y eso te impulsa a cambiar aquellas actitudes más dañinas.
  • Pero mucho muchísimo ojo!! Si crees que llevas demasiado tiempo sintiéndote triste, decaída, te culpas demasiado o sientes demasiada angustia pide ayuda. Muchas depresiones o cuadros de ansiedad se producen porque nos da vergüenza molestar a los demás con nuestros problemas pero debemos entender que cuando no podemos salir adelante solos, tenemos la obligación de tirar de nuestros seres queridos o de profesionales. No puedes pretender que los demás te entiendan si no les explicas que te sucede o cómo te sientes y para los que te rodean es terrible ver cómo te caes sin poder hacer nada por ti. 
  • Y si estás sola porque eres una mamá soltera, viuda o sin apoyo familiar o crees que tus seres queridos no te comprenden para eso estoy yo aquí, para ayudarte. No dudes en ponerte en contacto conmigo a través de mi correo electrónico o mis redes sociales, estoy segura de que tanto yo como mi comunidad te podremos ayudar de alguna manera.

Espero que te haya gustado este artículo pero sobre todo que de alguna forma te pueda ayudar a pasar tu embarazo de la mejor forma posible. Un beso gigantesco!!! 

2 comentarios sobre “Embarazo de alto riesgo: mi experiencia”

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